¿Por qué la promesa de elecciones podría desintegrar la oposición venezolana?

El oficialismo tiene planeadas elecciones locales y presidenciales para antes de que termine 2018. La propuesta tiene dividida a la oposición.

AFP

“En el 2018, llueva, truene o relampaguee, en Venezuela hay elecciones”, dijo Nicolás Maduro en mayo de este año, en medio de una reunión con miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.

Desde entonces, las voces que han descrito la situación del vecino país como una dictadura no han parado de crecer y van desde el Secretario General de la Organización de Estados Americanos (OEA), hasta el presidente francés Emmanuele Macron.

A pesar de las acusaciones, el Gobierno Venezolano parece estar buscando regresar, a toda costa, a la época en que el chavismo era reconocido como una fuerza legítima y democrática.

La promesa de llevar a cabo elecciones tanto regionales como presidenciales, es la carta la que el oficialismo intenta recobrar su credibilidad, sin embargo, se trata de un argumento difícil de aceptar.

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Por un lado, está el hecho de que el régimen de Maduro, con la creación de la Asamblea Nacional Constituyente, instauró un organismo con poderes extraordinarios que le pasó por encima a la Asamblea Nacional, el cuerpo legislativo electo legítimamente y que estaba controlada por una mayoría opositora.

La Constituyente misma salió adelante a pesar de no haber sido puesta a consideración de los venezolanos que, sin embargo, participaron masivamente en el plebiscito informal que organizó la oposición para preguntarle a los venezolanos si realmente querían una nueva Carta Política.

Por otro lado, están las condiciones de las elecciones que se llevarán a cabo de aquí en adelante. La Asamblea Nacional Constituyente anunció la creación de una “Comisión para la Verdad, la Justicia, la Paz y la Tranquilidad Pública”, un organismo que servirá para establecer la responsabilidad de quienes hayan incitado actos de “violencia” y “odio” a partir de 1999, pero que en realidad podría servir para excluir a varias figuras de la oposición de comicios locales y presidenciales.

Aunque muchos miembros de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) han insistido en que no participarán en ningún proceso democrático auspiciado por el régimen, el próximo 10 de septiembre se celebrarán las elecciones primarias para escoger a los candidatos que llevará a las urnas en las próximas elecciones locales.

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La MUD solo logró definir candidaturas unitarias en Anzoátegui y Nueva Esparta, lo que habla muy mal de la unidad al interior del partido político.

Al estar constituido por 21 movimientos políticos diferentes, mantener la unidad del MUD nunca ha sido una tarea fácil, pero a la pérdida de impulso después de que las manifestaciones callejeras que se desataron desde abril y tras la consolidación forzada del chavismo en el poder, las propuestas de diálogo con el gobierno han seducido a parte de la oposición que ya está pensando en las elecciones.

El desacuerdo sobre si participan o no en esos comicios podría convertirse en el factor que termine de desintegrar la oposición venezolana.

 

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