Niños aborígenes sufren trato vejatorio y cruel en cárceles de Australia

Según un informe, los menores son sometidos a abusos físicos, alentados o remunerados para cometer actos humillantes. También se les priva de sus derechos esenciales, como el acceso al agua, la alimentación y los aseos.

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Los niños aborígenes detenidos en las cárceles para menores del norte de Australia sufren un trato vejatorio y cruel, según una investigación oficial consecutiva a la difusión de imágenes que mostraban actos de violencia contra adolescentes de la comunidad autóctona.

En 2016 el gobierno ordenó una investigación después de que el canal público de televisión ABC difundiera imágenes rociados con gases lacrimógenos y golpeados por guardianes en el centro de detención para menores Don Dale, en el Territorio del Norte, en 2014 y 2015.

Las imágenes mostraban en particular a un adolescente encapuchado, encadenado durante dos horas a una silla por los tobillos, las muñecas y el cuello.

En un informe abrumador, los investigadores de la comisión creada para la ocasión relatan que los menores son sometidos a abusos físicos, alentados o remunerados para cometer actos humillantes. También se les priva de sus derechos esenciales, como el acceso al agua, la alimentación y los aseos.

Además, el informe denuncia la utilización inapropiada del aislamiento, "fuente de sufrimiento para numerosos jóvenes, lo que provoca daños psicológicos duraderos".

Los aborígenes, que representan alrededor del 3% de los 24 millones de habitantes de Australia, figuran entre los más desfavorecidos y muchos viven en el Territorio del Norte.

Los niños aborígenes tienen un riesgo de ir a la cárcel 24 veces más importante que los otros niños australianos, en un contexto de carencias educativas, desempleo elevado y toxicomanías, indicó un informe de Amnistía Internacional.

El gobierno reveló en 2016 que la tasa de detención de menores había aumentado en un 77% en los últimos 15 años.

"Durante muchos años se registraron disfunciones vejatorias y sistemáticas que eran conocidas en las altas esferas", afirmó el informe.

La comisión acusó además al gobierno del Territorio del Norte de no haber hecho nada para prevenir la delincuencia entre los jóvenes aborígenes.

La comisión exige el cierre de Don Dale y una reforma de la justicia de menores del Territorio del Norte, que incluya la prohibición de la detención de menores de 14 años.

El gobierno australiano reaccionó diciendo que iba a trabajar con el gobierno local para poner en práctica las recomendaciones del informe.

"Todos los niños merecen ser tratados con dignidad y respeto. Todos los niños merecen tener seguridad", declaró el ministro de Asuntos Indígenas Nigel Scullion.

Las asociaciones de aborígenes declararon por su parte que el informe ilustraba problemas conocidos desde hace mucho tiempo.

"Durante demasiado tiempo hubo informes, comisiones reales y gobiernos que se pasan la pelota unos a otros", dijo Donna Ah Chee, directora del Congreso Aborigen de Australia Central.

"Vigilaremos que se apliquen las medidas", agregó.