Plana mayor del independentismo catalán ante la justicia sin Puigdemont

Los 20 dirigentes acuden en calidad de investigados por rebelión, sedición y malversación de fondos por su papel en la proclamación de la república catalana el 27 de octubre.

El presidente de Cataluña, Carles Puigdemont (centro), acompañado del vicepresidente Oriol Junqueras (izquierda) y la presidenta del Parlamento Carme Forcadell (derecha). /AFP

La plana mayor del movimiento independentista catalán que proclamó la secesión comparecía este jueves ante la justicia española en Madrid acusada de rebelión y secesión, sin su líder Carles Puigdemont, que permanece en Bélgica.

Los encausados llegaron hacia las 09:00 de la mañana (hora local) sin hacer declaraciones y acompañados de otros políticos independentistas que fueron a expresarles su apoyo.

De los 14 miembros del gobierno destituido citados a declarar, faltaban 5, incluyendo a Puigdemont, que se fue a Bélgica denunciando la ausencia de garantías judiciales y anunció que no comparecería. 

En cambio, sí acudieron el número dos Oriol Junqueras y el titular de Exteriores, Raúl Romeva, y el portavoz Jordi Turull, el primero en declarar.

Al Tribunal Supremo, situado a solo unos cientos de metros, llegaron los seis miembros de la mesa del parlamento catalán citados a declarar, con su presidenta, Carme Forcadell, a la cabeza.

Los 20 acuden en calidad de investigados por rebelión, sedición y malversación de fondos por su papel en la proclamación de la república catalana el 27 de octubre, a la que el gobierno central de Mariano Rajoy respondió con el cese del ejecutivo catalán y la disolución del parlamento.

Se trata de delitos muy graves que pueden acarrear hasta 30 años de cárcel.

"Estas citaciones se enmarcan en un sumario sin fundamento jurídico que sólo busca castigar ideas", denunció Puigdemont en un comunicado.

El dirigente de 54 años aclaró sin embargo que algunos de sus consejeros iban a responder a la convocatoria "como denuncia de la falta de garantías del sistema judicial español y de su voluntad de perseguir ideas políticas".

"No va a Madrid, he propuesto que lo interroguen aquí en Bélgica", había anunciado a la televisión pública catalana TV3 el abogado belga Paul Bekaert.

Su antecesor en el cargo, Artur Mas, que acompañó a los encausados hasta los tribunales, dijo que la acción de la justicia española es contraproducente.

"Si ustedes miran las encuestas más recientes, comprobarán que el sentimiento y la voluntad hacia la independencia de Cataluña está creciendo en nuestro país, en Cataluña. Y por lo tanto, insisto, ni tribunales ni violencia son la solución", dijo Mas a la prensa.

¿Orden de detención de Puigdemont? 

En cambio, el delegado del gobierno español en Cataluña, Enric Millo, consideró que el ejecutivo catalán era el único responsable de su suerte.

"Si durante todo este tiempo hubiera habido una actitud de la Generalitat de buscar un camino alternativo que no nos llevara a este callejón sin salida, seguramente no estaríamos en esta situación", dijo a TV3.

De los 20 encausados, el único no independentista, Joan Josep Nuet, acusó de irresponsabilidad a Puigdemont y expresó su temor de que todos acaban siendo encarcelados por su culpa, como es el caso de dos líderes de organizaciones cívicas independentistas, "los Jordis", Jordi Cuixart y Jordi Sánchez.

"Creo que esta actitud del presidente Puigdemont puede hacer que todas las personas que mañana estén citadas acaben en la prisión preventiva porque, de alguna forma, les está enseñando el camino de que escaparse es posible", dijo Nuet el miércoles a la emisora Catalunya Radio.

Nuet, que es diputado, tiene que declarar como miembro de la mesa del parlamento que permitió la tramitación de la declaración de independencia. 

La incomparecencia de Puigdemont podría desembocar en su detención en Bélgica, a petición de las autoridades españolas, y en un proceso de extradición que, dependiendo de su duración, podría hacer que el líder separatista no estuviera de regreso antes de las elecciones catalanas del 21 de diciembre.

Aunque estos comicios fueron convocados por el gobierno de Rajoy tras asumir el control de la administración catalana, los principales partidos independentistas aceptaron participar.

Hasta 30 años de cárcel 

Los dos principales tribunales españoles, el Supremo y la Audiencia Nacional, ya están investigando si se cometieron los delitos de sedición y rebelión en la proclamación de la independencia del 27 de octubre. 

Las penas varían entre cuatro y hasta 30 años de prisión. 

Cuixart y Sánchez fueron encarcelados preventivamente el 16 de octubre como sospechosos de sedición por liderar una protesta durante la cual se impidió a la Guardia Civil abandonar un edificio en el que llevaba a cabo pesquisas y tres de sus vehículos fueron dañados. 

Estas acusaciones suscitan indignación en Cataluña, donde los electores independentistas reivindican el carácter pacífico de su movilización y del plebiscito del 1 de octubre. 

Por el contrario, recuerdan que las imágenes de la violencia policial dieron la vuelta al mundo.