A pesar de su pasado polémico, Gina Haspel es la nueva directora de la CIA

La confirmación Haspel como la cabeza de los servicios de inteligencia estadounidenses estuvo en duda por su vinculación a casos de tortura.

A pesar de su pasado polémico, Gina Haspel es la nueva directora de la CIA
EFE

El Senado de Estados Unidos confirmó hoy a Gina Haspel como próxima directora de la Agencia Nacional de Inteligencia (CIA), tras semanas de reticencias por sus vínculos con un programa de torturas practicado durante el Gobierno de George W. Bush (2001-2009).

Con 54 votos a favor y 45 en contra, Haspel, quien cuenta con una larga carrera en la inteligencia estadounidense, se convirtió hoy en la primera mujer al frente de la CIA.

La nominación de Haspel llegó justo después de que el presidente Donald Trump reemplazara al secretario de Estado, Rex Tillerson, con el jefe de inteligencia Mike Pompeo. Desde entonces y hasta su confirmación por el Senado, Haspel dirigió la CIA interinamente.

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La carrera de Haspel comienza en 1985. Aunque se desconoce en detalle las tareas que le fueron asignadas en sus 33 años en la agencia, lo poco que se sabe hizo pensar que su confirmación por los congresistas estadounidenses iba a ser complicada.

Además de haber prestado servicio en Asia, África y Europa, Haspel se destacó  por sus labores en la lucha contra el terrorismo, particularmente después de los atentados del 11 de septiembre. En 2017 y a raíz de una investigación del New York Times, salió a la luz que Haspel había estado al frente de un centro de reclusión clandestino del gobierno estadounidense en Taiwán.

Durante esa época, Haspel habría dirigido interrogatorios en los que se empleó métodos de tortura e incluso aceptó haber destruido cintas de video que documentaban los métodos de interrogación de la CIA, todo esto, según su propio testimonio, con el fin de preservar la identidad de los agentes.

En su audiencia de confirmación en el Senado, Haspel prometió que la inteligencia estadounidense no volverá a utilizar lo que en su momento se llamó “métodos de interrogación aumentada”, sin embargo, el fantasma de la tortura la persigue. La ONG Centro Europeo de Derechos Constitucionales y Humanos le pidió a la las autoridades alemanas que capturaran  a Haspel por violación de los derechos humanos.

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“Quienes cometan, ordenan o permiten la tortura deben comparecer ante un tribunal, especialmente los altos cargos de las naciones poderosas”, indicó Wolfgang Kaleck, secretario general de la ONG que, sin embargo, no logró que Haspel fuera confirmada al frente de la CIA.

Tampoco logró evitar su nombramiento Abu Zubdaydah, a quien se conoce como uno de los “arquitectos” de los ataques terroristas del 9/11 y quien, a través de su abogado, le hizo llegar al Senado un documento para persuadirlos de confirmar a Haspel en el cargo.  Zubdaydah es uno de los prisioneros torturados en la prisión que Haspel tuvo a su cargo en 2002.

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