Polémica en Alemania por derribo de una iglesia para ampliar mina de carbón

El objetivo es permitir que la compañía energética alemana RWE, propietaria del parque de centrales de carbón más grande de Europa, pueda extraer más lignito de la planta cercana de Garzweiler.

AFP

El derribo esta semana de una iglesia en Alemania para ampliar una mina de carbón ha desatado una ola de protestas de los habitantes de la localidad y de grupos ecologistas, indicaron varios medios.

La destrucción de la iglesia de Immerath, en el oeste del país, es la última etapa del traslado de miles de personas para crear una inmensa mina de carbón a cielo abierto.

"Los que destruyen la cultura destruyen también a los seres humanos", denunciaron en una pancarta los militantes de Greenpeace el lunes, poco antes de que las excavadoras empezaran a derribar las dos torres y la nave de la iglesia, apodada "la catedral".

El objetivo es permitir que la compañía energética alemana RWE, propietaria del parque de centrales de carbón más grande de Europa, pueda extraer más lignito de la planta cercana de Garzweiler.

El lignito, un carbón muy contaminante pero barato, necesita grandes superficies para ser extraído porque no se encuentra en profundidad.

Immerath se convirtió en un pueblo fantasma en 2013, cuando 900 habitantes fueron transferidos a un nuevo pueblo en la municipalidad de Erkelenz, en Renania del Norte-Westfalia, en el marco de un gran plan de traslado que afectó en total a 7.600 habitantes de la región.

El pueblo Immerath-Neu (Nuevo Immerath) recuperó gran parte de lo que había en el original, pero la iglesia fue "desacralizada" en 2013 y los habitantes no lograron impedir su demolición.

El carbón, que todavía representa el origen del 40% de la electricidad consumida en Alemania, sigue siendo considerado indispensable a pesar del "giro energético" decidido en 2011 por el gobierno, que prevé abandonar la energía nuclear en 2022.