Por casos de pederastia allanan en Chile el Tribunal Eclesiástico y el obispado

La Fiscalía chilena registró la sede del Tribunal Eclesiástico de Santiago y el obispado de la ciudad de Rancagua, capital de la región de O'Higgins, donde son investigados al menos 14 sacerdotes por presuntos abusos sexuales contra menores de edad y jóvenes.

El arzobispo maltés Charles Scicluna (i), enviado especial del papa Francisco a Chile, ofrece declaraciones acompañado del sacerdote español Jordi Bertomeu.AFP

 

Los casos de abuso a menores de edad por parte de miembros del clero en Chile llegaron a la justicia. Ya son tantas las denuncias.y los miembros de la Iglesia involucrados, que la Fiscalía chilena decidió actuar.

Este miércoles, la Fiscalía allanó la sede del Tribunal Eclesiástico de Santiago y el obispado de la ciudad de Rancagua, capital de la región de O'Higgins, donde son investigados al menos 14 sacerdotes por presuntos abusos sexuales contra menores de edad y jóvenes.

Las diligencias comenzaron en el obispado de Rancagua, hasta donde llegaron agentes de Carabineros y el fiscal Sergio Pérez con una orden de entrada y registro emitida por el Tribunal de Garantía de la localidad de Pichilemu, que investiga las denuncias contra los curas de la zona, según fuentes de la Fiscalía.

Al mismo tiempo, el fiscal regional de O'Higgins, Emiliano Arias llegó hasta el Tribunal Eclesiástico de Santiago para llevar a cabo otras diligencias, que luego prosiguió en dependencias del Arzobispado capitalino.

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"Nadie está al margen de la ley", aseguró Arias a los periodistas al salir del Tribunal Eclesiástico, donde se incautó de documentos con antecedentes de la investigación en la región de O'Higgins, donde existen denuncias desde el año 2007 con escasos o nulos avances, según han afirmado las víctimas.

El arzobispo de Santiago, cardenal Ricardo Ezzati, afirmó que "el arzobispado de Santiago entregó al señor fiscal toda la documentación solicitada".

Ezzati, uno de los obispos que en mayo viajaron al Vaticano para reunirse con el papa, reiteró este miércoles "la disponibilidad de colaborar con la justicia civil en todo lo que sea requerido".
Las diligencias de hoy, según fuentes de la Fiscalía, buscan recolectar todo el material, incluidos expedientes canónicos, investigaciones previas y antecedentes vinculados a abusos sexuales sufridos por menores de edad de parte de miembros del clero.

Un reportaje de Canal 13 reveló en mayo pasado que un grupo de sacerdotes de O'Higgins integraban una cofradía denominada "La Familia" para mantener relaciones sexuales con menores de edad y jóvenes.

También contrataban en Santiago a jóvenes que ejercen el comercio sexual. 

A la justicia

El caso se activó en momentos en que se encuentran en Chile, por segunda vez, el arzobispo de Malta, Charles Scicluna, y el sacerdote español Jordi Bertomeu, enviados especiales del papa Francisco, para escuchar a las víctimas y visitar la diócesis de Osorno.

El pontífice aceptó la renuncia del obispo de esa diócesis Juan Barros acusado por las víctimas de encubrir los abusos sexuales del párroco Fernando Karadima. 

En medio de las diligencias, la Congregación de los Hermanos Maristas se comprometió a llevar ante la Justicia a todos sus miembros que hayan cometidos abusos sexuales contra menores en los colegios que administra en Chile.

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"Nos hemos comprometido a llevar ante la Justicia a quienes hayan perpetrado estos abusos en contra de los niños, niñas y adolescentes que tenemos a cargo en nuestros colegios", señaló el vicario general de los Maristas, Luis Carlos Gutiérrez.

El compromiso tiene lugar después de que el Vaticano decretara la semana pasada la expulsión del religioso marista Abel Pérez, quien confesó haber abusado sexualmente de 14 menores en dos de los colegios de la congregación en Chile desde la década de los setenta.

Pérez, de origen español y que al parecer se encuentra en Perú, admitió los abusos en 2010, pero los maristas decidieron denunciar los hechos a las autoridades solo siete años después, luego de que dos de las víctimas revelaran las violaciones.

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Actualmente el Vaticano investiga el supuesto encubrimiento por parte del obispo de la ciudad de Osorno, Juan Barros, de los abusos sexuales cometidos por el influyente cura y formador de obispos Fernando Karadima.

Karadima fue condenado por la Justicia canónica a una vida de oración y penitencia por violaciones y abusos sexuales a menores y las ramificaciones del caso.

En los últimos días, varias personas, entre ellos cinco curas abusados por el cura Karadima, fueron invitados por el papa Francisco a Ciudad del Vaticano para conversar con ellos.