Nicaragua, la otra crisis que Estados Unidos quiere “resolver”

Además de Venezuela, el gobierno estadounidense tiene en su radar al gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua, país sumido en una crisis social desde abril de 2018. El presidente Donald Trump ha sido claro con sus intenciones: quiere acabar con el socialismo en América.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton (izquierda), habla este martes durante un acto de firma de la Directiva 4 de la Política del Espacio, en la Despacho Oval de la Casa Blanca en Washington, DC (EE. UU.). EFE

Aunque su atención se ha concentrado las últimas semanas en Venezuela, el gobierno estadounidense no pierde del radar a otro de sus polémicos vecinos: Nicaragua. El presidente Donald Trump asumió el lunes en un discurso desde Florida que el país centroamericano, inmerso en una profunda crisis desde abril de 2018, está a punto de recobrar su libertad y salir de sus horas oscuras. La intención de Trump es evidente, y lo reiteró en su discurso: quiere una América “libre de socialismo”.

“El fin del socialismo ha llegado en nuestro hemisferio y en todos los lugares del mundo. No solo en Venezuela sino en Nicaragua y Cuba también”, aseguró el mandatario quien acentuó sus ataques al socialismo tildándolo de una “ideología basada en la ignorancia”. En las últimas semanas, la agenda política del presidente ha estado marcada por la crisis venezolana, pero sus palabras han dejado ver que no olvida a su vecino centroamericano. Aunque Trump no mencionó puntualmente al gobierno del presidente nicaragüense Daniel Ortega, uno de sus funcionarios más cercanos aseguró que tiene “los días contados”.

El asesor de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, John Bolton, aseguró este miércoles que Ortega, tiene el tiempo contado en el gobierno, tras la dura condena impuesta a tres líderes campesinos que se opusieron a él en 2018.

"El régimen de Ortega ha sentenciado a tres líderes campesinos a 550 años de cárcel por su papel en las protestas de 2018, en las que las fuerzas policiales de Ortega mataron, según algunos informes, a 300 activistas", escribió Bolton en su cuenta de Twitter. "Como dijo el lunes el presidente (Donald) Trump, los días de Ortega están contados y el pueblo nicaragüense pronto será libre", añadió. Vea también: Campesino nicaragüense fue condenado a 216 años

Los dirigentes campesinos en mención son Medardo Mairena, Pedro Mena y Orlando Icabalceta, quienes han participado en protestas antigubernamentales desde 2013. Este lunes el titular del nicaragüense Juzgado Noveno de Distrito Penal de Juicio, Edgard Altamirano, descrito por medios locales como un fiel a Ortega, ordenó 216 años de prisión por terrorismo y otros delitos para Mairena, además de 210 años de cárcel para Mena y 159 años y 3 meses para Icabalceta.

El abogado defensor de los campesinos, Julio Montenegro, tachó de "irrisorias" las condenas porque son el "triple de lo que pidió la misma Fiscalía, que solicitó 73 y 63 años, a pesar de que la pena máxima en el país son 30 años". Los líderes rurales son miembros de la Alianza Cívica por la Justicia y la Democracia, la contraparte del Gobierno en un diálogo para superar la crisis, que fue suspendido de forma indefinida en julio pasado después de que grupos oficialistas atacaran a obispos de la Iglesia católica, quienes actuaban como mediadores. Le puede interesar: ¿Hasta dónde va a llegar Daniel Ortega?

Desde abril de 2018, la crisis sociopolítica de Nicaragua ha dejado entre 325 y 561 muertos, de 340 a 767 detenidos, cientos de desaparecidos, miles de heridos y decenas de miles en el exilio, según organismos humanitarios. Ortega, quien lleva doce años en el poder de manera continua, no acepta responsabilidad en la crisis y denuncia ser víctima de un intento de "golpe de Estado fallido", y apenas reconoce que ha habido 199 muertos y 340 detenidos, a los que llama "terroristas", "golpistas" y "delincuentes comunes".

Con estos mensajes, el gobierno estadounidense le advierte al régimen de Ortega que sigue pendiente de sus acciones, y le insinuó que la caída de Maduro podría traer secuelas en el hemisferio para otros gobiernos de su tipo. “Debemos aprovechar este momento. El momento es ahora. Venezuela será un país libre y amigo de la región”, aseguró el mandatario.

“Indudablemente una caída del dictador Maduro trae consecuencias directas a las dictaduras de Nicaragua y Cuba, porque el apoyo venezolano de Hugo Chávez y ahora del dictador Nicolás Maduro han sido fundamentales para el fortalecimiento de los regímenes de Cuba y Nicaragua, entonces al faltar el principal aliado, estos regímenes quedan en total aislamiento”, aseguró el exvicecanciller de Nicaragua, José Pallais Arana. “Estados Unidos quiere resolver la crisis de Nicaragua este año”, complementó Alfredo César, diputado nicaragüense a El nuevo diario.

 

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- Redacción Internacional

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Nicaragua, la otra crisis que Estados Unidos quiere “resolver”

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