Venezuela, en la línea roja

¿Por qué volvieron a capturar a López y Ledezma?

Las detenciones irregulares han sido protagonistas en las protestas contra Maduro. Después de ser recapturados en sus casas sin previo aviso, estos líderes opositores se convierten nuevamente en el rostro de la crisis.

La recaptura de López y Ledezma, para la oposición, es la confirmación de que Venezuela es una dictadura. / AFP

“Asumiendo todos los riesgos, he decidido enviar este mensaje a todos los venezolanos y a la comunidad internacional: no tenemos por qué sorprendernos de lo que ocurrió el domingo. Eso era un fraude más que cantado. Sabemos perfectamente que los poderes públicos se han convertido en aparatos al servicio de un régimen totalitario, de una tiranía que este domingo reincidió en seguir golpeando, destruyendo nuestro Estado de derecho”, dijo Antonio Ledezma en un video publicado el 31 de julio, un día después de las votaciones de la Asamblea Constituyente.

Su afirmación del principio, “asumiendo todos los riesgos”, fue premonitoria. En la madrugada del martes, funcionarios del Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) entraron a su casa y lo detuvieron por segunda vez. El video rotó ayer en todas las redes sociales, despertando rechazo en la comunidad internacional. Ledezma gritaba “auxilio” mientras lo arrastraban a una camioneta. Varios vecinos salieron de sus casas en el momento y grabaron lo sucedido. Una señora gritaba desconsolada: “Vecinos, vecinos. Se están llevando a Ledezma. Dictadura. Violación. Se están llevando a Ledezma”.

>>> LEA: Inteligencia venezolana detiene de nuevo a Leopoldo López y Antonio Ledezma 

También fue recapturado Leopoldo López, la imagen de Voluntad Popular, partido del ala más radical de la oposición contra el gobierno. Al igual que Ledezma, López había manifestado públicamente, desde su detención domiciliaria, su desacuerdo con la Constituyente. “Yo los invito a que no sean cómplices de la aniquilación de la República, que no sean cómplices de un fraude constitucional, que no sean cómplices de la represión (...) A Nicolás Maduro quiero enviarle un mensaje claro y firme: el pasado 16 de julio el pueblo venezolano habló. Y el mensaje tiene que ser acatado, y especialmente quien tiene que escuchar ese mensaje es usted. No tenga duda de que ese mandato, junto al pueblo, lo haremos cumplir”, dijo López en su video de un minuto.

Tanto Ledezma como López, ambos figuras fuertes de la oposición, habían sido capturados y más adelante puestos en detención domiciliaria. López estuvo preso tres años en la prisión de Ramo Verde, detenido, según el gobierno, por incitar a la violencia en las protestas de 2014 contra Maduro. Había sido condenado a 14 años de cárcel. En febrero de ese año se entregó a las autoridades.

Por su parte, Ledezma, quien fue alcalde de Caracas, esperaba su sentencia. Había sido acusado de conspirar contra el gobierno de Nicolás Maduro. Cumplía su condena en el hogar porque sus condiciones de salud no son las mejores.

>>> VEA: Asamblea, sanciones y recapturas: los problemas en Venezuela no dan tregua

Lilian Tintori, esposa de López, y Mitzy Capriles, esposa de Ledezma, al enterarse de la recaptura responsabilizaron al gobierno de Maduro si algo llega a pasarles a sus maridos. Ambas calificaron la detención como un “secuestro” y distintos medios de comunicación en el mundo les hicieron eco.

El Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) aseguró que ambos dirigentes opositores incumplieron con el acuerdo de arresto domiciliario. Ledezma no tenía permitido aparecer ni dar declaraciones en medios de comunicación y López no estaba autorizado para hacer “proselitismo político”. “Asimismo”, agregó el Tribunal, “se recibieron por fuentes de inteligencia oficial, información que daban cuenta de un plan de fuga de dichos ciudadanos”.

>>> LEA: Leopoldo López y Antonio Ledezma planeaban fugarse: Supremo venezolano

No obstante, en un comunicado conjunto, sus abogados afirmaron que no existen razones válidas para haber tomado esta medida. Según ellos, las normas del arresto domiciliario se reducen a no salir de la casa y no dar declaraciones a medios de comunicaciones. “Fuimos muy cuidadosos de no violar las normas”, escribieron los abogados.

Según Alfredo Romero, director ejecutivo de la organización Foro Penal, encargada de registrar todos los casos de presos políticos y apelar por juicios justos y por su liberación, asegura que 5.051 personas han sido detenidas desde el 1º de abril, cuando empezaron las protestas. De ellas, 1.383 aún están detenidas y 527 civiles han sido presentados ante tribunales militares.

Cuando López fue liberado, Romero le había dicho a este medio que su liberación hacía parte de un esfuerzo del gobierno de Maduro por liberar tensiones frente a la comunidad internacional. “Es el preso político más caro del gobierno”, aseguró.

“Que Leopoldo esté en su casa no significa que el gobierno esté disminuyendo la represión”, había dicho Romero en su momento. Y agregó: “Al darle casa por cárcel, el gobierno lo excluye del juego político. Leopoldo López no puede salir a promover una candidatura presidencial, por ejemplo. Pero tenerlo en su casa es mejor que tenerlo en Ramo Verde, donde ha denunciado torturas y violaciones a los derechos humanos, situación que tiene un efecto importante que al gobierno no le conviene”.

Por su parte, Ledezma hacía parte de la vieja guardia de la oposición política. Representaba la tradición de ese movimiento y tal vez una de las alas más moderadas del mismo. En el mismo video que le costó su encarcelamiento había hecho un cuestionamiento a los integrantes de su propio partido: “También quiero que hagamos una autocrítica. No se pueden ganar batallas cuando no nos rectificamos a nosotros mismos”.

Romero considera que este tipo de medidas hacen parte de la estrategia intimidatoria del gobierno, pues “los presos políticos sirven para asustar al pueblo”.

Ronal Rodríguez, investigador del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, cree que este era uno de los escenarios contemplados por los analistas. El primero y el que, según dice, la mayoría de personas esperaba era que López se convirtiera en la voz para llamar al diálogo con el gobierno, una vez fue puesto en casa por cárcel. Este segundo escenario, cree Rodríguez, obedece a una estrategia del gobierno para amedrantar. “Todos los dictadores crean una condición supralegal. El gobierno está pasando la línea roja. El discurso dejó notar que viene con un ánimo absolutamente revanchista contra quienes no compartieron la medida de la Asamblea Nacional Constituyente”, dice Rodríguez.

En el pasado, Venezuela recibió a los exiliados políticos de las dictaduras militares de América Latina. Ahora, tal y como están dadas las cosas, los opositores seguramente contemplarán salir del país. Lilian Tintori, con tres meses de embarazo, está por estos días en Estados Unidos.