Pornografía, acoso y desobediencia, las causas del debilitamiento de May

Pese a sus logros en la negociación del Brexit, la salida de tres ministros en menos de dos meses pone en una situación complicada a la Primera Ministra británica.

La estatuas de cera del Ministro del Interior Boris Johnson y la Primera Minstra Theresa MayAFP

Durante su gira en Polonia, la primera ministra Theresa May no pudo más que sonreír cuando uno de los intérpretes que la asistía en la rueda de prensa que dio con el premier polaco Mateusz Morawiecki dejó de llamarla por su nombre “como lo ha dicho la señora Brexit…". El lapsus del traductor fue quizás una de las pocas sonrisas que han pasado por la boca de la ministra en medio de los meses más arduos desde que llegó a ocupar el cargo con la promesa de negociar la salida del Reino Unido de la Unión Europea.

A pesar de que el divorcio con el gobierno europeo ha ido por un camino pedregoso, el pasado 8 de diciembre, la premier británica logró acordar los términos del Brexit con el gobierno europeo en Bruselas. Donde está la verdadera debilidad de la ministra está en su gabinete.

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Los primeros motivos de preocupación aparecieron a finales de octubre. El ministro de Defensa, Michael Fallon fue uno de los primeros miembros del partido conservador en tener que salir de su puesto cuando un grupo de Whatsapp en el que las funcionarias del Parlamento se quejaban del comportamiento abusivo de sus colegas masculinos.

Fallon, salió por la puerta de atrás del Ministerio de defensa tras ser acusado de acusado de haberle puesto la mano en la rodilla a una periodista en 2002 y de intentar besar a otra en 2003.

Una semana después, el gabinete de May seguía haciéndose agua. Esta vez, por cuenta de las reuniones no autorizadas que la ministra para el Desarrollo Internacional, Pitri Patel, habría tenido con varios altos funcionarios del gobierno israelí.  Las reuniones se habrían dado tanto en Londres como en Israel y, cuando se hicieron públicas, la ministra salió a ofrecer disculpas públicamente, sin embargo, la funcionaria habría fallado en relacionar cada uno de sus encuentros y, el 8 de noviembre, justo cuando estaba en medio de una gira por África tuvo que volver para presentarse en la oficina de su jefa donde, tras seis minutos a puerta cerrada, salió sin la investidura de ministra.

El tercer despido llegó el 21 de diciembre, pero se empezó a gestar a comienzos de 2008. Para esa época, el Ministerio del Interior británico investigaba quién había filtrado una serie de documentos oficiales que dejaban mal parado al gobierno del entonces primer ministro, Gordon Brown. Las pistas llevaron a las Policía Metropolitana de Londres a realizar una redada en la oficina de Damian Green que fue detenido brevemente.

En ese momento, se supo poco sobre lo que las autoridades habían encontrado en el computador de su oficina en el Parlamento, hasta que, este año, Green que ocupaba el cargo de viceprimer ministro también se vio involucrado en escándalo de acoso sexual en el Parlamento.

Poco después de la lluvia de denuncias de acoso, que terminaron por abrirle una investigación al interior del gabinete de May, el Sunday Times publicó un artículo en el que denunciaban que, en la redada realizada a la oficina de Green en 2008, las autoridades habían encontrado una gran cantidad de pornografía en el computador del ministro.

Sir Jeremy Heywood, quien estaba a cargo de la investigación al interior del gabinete ministerial determinó que el ministro Green había violado los códigos ministeriales al mentir sobre la presencia de material pornográfico en su computador, algo sobre lo cual había sido puesto sobre aviso por la policía, en 2008 y por lo que fue convocado a dar declaratoria en 2013.

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Además de ocupar un alto cargo en el gabinete ministerial, Green es amigo personal de Theresa May desde su paso por la universidad, por lo que su salida del gobierno representa un duro golpe a nivel personal.

 En medio de tantas malas noticias, Heywood, el encargado de la investigación por acoso, equilibró la balanza al anunciar que Mark Garnier viceministro de comercio, acusado de llamar “senos de azúcar” a su secretaria y de pedirle que comprara por él juguetes sexuales, fue absuelto de sus cargos. La noticia no es menor porque el gran reto de May en 2018 es negociar los acuerdos comerciales que regirán los intercambios entre Reino Unido y cada uno de los estados miembros de la Unión Europea.