Oprah Winfrey: los escándalos que podrían cerrarle el camino a la Casa Blanca

La magnate y presentadora de televisión empezó a sonar como posible contrincante de Donald Trump en las próximas elecciones presidenciales.

AFP

Después de su discurso en la gala de premiación de los Globos de Oro, Oprah Winfrey, una de las presentadoras de televisión más queridas por el público estadounidense se convirtió, de un momento a otro, en una de las opciones para hacerle frente a Donald Trump en una eventual contienda electoral en 2021. La noticia hizo que los medios no tardaran en sacar a luz cada uno de los escándalos del pasado con los que tendría que lidiar una posible candidatura de la presentadora.

En enero de 2007, el Washington Post registró la apertura de un campus con 28 edificios en los que Oprah Winfrey había invertido USD$40 millones. Las 21 hectáreas de la Academia de Liderazgo para Mujeres Oprah Winfrey estaban en Sudáfrica y entre sus instalaciones se podían contar talleres de arte, teatros al aire libre, un estado de yoga y un salón de belleza, una adición poco común para un centro educativo pero que, para la presentadora de televisión, era apenas razonable.

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Para ella, tal como lo hizo saber en una entrevista para Newsweek, a sus pupilas “nunca les habían dicho que son lindas y que tienen hoyuelos hermosos […] siempre quise que me dijeran eso cuando era una niña”.

Meses después de la apertura, la encargada de uno de los dormitorios del internado fue arrestada. ¿El motivo?, era acusada de haber abusado sexualmente de al menos media docena de estudiantes.

Oprah no tardó en lavarse las manos y acusó a la rectora, Nomvuyi Mzamane, de ignorar las acusaciones de las alumnas. El resultado fue una demanda por difamación en contra de la presentadora quien llegó a un acuerdo con Mzamane para cerrar el caso. Por su parte, el escándalo por abuso sexual terminó cuando un juez desestimó las denuncias de abuso sexual y declaro “no culpable” a la encargada de los dormitorios.

No era la primera vez que Oprah era acusada de terminar la carrera de alguien con tan solo abrir la boca. En 2005 la presentadora llevó a su programa a James Frey, quien acababa de publicar un libro sobre su supuesta adicción al alcohol y las drogas. Cuando reporteros de distintos medios empezaron a encontrar que el supuesto relato autobiográfico exageraba en varios de sus detalles las críticas no pararon de llover y, por un tiempo, la presentadora se mantuvo en su posición a favor del libro.

Con el tiempo, las cosas se volvieron insostenibles y después de pasar semanas promoviendo el libro de Frey, la evidencia hizo que el escritor tuviera que admitir al aire que había engañado a Oprah, quien reaccionó visiblemente irritada. “Estaba defendiendo a cada televidente que había comprado ese libro. Estaba ahí en nombre de los lectores que estaba enojado porque no era lo que habíamos pensado”, dijo tiempo después al pedir disculpas por su “falta de compasión”.

El libro falso de James Fray fue la primera, ni la última vez, en que Oprah invita a sus televidentes a comprar cosas que no son lo que parecen. A través de su programa, Oprah promovió la llegada a la fama del médico Mehmet Oz, quien ahora cuenta con su propio espacio televisivo donde sigue fomentando tratamientos alternativos, a pesar de que la comunidad médica rechaza sus procedimientos. Oprah también ha estado involucrada en la campaña en contra de las vacunas de la modelo y actriz Jenny McCarthy.

Otra de las polémicas de Oprah tiene que ver con su cercana amistad con Harvey Weinstein, quien ha sido acusado de numerosos casos de acoso sexual por parte de modelos y actrices. Weinstein fue productor de “The Butler”, una de las recientes películas de Oprah que nos conducen a otro de sus tropiezos, cuando en medio de la gira promocional del filme le dijo a la BBC que: “hay generaciones de gente, gente vieja, que nacieron, fueron criados y vivieron en medio de prejuicios racistas, ellos simplemente tienen que morir”.