Pekín y Hong Kong, un tratado de extradición polémico, ¿por qué?

Se calcula que más de un millón de personas protestaron contra la jefa del gobierno de Hong Kong por un controvertido proyecto de ley de extradición con China, que será votado este miércoles. Las razones de la polémica.

La policía se reúne en un mitin contra una controvertida propuesta de ley de extradición en Hong Kong el 10 de junio de 2019. AFP

El debate por el proyecto de ley de extradición en Hong Kong sigue creciendo. El domingo, un millón de personas, según los organizadores (250.000, según el gobierno) se manifestaron en contra de Carrie Lam, la jefa del Ejecutivo hongkonés, pidiéndole que retire el proyecto de ley, que se votará este miércoles.

La nueva ley, propuesta en febrero y cuya votación final podría efectuarse antes del fin de julio, permitiría al jefe del Ejecutivo y a los tribunales de Hong Kong tramitar las solicitudes de extradición de jurisdicciones sin acuerdos previos -en particular, China y Taiwán- sin supervisión legislativa.

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En teoría, los tribunales locales revisarían los casos de manera individual y podrían usar poder de veto para impedir ciertas extradiciones, mientras que el Ejecutivo hongkonés insiste en que el texto intentar tapar un vacío legal.

Si se aprueba el proyecto de ley de extradición, puede tener un efecto escalofriante para cualquier residente en Hong Kong, en un Estado de derecho. Es una venganza contra todos los activistas, como que te pongan la navaja al cuello", explicó a Efe el activista Lee Cheuk-yan, que viajó a Pekín durante las protestas de 1989.

En opinión de este antiguo legislador de 62 años, este controvertido proyecto es un intento deliberado de las autoridades de entorpecer el debate entre facciones políticas ya divididas.

Lee, que en 1989 tenía 32 años, llegó a Tiananmen para entregar a los manifestantes las donaciones recaudadas durante un concierto benéfico en la entonces colonia británica.

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En Pekín fue detenido y obligado a firmar una carta de arrepentimiento mientras los tanques entraban en la ciudad para acabar con las protestas.
No obstante, el activista ha seguido haciendo campaña cada año para reclamar justicia: "El 4 de junio es un espejo de lo que ocurre en la actualidad. Vivimos bajo el mismo opresor, es la misma dictadura".

Fue la mayor manifestación ocurrida desde 1989 cuando se congregaron 1,5 millones de personas en apoyo a los manifestantes de la plaza Tiananmen. En aquel entonces, Hong Kong todavía estaba bajo el gobierno colonial británico. 

De hecho, Lee vincula la masacre de Tiananmen y el proyecto de ley de extradición de Hong Kong, al considerar que ambos son intentos de Pekín de acabar con la disidencia, y muestra preocupación por la nueva normativa al considerar que podría disuadir a los ciudadanos de protestar en el futuro por temor a represalias.

Lee es un rostro habitual en las manifestaciones en Hong Kong y se ha labrado la reputación de ser un activista contra la represión pese a los intentos de Pekín de censurarla, organizando eventos conmemorativos y ayudando a crear un museo que muestra artefactos y restos de las protestas.

El proyecto sigue

A pesar de las críticas y las protestas, los gobiernos de Pekín y Hong Kong mostraron su intención de continuar con la reforma legislativa que podría permitir la extradición de "fugitivos" a la no democrática China continental.

Preguntado por qué fuerzas externas estarían interviniendo en el proceso de aprobación del texto, Geng se limitó a responder: "Algunas partes han estado haciendo comentarios irresponsables".

"Desde el regreso de Hong Kong (a soberanía China de manos británicas, en 1997), los derechos y las libertades de la gente en Hong Kong están totalmente protegidos y garantizados. Esto es incuestionable", apostilló.

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El diario estatal China Daily sugirió en uno de sus editoriales: "Desafortunadamente, algunos residentes de Hong Kong han sido engañados por la oposición y sus aliados extranjeros para apoyar la campaña contra la extradición".

"(Los ciudadanos de Hong Kong) no se han dado cuenta de que la oposición los está utilizando como peones en sus maniobras para obtener ganancias políticas, o que algunas fuerzas extranjeras están aprovechando la oportunidad para avanzar en su estrategia de dañar a China, intentando crear estragos en Hong Kong", concluyó el texto.

Otros periódicos adscritos al régimen se pronunciaron en el mismo sentido, como Global Times, que señaló que el Gobierno de Hong Kong no se echará atrás en su propuesta legislativa.

"Los esfuerzos del gobierno de Hong Kong y de la opinión pública general a favor del Estado de Derecho y la justicia no deberían abandonarse a mitad de camino", indicó la cabecera en un editorial.

Los opositores a la propuesta de ley alegan que dejará a los ciudadanos de la excolonia británica desprotegidos frente a una China carente de contrapesos o separación de poderes.

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"Nos oponemos firmemente a cualquier fuerza exterior que intervenga en los asuntos legislativos" de Hong Kong, afirmó Geng Shuang, un portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.

El portavoz chino aludía a reuniones de la oposición de Hong Kong con el secretario de Estado norteamericano Mike Pompeo y con la presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi.

Un país, dos sistemas 

Según los términos del acuerdo sino-británico sobre la devolución de Hong Kong a China, la ciudad goza de más libertades que el resto del Estado asiático en virtud del principio "Un país, dos sistemas", en teoría hasta 2047.

La desconfianza hacia China ha ido en aumento desde que desaparecieron una serie de personalidades críticas con el poder chino, entre ellas un grupo de editores disidentes y un multimillonario, que reaparecieron luego detenidos en el continente.

"Las manifestaciones pacíficas de cientos de miles de hongkoneses ayer demuestran claramente la oposición pública a la enmienda propuesta", dijo a los periodistas la portavoz del Departamento de Estado, Morgan Ortagus. 

"También estamos preocupados de que estas enmiendas puedan dañar el clima de negocios en Hong Kong y someter a nuestros ciudadanos residentes o que estén visitando Hong Kong al caprichoso sistema judicial de China", dijo la funcionaria. 

Con información de Efe y Afp

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- Redacción Internacional

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Pekín y Hong Kong, un tratado de extradición polémico, ¿por qué?

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