¿Por qué un trino de Trump tiene en aprietos la agenda legislativa en EE.UU?

El Congreso tiene hasta el ocho de diciembre para evitar que el gobierno federal se quede sin presupuesto. También debe tomar decisiones en materia tributaria y de seguridad antes de que termine 2017.

AFP

Los Congresistas estadounidenses están en medio de una carrera, tienen hasta el ocho de diciembre para llegar a la meta y, si no o logran, la consecuencia sería nefasta.

El dinero que las administraciones federales necesitan para operar se acaban el viernes de la próxima semana y tanto demócratas como republicanos buscan, a como dé lugar, llegar a un acuerdo sobre el presupuesto que van a autorizar. 

Como era de esperarse, la actuación del presidente Donald Trump no ha hecho más que entorpecer las negociaciones.

“Hoy me voy a encontrar con Chuk y Nancy para mantener al gobierno abierto y operando. El problema es que ellos quieren que los inmigrantes ilegales inunden nuestro país sin ser verificados, son débiles frente al crimen y quieren un alza substancial en los impuestos. No veo cómo nos conviene”, escribió el presidente en su cuenta de Twittter a la víspera de una reunión con Nancy Pelosi y Charles E. Schumer, líderes de la minoría democrata en el Congreso y quienes, tras concer el trino del mandatario, optaron por cancelar la reunión que tenían con Trump para llegar a un acuerdo sobre el presupuesto. 

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A pesar de contar con una mayoría Republicana en la rama legislativa, Trump tiene un largo historial de fracasos en el Congreso. La tan prometida eliminación del sistema de salud instaurado por Barack Obama, por ejemplo, quedó a mitad de camino por falta de apoyo, tanto en las filas de su propio partido, como entre la oposición demócrata, que no estaba dispuesta echar para atrás una de las medidas más emblemáticas de la administración anterior.

Aunque miembros de ambos partidos se han mostrado de acuerdo con que se apruebe un presupuesto a de corto plazo, las diferencias entre ambas formaciones políticas, y la torpeza de Trump, amenzan con frustrar cualquier acuerdo.

Actualmente, según el Washingotn Post, el Congreso destina más de USD$549 billones a porgamas de defensa y otros USD$516 a programas no relacionados con la seguridad. Mietras los republicanos insisten en hacer énfasis en la inversión en seguridad, los demócratas buscan un incremento en el presupuesto del resto de programas. Los desacuerdos van desde temas migratorios hasta asuntos relacionados con los gastos en salud.

Hace unos meses, este callejón sin salida habría resultado poco previsible. Tras fracasar en su reforma a la salud, Trump se reunió con representantes del partido Demócrata para acordar que apoyaría a DACA, el programa a través del cual los hijos de inmigrantes ilegales tienen acceso a ciertos derechos civiles, como trabajar y obtener una licencia de conducción, sin que con esto se vuelvan ciudadanos estadounidenses.  

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La idea de respaldar al DACA era contar con el apoyo de los demócratas para aprobar el presupuesto y, sin embargo, desde el comienzo, la estrategia fue criticada entre las filas republicanas. Para el representante Steve King, dijo que si los acercamientos eran efectivos “la base (electoral) del residente se echaría a perder, estaría destruida, no tendría arreglo y traería una desilusión sin ninguna posibilidad de arreglarse”.

El encontrón de Trump con Nancy Pelosi y Charles E. Schumer llega en medio de una agenda particularmente apretada para los legisladores. Además del presupuesto federal tienen que definir una reforma tributaria impulsada por el presidente, deben decidir sobre el acuerdo nuclear con irán y si renuevan o no la ley federal que permite operar a organismos de inteligencia como la NSA.