Nueva Caledonia, la isla que se quiere independizar de Francia

En noviembre de 2018 se celebrará el referéndum independentista que se había acordado en en 1998.

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El pasado 1 de noviembre, un terremoto de magnitud 6,1 sacudió las Islas de la Lealtad, un archipiélago del territorio francés de Nueva Caledonia, en el Pacífico Sur, sin que las autoridades informaran inicialmente de víctimas, daños, ni riesgo de tsunami. Tres días después, desde París anunciaron un terremoto político para la isla.

El Gobierno francés y representantes del territorio de ultramar alcanzaron un "acuerdo político" que permitirá que, en noviembre de 2018, se celebre un referéndum sobre la independencia de la isla.

El acuerdo, que se logró en la madrugada del viernes, se alcanzó tras diez horas de reunión entre el primer ministro, Édouard Philippe, y representantes caledonios.

Para la consulta, se permitirá la inscripción de 11.000 nuevos subscriptores en la "lista electoral especial", uno de los puntos que más desacuerdo había causado sobre el tema. El censo se circunscribe a los residentes en el territorio de forma continua desde 1994, aunque todavía existen discusiones sobre la inscripción de personas que no hayan nacido en la isla.

También se cerraron acuerdos sobre los colegios electorales, las procuraciones de voto y la presencia de observadores.

"Tenemos un acuerdo político y, más allá de éste, tenemos la confianza, que es al menos tan importante (...). Es un punto de partida para una consulta que queremos que sea leal e incontestable", subrayó el jefe del Gobierno francés.

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El referéndum de autodeterminación fue pactado hace casi 10 años mediante el Acuerdo de Nouméa (capital del archipiélago). Allí se preveía la realización de la consulta en 2018 y además se pactó que, en caso de que el referéndum tenga un resultado negativo, se deben realizar hasta dos nuevas consultas.

La pregunta que se formulará en el referéndum será el objeto de la próxima reunión del comité, que se celebrará en marzo o abril del año que viene.

Las encuestas han mostrado habitualmente que una mayoría de sus habitantes están a favor de mantener los vínculos de Nueva Caledonia con la metrópoli, pues goza de una autonomía casi total en la gestión y recibe diversos fondos de solidaridad de Francia. También tienen representación en el Parlamento Francés a través de dos senadores y dos diputados.

-La crisis de la caverna-

La última semana de abril y la primera de mayo en 1988 los choques entre las autoridades francesas y miembros independentistas de la etnia Kanak llegaron a su punto más alto en uno de los eventos más emblemáticos de la gesta independentista en Caledonia.

Una guerrilla independentista secuestró a 27 militares franceses en una caverna, en lo que más tarde se conoció como “la crisis de la cueva Ouvéa”. Después de liberar a 11  de ellos, los independentistas se llevaron al resto a una cueva. Tras 15 días de secuestro, el gobierno francés envió militares para rescatar al equipo secuestrado en una operación que terminó con la muerte de al menos 16 de los secuestradores.

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Tras denuncias de civiles que habrían sido ejecutados en la operación, Amnistía Internacional tomó el caso argumentado que “actos contrarios a las obligaciones militares habían sido cometidos”.

Al día de hoy, los kanaks representan el 45% de la población, algo que no impidió que en las últimas elecciones presidenciales, la candidata de extrema derecha Marine Le Pen doblara en votos al actual presidente Emmanuel Macron quien ha dicho que “la presencia francesa es necesaria para garantizar la paz y el desarrollo” en Nueva Caledonia.

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