¿Puede permitirse otra crisis política la Unión Europea?

Steve Bannon, ex estratega y cerebro del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha estado celebrando conversaciones en Europa, con la intención de convocar un “supergrupo” de líderes de la ultraderecha en todo el continente.

Stephen Bannon, el ex estratega de Donald Trump. AFP

Desde mediados de julio, Steve Bannon, ex estratega y cerebro del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha estado celebrando conversaciones en Europa, con la intención de convocar un “supergrupo” de líderes de la ultraderecha en todo el continente.

En toda Europa, los líderes de la ultraderecha han intentado crear una coalición, pero no han prosperado debido por falta de pericia y finanzas. Bannon, a través de su organización, hará una central de votación, asesoría e investigaciones para que partidos de la ultraderecha puedan compartir ideas.

Con arrogancia, anunció que su “supergrupo” y fundación se llamara “El Movimiento”. Dicho “supergrupo” en realidad fue fundado por el abogado Mischaël Modrikamen, en Bruselas, en enero de 2017.  

Antes de las elecciones del Parlamento Europeo, que tendrán lugar en la primavera de 2019, Bannon quiere contratar a diez personas para trabajar tiempo completo en “El Movimiento”.

Su objetivo es empezar una revuelta de la derecha contra el magnate George Soros, quien  dirige su propiaorganización sin fines de lucro, “Open Society Foundations (OSF)”, a través de la cual ha donado $32 billones para proyectos de ideología liberal.

El interés de Bannon por “El movimiento” se despertó después de ser expulsado de la Casa Blanca debido a disputas internas que fueron mencionadas en el libro Fuego y Furia escrito por Michael Wolff.

Debido a estas disputas los líderes de la ultraderecha europea han manifestado sus dudas de una colaboración con el exasesor presidencial, frente al riesgo de una reacción política adversa por parte de Trump.

Además, esta alianza puede afectar el funcionamiento interno de los acuerdos y presupuestos de la Unión Europea.

El periódico británico, The Guardian, ha criticado las declaraciones de Bannon: “Es ridículo que [Bannon] se permita hacer públicos sus planes, casi tan ridículo como la prensa que publica lo que dice sin criticarlo”.

Por ejemplo, en Lille, Francia, delante del Frente Nacional, Bannon declaró: “Luchas para tu país y luego te llaman racista, permíteles llamarte racista, xenófobo …. Llévalo como una medalla”.

(Ver más: Trump echa a Bannon, su polémico asesor)

El ministro alemán de centroizquierda europea, Michael Roth, expresó que los europeos no deberían tener miedo de las campañas de Bannon. “Nuestros valores son más fuertes que su odio y sus falsedades”. 

Sin embargo, se hicieron similares vaticinios en la votación del Brexit, en junio de 2016, y en la campaña electoral de 2016 que terminó llevando a Trump a la presidencia.

De hecho, el 17 de julio 2018 durante una entrevista, Modrikamen mencionó que la victoria de Trump y los republicanos fomentaron el resurgimiento de las fuerzas de la ultraderecha en Europa.

Bannon es experto en venderse a la prensa e inversionistas haciéndoles creer que es muy exitoso como emprendedor y líder político.

La publicación Daily Beast explica que, gracias a esa estrategia, Bannon espera aumentar hasta casi un tercio el número de legisladores que apoyan su movimiento, después de las elecciones europeas de 2019.

Europa está dividida

Por ejemplo, la colíder del partido de Alternativa para Alemania, Alice Weidel, se reunió con Bannon para discutir acerca de “El Movimiento”, pero la portavoz federal del mismo partido, Jörg Meuthen, rechazó esta instancia.

Ideológicamente, Bannon se vincula a partidos como Frente Nacional en Francia, el Movimiento Antisistema Cinco Estrellas (M5S) y la ultraderechista Liga en Italia, a cargo del gobierno nacional desde marzo.

Sin embargo, Bannon tiene una visión americana y en Europa muchos de estos partidos representan la derecha anti-América. Según Alexander Clarkson, un especialista en estudios europeos, “los partidos saben que una colaboración con Bannon es riesgosa”, pues esto representa contradicciones en relación a sus ideas antiamericanas. 

Jérôme Rivière, miembro del Frente Nacional, bajo la dirección de Marine Le Pen declaró: “Bannon es americano y no tiene cabida en un partido político europeo”. Pero Le Pen piensa otra cosa y decidió reunirse con Bannon durante su visita a Londres.  Después de este encuentro, Rivière declaró: “Existe una oportunidad para construir una mayoría de la ultraderecha”.

Matteo Salvini, el líder de la Liga de Italia, se reunió con Bannon antes y después de las elecciones generales en Italia que tuvieron lugar en marzo de 2018. Después de esta cita, una persona influyente anónima dijo, que en lugar de una colaboración con Bannon, la Liga está trabajando en pro de “ su propio proyecto político” y construyendo alianzas con el Frente Nacional, Vlaams Belang, Partido Liberal de Austria así como con los socialdemócratas suecos y Alternativa para Alemania.

(Le puede interesar: Ultraderecha recargada)

Funcionarios del parlamento del Reino Unido dijeron que las reuniones de Bannon en Europa fueron con políticos que necesitaban reintegrarse a la ultraderecha, como Nigel Farage del UKIP, o los que habían sido marginados por su propio partido, como Filip Dewinter de Vlaams Belang.

Gerolf Annemans, del partido Vlaams Belang en Belgica, afirmó“Si [Bannon] tiene suerte y logra reagrupar a Farage yLaure Ferrari [en la ultraderecha]…no queremos estar involucrados”.

Al fin y al cabo, solo políticos marginados han acordado participar, como el Partido Popular en Bélgica y el Partido Vox en España.  

Aún hay muchos partidos de la ultraderecha que son ambivalentes. El continente necesita intensificar sus esfuerzos para proteger los valores principales de la Unión Europea.Está claro que cada vez más ciudadanos en Europa sienten que sus identidades y seguridad están amenazadas y quieren recuperar sus fuerzas nacionalistas. 

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2018-08-27T14:49:14-05:00

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Natasha Pentin

El Mundo

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