A un paso de tener nuevo diplomático de EE.UU. en Colombia

¿Por qué a Trump le cuesta tanto encontrar embajadores?

Desde octubre del año pasado se viene debatiendo en el Senado de EE.UU. el nombramiento de Joseph Macmanus como embajador de ese país en Colombia.

Presidente de Estados Unidos, Donald Trump. AFP

Desde octubre del año pasado se viene debatiendo en el Senado de EE.UU. el nombramiento de Joseph Macmanus como embajador de ese país en Colombia. Después de la audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, el miércoles, lo único que falta para que el nominado de Donald Trump sea nombrado en propiedad es la votación en el pleno de la Cámara Alta.

Durante la audiencia de esta semana, Macmanus, quien no habla español ni conoce la región, según la prensa, fue claro en que la prioridad del gobierno estadounidense en Colombia será la lucha contra el narcotráfico. Periódicos de EE. UU. dicen que la confirmación sería un hecho y que este sería uno de los pocos casos en los que una nominación diplomática es resuelta. En la era Trump el servicio exterior enfrenta serios problemas.

Los oficiales estadounidenses negaron que tuviera algo que ver, pero la renuncia de John Feely como embajador de Panamá vino justo después de que Trump describiera a Haití y varias naciones africanas como “países de mierda”. Feeley, que antes de entrar al servicio diplomático fue piloto de helicóptero en la Marina, renunció a su cargo como embajador argumentando que no podía estar al servicio de Donald Trump. No ha sido el único.

Según el New York Times, la tasa de deserción en la administración Trump alcanzó el 34 %, con lo que no sólo rompió el récord histórico que ostentaba Ronald Reagan sino que duplicó la cantidad de despidos y renuncias de su antecesor.

La investigación sobre el papel de Rusia en las elecciones presidenciales y la posibilidad de salir desprestigiado de la administración son algunas de las razones por las que el presidente está encontrando dificultades a la hora de cumplir una de sus promesas de campaña: contratar “únicamente a los mejores”. Al parecer, “los mejores” no quieren trabajar con él, algo que se ve en hechos como que, aunque Trump trinó que había muchos candidatos para el cargo, hasta el momento no se ha anunciado quién va a reemplazar a Gary Cohn, el asesor económico del presidente que renunció esta semana.

Las dificultades para realizar contrataciones se pueden ver en el servicio diplomático. A pesar de llevar más de un año en la Presidencia, Trump no ha logrado poner embajadores en países como Corea del Sur y Arabia Saudita, pero hay más.

Ver más: ¿Por qué la polémica por el nombramiento del embajador de EE.UU. en Colombia?

Siete de los nueve cargos más importantes en el Departamento de Estado están vacantes. Esto quiere decir que oficinas encargadas de las relaciones comerciales estadounidenses o de los esfuerzos por disminuir el tráfico ilegal de personas no tienen un responsable nombrado en propiedad.

A eso se suma el recorte del 31 % en el presupuesto que la administración Trump planea destinar a su política exterior, algo que contrasta con el incremento del 15 % con que el magnate de la construcción planea darle un empujón al desarrollo militar en una clara muestra de sus prioridades: las armas y la defensa están por encima de la diplomacia.

El poco interés de la administración Trump en fortalecer su servicio diplomático también se ve en los más de 100 funcionarios que han sido despedidos del Departamento de Estado desde enero de 2017. En cuanto a la cantidad de personas que presentan el examen para acceder a la carrera diplomática, las cifras también cayeron más de la mitad respecto a las registradas hace dos años.

Otro punto que baja la moral en el servicio diplomático es el incremento de nombramientos políticos realizados por Trump.