Puerto Rico y la tragedia que Donald Trump subestimó

En Puerto Rico tiene lugar el que podría ser el éxodo más grande de la historia del Caribe, un mes después del paso del huracán María por la isla.

AFP

Cuando al fin se decidió a visitar Puerto Rico después del paso del huracán María, Donald Trump les dijo a los lugareños que esa no era una “catástrofe real”. “Real el Katrina”, dijo. Después, en un evento al que asistieron políticos locales y lugareños, empezó a tirarle papel higiénico a la gente, como parte de la colaboración de Estados Unidos a los damnificados.

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Un mes después, la isla no se recompone de la tragedia que arrasó con la mayor parte de sus construcciones y que sometió a los locales a un mes entero sin electricidad. Por ejemplo, para celebrar el día de Acción de Gracias, tradición en la cultura americana, tuvieron que valerse de estrategias y creatividad para no aguar la fiesta.

Las familias se reunieron en restaurantes que tuvieran ofertas de almuerzos o se reunieron en el hogar de un familiar que contara con un generador eléctrico.

El generador eléctrico, no obstante, tenía que ser de gran potencia debido a que los hornos donde se brasa el tradicional pavo gasta mucho combustible, que puede ser gasolina, gas o diesel, por las horas en que el animal tenía que terminar de prepararse y quedar listo para comerse.

La consecuencia directa de todo esto es la migración. Según el diario El País, de España, que visitó la zona, 150.000 puertorriqueños han partido hacia la Florida, en una estampida que está cerca de convertirse en la mayor ola migratoria de la historia del Caribe. Si antes de María ya vivían más boricuas en Estados Unidos que en Puerto Rico, ahora, la situación pondrá en aprietos a las autoridades migratorias estadounidenses.

Los ciudadanos de Puerto Rico, al ser este un Estado Libre Asociado de Estados Unidos, pueden trabajar libre y legalmente del otro lado de la frontera, lo que hace de ese país un destino absolutamente atractivo.

Antes del huracán, Puerto Rico se había declarado en quiebra por su incapacidad de pagar la deuda externa. Malos manejos de los recursos públicos e instituciones ineficientes son las denuncias permanentes de ciudadanos y organismos no gubernamentales. Estados Unidos, por su parte, también hizo denuncias sobre corrupción en el manejo de las ayudas enviadas por el departamento de Estado para reparar los daños de María.