¿Por qué los ojos de Brasil están sobre el exjuez que envió a Lula a la cárcel?

El exjuez anticorrupción Sergio Moro, emblema de la lucha contra la corrupción en Brasil y ministro clave del gobierno de Jair Bolsonaro, quedó en posición delicada después de las revelaciones de mensajes que muestran su presunta parcialidad en la condena del expresidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Sergio Moro, exjuez del Lava Jato en Brasil y actual ministro de Justicia de Jair Bolsonaro. AFP

Una serie de mensajes filtrados y publicados el domingo por el portal The Intercept Brasil, podrían implicar maniobras entre los fiscales de la Operación Lava Jato, la mayor investigación anticorrupción del país, y el otrora juez y actual ministro de Justicia y Seguridad Pública, Sergio Moro, para impedir que el exmandatario de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) volviera al poder.

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Moro, de 46 años, trató rápidamente de desdramatizar del impacto de esas filtraciones, muchas de las cuales procederían de teléfonos hackeados.

El editor ejecutivo del portal de internet, Leandro Demori, reveló hoy a la cadena Brandnews nuevos apartes de las supuestas conversaciones que sostuvo Moro cuando fue juez de la Lava Jato, con el fiscal encargado de la operación, Deltan Dallagnol, en 2016, en el que sale a relucir también el nombre del vicepresidente de la Corte.

Moro, que fue el juez responsable en primera instancia de la mayor operación de combate a la corrupción en la historia de Brasil y de la condena que tiene en prisión al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva, es protagonista del escándalo, después de que el portal en internet divulgara el domingo supuestas conversaciones suyas con fiscales que sugieren que actuó sin imparcialidad en el proceso.

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La revelación de los mensajes, transmitidos por Telegram y que llegaron a The Intercept gracias a un "hacker" anónimo que intervino los teléfonos de Moro y de algunos fiscales, ha causado revuelo en Brasil y llevado a la defensa de Lula a reiterar que el exmandatario fue víctima de una "persecución política" y que el juicio en su contra estaba "viciado" y debería ser declarado nulo.

Según The Intercept, las conversaciones privadas muestran que Moro sugirió a Dallagnol cambiar el orden de las fases de la operación Lava Jato, dio consejos y pistas a los fiscales encargados del caso, lo que está prohibido por ley.

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Asimismo, las filtraciones sugieren que Moro pudo haber conspirado para mantener al expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva fuera de la carrera presidencial de 2018, ya que, según el medio, los mensajes "muestran, entre otros elementos, que los fiscales de Lava Jato hablaban abiertamente sobre su deseo de impedir la victoria electoral del Partido de los Trabajadores (PT)" y que "el juez Sergio Moro colaboró de forma secreta y antiética con los fiscales de la operación para ayudar a montar la acusación contra Lula".

Lula fue condenado por Moro en 2017 a 9 años y medio de cárcel por corrupción pasiva y lavado de dinero; dicha condena fue confirmada por un tribunal de apelaciones y fue detenido en abril de 2018; su pena fue confirmada por una corte superior, pero reducida a 8 años y 10 meses

La respuesta de Moro

El ministro de Justicia de Brasil, Sergio Moro, denunció este miércoles ante el Senado que existe un "grupo criminal" que pretende "atacar" a "las instituciones" y sobre todo a la "lucha contra la corrupción" que él encarnó como juez, refiriéndose a los mensajes publicados.

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Asimismo, volvió a negar que hubiera acordado acciones de la Lava Jato con los fiscales del Ministerio Público, aunque admitió que conversaba con ellos sobre la marcha de los procesos, así como dijo que lo hacía con los abogados responsables de la defensa de todos los "centenares" de acusados.

Con respecto a los mensajes obtenidos por The Intercept, insistió en que desconoce su "autenticidad", porque pudieron ser "editados total o parcialmente".

También condenó el "sensacionalismo" del medio que dirige el periodista estadounidense, y sostuvo que esos mensajes fueron publicados sin haberle dado derecho a respuesta.

"Se intenta crear una situación de escándalo que en el fondo es inexistente", declaró el ministro, uno de los hombres de confianza del presidente Jair Bolsonaro, líder de la ultraderecha y mayor antagonista político de Lula, quien está en prisión desde abril del año pasado.

Por su parte, el presidente brasileño, Jair Bolsonaro, salió este jueves en defensa de su ministro de Justicia, Sergio Moro, y aseguró que lo que su colaborador hizo por Brasil como el juez responsable por la mayor operación de combate a la corrupción en el país "no tiene precio".

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- Redacción Internacional con información de agencias

El Mundo

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