¿Por qué el vicepresidente de Ecuador está en la mira de la fiscalía?

Jorge Glas orquestó el regreso de la constructora brasilera después de haber sido expulsada de Ecuador en 2008. Ahora, la fiscalía espera el visto bueno del Parlamento para llevarlo ante la justicia por sus nexos con la compañía.

AFP

La fiscalía ecuatoriana quiere llevar a juicio al vicepresidente ecuatoriano Jorge Glas. Según el ente investigativo, el funcionario habría colaborado con José Conceição Santos, un ex directivo de Odebrecht, empresa cuyos sobornos para lograr millonarias contrataciones han puesto a tambalear a funcionarios en cada rincón del continente.

“Insto a los señores fiscales y jueces que actúen sin presiones políticas ni mediáticas. Actúen con justicia, con verdad”, dijo el vicepresidente cuando conoció las acusaciones que pesan en su contra.

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Antes de ser el vicepresidente de Lenin Moreno, Jorge Glas ocupó el mismo cargo en la administración de Rafael Correa, donde también fue ministro de obras. Durante ese periodo adjudicó contratos por USD$1.368 millones a Odebrecht, una empresa que había sido expulsada del vecino país en 2008 cuando se encontraron daños en la hidroeléctrica San Franscisco apenas un año después de que la obra fue entregada.

En 2010, Odebrecht regresó al territorio ecuatoriano como producto de las negociaciones que facilitó Glas.

Según la constitución ecuatoriana, para que la fiscalía de ese país pueda llevar al vicepresidente ante los jueces es necesario obtener el visto bueno de la Asamblea Nacional, por lo que las audiencias del caso han sido suspendidas.

Jorge Glas estaba en el ojo del huracán desde que, el tres de agosto, el presidente Lenin Moreno firmó un decreto con el que le quitó todas sus funciones a Glas, quien se salvó de ser completamente destituido porque el suyo es un cargo de elección popular.

El motivo de la incomodidad frente al vicepresidente fue una carta en el que la que Glas criticaba la gestión del presidente, que desde los primeros meses de su mandato se empezó a ser fuertemente criticado por los seguidores de Rafael Correa por tratar de marcar distancia al exmandatario,

Entre las críticas de Glas al presidente Moreno está la actitud conciliadora que ha tratado de tener con los medios de comunicación, fuertemente atacados por durante la administración de correa. Lo mismo sucede con la oposición, frente a la cual Moreno no utiliza el tono beligerante del que hacía gala su predecesor.

A la espera de si el Parlamento ecuatoriano permite que se lleve a Glas ante los jueces, en Ecuador está claro que la ruptura entre Lenin Moreno y los seguidores de Rafael Correa ya no tiene vuelta de hoja.