A nadie le gustan las sanciones de Estados Unidos a Rusia

Ni las mismas empresas estadounidenses, ni la Unión Europea, ni al presidente Donald Trump están conformes con esta nueva batería de sanciones.

AFP

El presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó hoy un proyecto de ley aprobado por el Congreso que endurece las sanciones contra Rusia. Aunque la firma era esperada por la comunidad internacional, después de poner su rúbrica, Donald Trump aseguró que este proyecto de ley, aprobado másivamente en las dos cámaras, le parecíe "imperfecto". El Senado lo ratificó con 98 votos a favor y solo dos en contra.

De hecho, varias empresas estounidenses manifestaron su descontento, asegurando que estas sanciones podrían castigarlas más a ellas, que a Moscú. El proyecto busca sancionar a Rusia, debido a su supuesta interferencia en las elecciones de 2016 en EE.UU., sus acciones en Ucrania y en Siria, y sus violaciones de derechos humanos. Además, la ley limitaría la capacidad de Trump de levantarlas sin el visto bueno del Congreso.

El presidente promulgó la ley después de la orden decretada la semana pasada por Moscú al Gobierno de EE.UU. para recortar su personal diplomático en Rusia en respuesta a esas últimas sanciones aprobadas por el Congreso norteamericano.

El Ministerio de Exteriores ruso ordenó el 28 de julio al Gobierno estadounidense que, a partir del 1 de septiembre, reduzca el número de diplomáticos y colaboradores que trabajan en su embajada en Moscú y en los consulados de San Petersburgo y otras ciudades, hasta el mismo número del personal diplomático ruso en EE.UU.

Esa medida implica recortar la plantilla diplomática, técnica y de apoyo de las misiones de Estados Unidos en Rusia hasta dejarla en 455 personas, según informó el Ejecutivo ruso.

El presidente ruso, Vladímir Putin, achacó la semana pasada las sanciones a una "histeria antirrusa" en EE.UU., y su Ministerio de Asuntos Exteriores indicó que representan "un paso muy serio hacia la destrucción de las posibilidades de normalizar las relaciones". Hoy, emitió un comunicado afirmando que estas sanciones "no cambian en nada", las condiciones actuales. No obstante, la Unión Europea se manifestó asegurando que estas reformas de ninguna manera pueden atentar contra la economía de los países de la Unión.

Pese a las sanciones, Trump ha intentado mejorar las relaciones con Rusia desde su llegada al poder en enero pasado, aunque ese intento se ha visto eclipsado por la investigación sobre los posibles lazos entre su campaña y Moscú en los comicios de 2016.