La misteriosa desaparición de migrantes en Tamaulipas, México

El estado de Tamaulipas, al noreste mexicano, se ha convertido en una pesadilla para los migrantes, quienes sufren a costa de las bandas criminales de la zona. Asesinatos, secuestros y violaciones, aterrorizan a aquellos que se atreven a viajar por sus carreteras.

La Fiscalía General de México confirmó que, a plena luz del día, un comando armado secuestró a 22 personas, presuntamente migrantes, que viajaban en un bus por la carretera San Fernando-Reynosa, en Tamaulipas (México). AFP

Un autobús, de la empresa mexicana Transpaís, salió de la terminal Tampico en la madrugada del jueves 7 de marzo con más de 40 pasajeros y destino a la ciudad fronteriza de Reynosa en el norte. Hasta el momento, se desconoce el destino de 22 de las personas que viajaban en ese vehículo. Según le contó el conductor de la unidad a la Fiscalía General de México, un comando armado conformado por tres camionetas los detuvo en el kilómetro 79 de la carretera de San Fernando -bautizada hace algunos meses como “la zona silenciada” por sus reconocidas desapariciones-. Los delincuentes revisaron a los pasajeros y eligieron a una parte de ellos, aparentemente migrantes, para llevárselos consigo. Las autoridades mexicanas temen, aún sin conocer su paradero, que su desaparición se trate de otro de los casos de secuestro múltiple de migrantes en el país.

*Tres días después de la desaparición de los pasajeros del bus de Transpaís, el 10 de marzo, se reportó el secuestro de cuatro cubanos en Reynosa, Tamaulipas. El taxista al que le habían pedido que los llevara al cruce fronterizo los entregó a un grupo de delincuentes que los extorsionó y pidió un rescate de US $1.350 por su libertad.

Desde hace más de una década, México ha registrado escandalosas cifras de rapto de migrantes que buscan atravesar la frontera norte, sobre todo en San Fernando, estado de Tamaulipas, donde desaparecieron los 22 pasajeros del bus de Transpaís el 7 de marzo. Estos delitos son cometidos comúnmente por las bandas criminales que siembran el terror en la zona y que buscan cobrar peajes ilegales a los migrantes que quieren llegar a Estados Unidos, y en otros casos obligarlos a ponerse al servicio de organizaciones criminales. Una porción de estos secuestros ha terminado en horrorosas masacres.

*Tamaulipas es el estado con la tasa de homicidios más elevada de México. En la última década, además, se han reportado desapariciones de casi 6.000 personas y solo se localizaron a menos de 200 de ellas.

Entre el 22 y 23 de agosto de 2010, el cartel de Los Zetas, una organización criminal mexicana que opera desde 1999, mató a 72 de los 77 migrantes que había secuestrado en San Fernando, Tamaulipas, para extorsionarlos y exigirles dinero a cambio de su libertad. Según la Procuraduría General del país, dos personas sobrevivieron a la masacre y tres más se encuentran aun desaparecidos. Uno de los sobrevivientes, de origen ecuatoriano, cuenta que fue al negarse a pagar la extorsión que los criminales abrieron fuego. Presumieron que él había muerto en la ráfaga de balas, pero solo quedó herido, y así en esas condiciones pudo huir hasta encontrar la ayuda de unos militares. Días después del baño de sangre, las autoridades encontraron la pila de cuerpos a la intemperie.

*Los migrantes que viajaban en el autobús eran procedentes de Honduras, El Salvador, Guatemala, Ecuador y Brasil. De los 72 muertos, 58 eran hombres y 14 mujeres.

Menos de un año después de la masacre, bautizada como la primera masacre de San Fernando, aunque ya se habían registrado otras antes, se registró otro asesinado masivo en las mismas circunstancias. En abril de 2011 se encontraron 193 cuerpos ocultos en fosas comunes en San Fernando. La Secretaría General de Gobierno de Tamaulipas manifestó que al parecer estas personas fueron secuestradas luego de viajar por autobús en marzo de ese año. Según la activista María Isabel Miranda de Wallace, la cifra de víctimas en esta masacre podría rebasar las 500. Le recomendamos: Cifra récord de migrantes que cruzan frontera de EE. UU.

* Entre septiembre de 2008 a febrero de 2009, 9.758 migrantes fueron secuestrados en el país, y la cifra, según fuentes alternas al gobierno podría ascender a 20.000, pues las víctimas suelen quedarse en silencio.

*El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, confirmó que las 22 personas que viajaban en un autobús en Tamaulipas, desaparecidas desde el 7 de marzo, eran migrantes.

Ocho años después de la primera masacre, en agosto de 2018, el gobierno mexicano anunció que compensará a los familiares de las víctimas como parte de una reparación integral acordada con el gobierno de Ecuador por daños morales. Estas fueron las primeras víctimas extranjeras que reciben una compensación del gobierno mexicano. La decisión fue tomada como un “hito” y un “verdadero ejemplo a seguir en otros países de la región”. Además, en 2014 el gobierno creó la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas para atender a quienes hayan sido afectados por delitos dentro de México. Pero pese a las compensaciones a las víctimas, las políticas del gobierno mexicano para combatir el secuestro de migrantes han sido inútiles. Le puede interesar: ONU pide a México esclarecer el secuestro de 22.000 migrantes

*El pase de libertad puede costar desde 50 pesos mexicanos (10.000 pesos colombianos) hasta miles de dólares.

Según la Organización de Naciones Unidas, la decisión desesperada del gobierno de Enrique Peña Nieto de mandar al Ejército a las calles para evitar que aumentara la guerra entre carteles y afectara a la población civil solo recrudeció la violencia. Además, las cifras de secuestros no han disminuido. Según el Instituto Nacional de Migración (INM), entre 2012 y 2017 se registraron 2.912 denuncias de algún delito. La misma fuente asume que cuatro de cada 10 migrantes fueron secuestrados, y que la mitad de ellos eran de origen hondureño. Tamaulipas y Chiapas en el extremo mexicano fueron los estados con más reportes de estos delitos. En los primeros tres meses del gobierno de Andrés Manuel López Obrador se han registrado 639 víctimas de secuestro en el país, según la organización Alto al Secuestro.

Mauricio Farah, investigador de asuntos migratorios en México, advierte que al final este problema “se trata de un acto delincuencial: secuestro o tráfico de personas, que muestra la indefensión de los migrantes en nuestro territorio (México)”. La abogada Ana Lorena Delgadillo, representante de una decena de familiares de las 72 víctimas de la primera masacre de San Fernando, señala que se ha “arrastrado una historia de impunidad en este tipo de casos. Y la impunidad permite que esto siga ocurriendo”.

¿Qué tan seguro es México para los migrantes? Las acciones del presidente López Obrador no pueden hacerse esperar.