Netanyahu acusado de corrupción, fraude y abuso de confianza

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EL fiscal general israelí inculpó este jueves por corrupción, fraude y abuso de confianza al primer ministro Benjamin Netanyahu, informó el ministerio de Justicia.

 El fiscal general de Israel, Avijai Mandelblit, acusó hoy al primer ministro en funciones, Benjamín Netanyahu, de fraude, cohecho y abuso de confianza en tres casos de corrupción, según informó en un comunicado el Ministerio de Justicia. La acusación llega en pleno bloqueo político en Israel y sin nuevo gobierno desde las elecciones de septiembre, lo que aleja a Netanyahu de seguir en el poder tanto en una eventual repetición electoral como ante el proceso abierto en el Parlamento para formar Ejecutivo. 

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Netanyahu, de 69 años, es un líder tan querido como cuestionado. De mano dura, posiciones fuertes e infranqueable frente a las negociaciones, el primer ministro israelí ha conseguido que la política en su país haya virado en los últimos años hacia la derecha.

Su mandato ha visto el colapso de los diálogos de paz con los palestinos, la profundización de las confrontaciones con Irán y Hamás, y una fuerte hostilidad hacia las personas o movimientos que él ve como amenazas para deslegitimar a Israel.

El anuncio, muy esperado en Israel, llega horas después de que el presidente del país, Reuven Rivlin, ordenara al Parlamento que encuentre un primer ministro, después de que ni Netanyahu ni su rival Benny Gantz lograran formar gobierno tras las elecciones de septiembre.

Netanyahu es sospechoso de "abuso de confianza", "corrupción" y malversación en tres casos distintos, incluyendo el "caso Bezeq", el más delicado para el mandatario, que acumula 13 años en el poder (la última década, ininterrumpidamente). 

En el caso "Bezeq", la justicia sospecha que Netanyahu otorgó favores gubernamentales que podrían haberle reportado millones de dólares al jefe de la empresa de telecomunicaciones Bezeq, a cambio de una cobertura mediática favorable en uno de los medios del grupo, el portal Walla. 

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En febrero de 2019, La Fiscalía General anunció que imputaría a Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel desde 2009, por fraude, cohecho y ruptura de la confianza en tres casos de corrupción.

Ese anuncio se dio después de que la policía israelí recomendara la inculpación del primer ministro por corrupción, fraude y abuso de confianza en febrero de 2018, tras dos años de investigación, acusaciones contestadas por el mandatario.

"La policía concluyó que existen suficientes pruebas contra el primer ministro para inculparlo de haber aceptado sobornos, de fraude y abuso de confianza" indicó un comunicado oficial.

Los reportes señalaron que el fiscal Avichai Mandelblit se prepara para presentar los cargos contra el jefe de gobierno al cabo de una audiencia en la cual Netanyahu tendrá la posibilidad de realizar su defensa. 

¿Renunciar?

La Ley Básica israelí, con rango constitucional, no fuerza a un primer ministro a dejar su posición hasta que no haya una condena firme. Además, un jefe de Gobierno tiene la opción de pedir inmunidad al Parlamento, algo que debe debatir un comité creado para ello.

Pero será determinante si el fiscal decide acusarle del delito de cohecho, que implica una "depravación moral" y tendría un impacto en su imagen pública.

El fiscal se pronunciará -este jueves o a inicios de semana que viene- sobre la formalización de la acusación en tres casos de corrupción. En ellos -los llamados casos 1000, 2000 y 4000- es sospechoso de los delitos de fraude y abuso de confianza y, además, en este último también de cohecho, el más grave.

"No compre la suposición predominante de que llegaremos a la próximas elecciones, si se celebran, con los mismos resultados (...). Porque el tren legal de Netanyahu podría llegar a su parada final en los próximos días", alertó hoy el analista Shimon Shiffer en el diario "Yediot Aharonot".

Liderazgo

La acusación previsiblemente afectaría a su liderazgo dentro de su partido, Likud, tanto para negociar un Gobierno de unidad con la coalición centrista Azul y Blanco en este periodo de 21 días, como para ser cabeza de lista en unas elecciones.

"A medida que aumentaron los problemas legales de Netanyahu, su partido Likud le respaldó firmemente. Pero eso podría cambiar si hay una acusación formal, y podría comenzar a enfrentarse a peticiones para echarse a un lado", se valoró hoy en un artículo del digital "Times of Israel".

El Instituto para la Democracia de Israel planteaba como un posible escenario la "rebelión interna" en el Likud, lo que facilitaría el acuerdo de unidad entre este y Azul y Blanco, liderado por el exjefe del Estado Mayor Beni Gantz.

También en el caso de que once legisladores rompieran filas y se sumaran a una coalición con Azul y Blanco y sus socios, además del apoyo de Israel Nuestro Hogar de Avigdor Lieberman, darían las cuentas para formar Ejecutivo.

Su principal rival en la formación, Guideón Saar, se atrevió a proponer hoy la posibilidad de primarias: "Creo que es lo correcto y necesario (...), esto es lo que requiere nuestra Constitución si estamos a punto de celebrar nuevas elecciones".

Bloqueo político

Para Gantz, el turno en la propuesta rotación de la jefatura del Gobierno ha sido uno de los escollos de las negociaciones, ya que rechazaba el liderazgo de Netanyahu en el caso de que fuera acusado y proponía que encabezara el Ejecutivo en el segundo término, con las dudas legales despejadas.

Además, en caso de celebrarse unas terceras elecciones y que Netanyahu saliera ganador, los analistas resaltan el dilema que tendrá el presidente del país, Reuvén Rivlin, a la hora de asignar a un candidato acusado la función de formar de un Gobierno.

En lo que no parece haber dudas es en que todos estos asuntos legales son los que probablemente cambiarán en los próximos días el calendario político de Israel.

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