#MeToo en cárcel de California: reclusos demandan abusos de guardias

Denuncian dos violentas agresiones en las que oficiales correccionales golpearon, acosaron sexualmente, insultaron homofóbica y transfóbicamente.

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Golpes, acoso, insultos homofóbicos: cuatro reclusos -incluido un transgénero- demandaron al departamento de prisiones de California por los supuestos abusos de sus guardias.

Una persona con inconformidad de género, dos lesbianas y un transgénero firman la demanda, presentada ante una corte en noviembre pasado, pero hecha pública este martes, en medio del movimiento en Hollywood contra el abuso sexual que creció bajo la etiqueta #MeToo (#YoTambién).

"La demanda denuncia dos violentas agresiones en las que oficiales correccionales golpearon, acosaron sexualmente, insultaron homofóbica y transfóbicamente, y atormentaron a los demandantes", dice una nota de prensa firmada por la Coalición de prisioneras de California y la abogada Emily Rose Johns.

Bill Sessa, portavoz del departamento de prisiones (CDCR), dijo a la AFP que el organismo "no comenta públicamente sus litigios más que en la corte".

El primer ataque se registró en noviembre de 2015: Stacy Rojas, con inconformidad de género y la única de los demandantes en libertad, aseguró haber sido "brutalmente atacada" por oficiales cuando ella y sus dos compañeras lesbianas pretendían denunciar "el repetido acoso de los guardias sobre su género".

Las tres fueron confinadas a celdas de castigo por casi 12 horas, sin poder ir siquiera al baño, mucho menos recibir atención médica por sus heridas. Su ropa fue además rasgada y los oficiales golpearon sus senos con las botas.

Los guardias les decían además que podían "mostrarle qué es un verdadero hombre", haciendo referencia al tamaño de su sexo, destacó Johns a la AFP, asegurando que tendrán "tolerancia cero" a cualquier tipo de retaliación".

Denunciaron luego el incidente internamente, pero nunca vieron resultados.

El otro caso es el del transgénero Isaac Medina, quien nació mujer y a quien le fue negada su terapia de hormonas. Al preguntar por qué no la recibiría, los guardias le quitaron la ropa, lo patearon y golpearon su cabeza contra una pared.

"Este es un momento de creciente conciencia social en el país sobre la omnipresencia del acoso sexual y la violencia por parte de quienes detentan el poder contra los más vulnerables", señaló el texto titulado "Prisioneros dicen 'me too'".

 

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