Hoy la conversación será sobre Jerusalén y Siria

¿Por qué se reúnen tanto Putin y Erdogan?

Dicen que el supuesto entendimiento entre los presidentes de Rusia y Turquía es sólo apariencia. La cita de hoy en Ankara será la sexta del año.

Protestas contra Estados Unidos y Donald Trump, en Estambul (Turquía). /AFP

Vladimir Putin, presidente de Rusia, y su homólogo de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, defienden posturas diametralmente opuestas en varios temas. Sin embargo, este año, particularmente después de junio, se han esforzado intensamente por escenificar una total sintonía.

Los dos presidentes se han reunido cinco veces en 2017. Hoy será la sexta cita del año en Ankara. ¿Para qué? Todos los encuentros han tenido como tema de fondo Siria, en donde ambos países apoyan a bandos diferentes, pero impulsan junto con Irán, estrecho aliado del régimen sirio, el fin de la guerra.

Y aunque este sigue siendo el tema que los convoca, el debate de hoy estará centrado en el reconocimiento de Jerusalén como capital de Israel, que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hizo la semana pasada y que ha despertado la furia de Erdogan. “Vamos a debatir este asunto con el señor Putin, quien visitará nuestro país. También vamos a discutir sobre Siria”, dijo el presidente turco, cuyas relaciones con Estados Unidos y con Israel pasan por un momento de tensión. Erdogan acusó a Israel de ser “un Estado terrorista y opresor”.

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Putin también ha expresado su preocupación por la decisión de EE. UU. “Dichos pasos pueden anular las perspectivas de un proceso de paz en Oriente Medio”, dijeron Rusia y Turquía en un comunicado conjunto. En febrero de este año, el presidente palestino, Mahmud Abás, se dirigió por carta a Putin para que mediara ante Trump y evitara el traslado de la embajada estadounidense. Pero las relaciones entre Washington y Moscú, tras la luna de miel con la llegada del republicano a la Casa Blanca, pasan “por el peor momento”, según lo reconoció la Casa Blanca.

Cabe recordar que Trump y su entorno han hecho todo lo posible por acabar con la investigación sobre la intromisión rusa en las elecciones presidenciales de 2016. Incluso varios analistas estadounidenses se preguntan si la declaratoria de Trump tiene algo que ver con su exsecretario de seguridad, Michael Flynn, quien se declaró culpable de haber hecho declaraciones falsas a la Policía Federal sobre sus conversaciones con el embajador ruso Serguei Kisliak. Ahora el círculo se cierra peligrosamente en torno al hijo mayor de Trump.

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¿Amigos por conveniencia?

A finales de 2015, un bombardero turco derribó un avión de combate ruso en la frontera con Siria. Eso provocó una creciente tensión entre ambos países, que derivó en una guerra de medidas financieras que hizo disminuir un 30 % el comercio entre ambos países. Pero todo eso (en apariencia) ya es parte del pasado.

El presidente ruso y su par turco se reunieron en noviembre en la ciudad de Sochi y dijeron: “Quiero destacar que se puede considerar que nuestras relaciones están prácticamente restablecidas por completo”, declaró Putin, según la agencia estatal rusa TASS.

El mandatario recalcó que en los primeros nueve meses de este año el intercambio comercial entre Rusia y Turquía se incrementó un 38 %. Hoy las relaciones avanzan a pasos agigantados, en especial, en temas como la cooperación antiterrorista, comercio e intercambio energético.

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Erdogan quiere el apoyo de Putin para ponerse al frente de la protesta musulmana por Jerusalén. Será el anfitrión de la cumbre de la Organización de Cooperación Islámica (OCI), que reúne a 57 naciones, este miércoles. Para analistas, el impacto de la reunión le servirá a Erdogan para mejorar su imagen en la región: “Está esforzándose en iniciar una respuesta internacional”, subraya a la AFP Ziya Meral, del Centro de Análisis Histórico y de Investigación de Conflictos del ejército británico (CHACR). “Queda por ver qué puede hacer Turquía en concreto”, agrega.

Desde hace más de una década, “Turquía trata de ser el portaestandarte de las alianzas musulmanas, pero con un éxito muy limitado”, agrega Meral. ¿Putin le dará el impulso?

 

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