¿Qué esperar de la gira de Trump por Asia?

El mandatario estadounidense estará en Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump. AFP

Al parecer por donde el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, pasa, pierde amigos y aliados. Eso ocurrió durante su primera gira internacional por Arabia Saudita, Israel, Bélgica e Italia en donde los desencuentros provocaron desconfianza y mucha incomodidad. Todavía están en la memoria de muchos las fotos con Emmanuel Macron y el papa Francisco en donde la rigidez era extrema y el empujón al primer ministro de Montenegro. 

Durante la reunión de jefes de Estado de países miembros de la OTAN, Trump no sólo regañó a sus socios sino que no mostró compromiso colectivo.  Las palabras finales del presidente no eran las que ellos tenían ni el texto correspondía con el que McMaster, Mattis y Tillerson habían estado circulando entre la prensa y los diplomáticos aliados.

Al escuchar a su jefe, todo el esfuerzo que habían realizado para reafirmar su compromiso con sus socios se perdió y ellos quedaron desautorizados públicamente. Hoy el mandatario comienza una nueva gira. Trascendental pues estará dominada por la escalada verbal por la amenaza nuclearde Corea del Norte. El viaje, del 3 al 14 de noviembre, incluye paradas en Japón, Corea del Sur, China, Vietnam y Filipinas. Será el primer desplazamiento del presidente estadounidense a la región desde que fue electo hace un año. 

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Con índices de aprobación en niveles inusualmente bajos, ¿se las ingeniará el presidente de 71 años para dejar atrás los últimos episodios de la investigación sobre la presunta colusión de su equipo con altos funcionarios rusos para influir en la elección presidencial? ¿Renunciará a sus tuits matinales durante los doce días que durará el viaje?

La Casa Blanca ha puesto énfasis en la duración de la gira asiática -la más larga de un presidente estadounidense desde la de George H.W. Bush en 1991- como prueba del compromiso de Trump con la región.

No obstante, las dudas sobre este punto no son pocas, sobre todo en el terreno económico, después de la decisión de Trump -a los tres días de asumir el cargo- de abandonar el Tratado de Libre Comercio Trans-Pacífico, que disgustó a varios de sus firmantes, Japón en particular.

El "amigo" Abe 

Tras una breve escala en Hawái, Trump se encontrará el domingo con su "amigo" Shinzo Abe para una partida de golf -en febrero ya había jugado en Floirda- y luego mantendrán varias reuniones en las que pondrán de relieve la fortaleza de la alianza entre Estados Unidos y Japón.

En Corea del Sur Trump no se desplazará -a diferencia de muchos de sus predecesores- a la Zona Desmilitarizada que divide a la península coreana, pero tiene previsto pronunciar un discurso que será atentamente escuchado ante la Asamblea Nacional del país.

Seúl espera que la visita de Trump, que se inicia el martes y durará dos días, sirva para reafirmar la alianza con Washington en momentos en que Corea del Norte lleva adelante un programa nuclear y de misiles balísticos en abierto desafío a la comunidad internacional.

"Corea del Sur también quiere estar segura de que Estados Unidos no involucrará prematura o innecesariamente a Corea del Sur en ningún tipo de conflicto militar", dijo Scott Snyder del Council on Foreign Relations con sede en Washington.

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Desde que asumió el cargo, Trump prometió arrasar con Corea del Norte si el régimen de Kim Jong-Un amenaza con un ataque, se ha opuesto a los contactos directos con Pyongyang propuestos por sus asesores y ha enviado una serie de mensajes crípticos, como "¡haremos lo que haya que hacer".

Trump llamará a todos los países a "hacer más" para aislar a Corea del Norte, cuyo programa nuclear es "una amenaza para el mundo entero", indicó el jueves la Casa Blanca.

Uno de los objetivos centrales de su primera viaje a la región es "fortalecer la decisión internacional para la desnuclearización de Corea del Norte", destacó el general HR McMaster, asesor de Trump en materia de seguridad nacioanl.

"China está haciendo más. Pero es evidente que no es suficiente, dado que no hemos conseguido la desnuclearización", señaló. "China es consciente de que el asunto no es hacerle un servicio a Estados Unidos, sino que la desnuclearización es de su interés", agregó.

El "poderoso" Xi Jinping

Desde Seúl el presidente Trump viajrá a Pekín el miércoles, donde se reunirá con su homólogo Xi Jinping, quien acaba de obtener un segundo mandato y consolidarse como el hombre fuerte del país más poblado del mundo.

"Es un hombre poderoso", declaró recientemente Trump acerca de Xi. "Pienso que es una muy buena persona", agregó a pesar de su persistente campaña en contra del desequilibrio del comercio bilateral en favor del gigante asiático.

El viernes Trump participará en Vietnam de la cumbre de la APEC, en Danang, y pronunciará un discurso sobre "una región India-Pacífico libre y abierta", que es esperado con ansiedad por los empresarios.

Con el cierre de su gira en Manila el 12-13 de noviembre, Trump participará con otros líderes del Sudeste Asiático en la cumbre de la ASEAN, y se reunirá luego a solas con el locuaz Duterte, cuya sangrienta cruzada contra los narcotraficantes ha suscitado amplias condenas en el mundo.

"Iremos a Filipinas, cuya anterior administración no fue precisamente bienvenida", señaló Trump a principios de esta semana.

La "cercanía" con Duterte

De acuerdo con un alto funcionario estadounidense, Trump, tiene una "relación cálida" con su homólogo filipino. "Con el presidente Duterte ha hablado (Trump), y han intercambiado cartas. Creo que tienen una relación cálida, y tiene muchas ganas de reunirse por primera vez en persona con el presidente Duterte", afirmó el funcionario en una conferencia de prensa.

El propio Trump mencionó hoy su visita a Filipinas durante un encuentro con empresarios en la Casa Blanca."Vamos a ir a Filipinas, que es un lugar estratégicamente importante donde el anterior Gobierno (de Barack Obama) no era precisamente bienvenido", aseguró Trump.

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La relación entre el Gobierno de Obama y el de Duterte se enfrió a raíz de la polémica "guerra contra las drogas" del líder filipino, en la que se estima que han muerto violentamente más de 7.000 personas, entre ellas más de 3.800 a manos de la policía, y que también ha sido muy criticada por la Unión Europea (UE).

Pero Trump, poco afín a criticar a otros líderes por sus violaciones de derechos humanos, se ha mostrado halagüeño con Duterte desde su llegada al poder, y en una llamada telefónica en abril, le felicitó por su "increíble trabajo" en el combate contra las drogas, según reveló en mayo el diario The Washington Post.

El funcionario estadounidense que habló hoy con la prensa subrayó que la "robusta" alianza entre Washington y Manila "se expande a áreas como la lucha contra el terrorismo, los lazos entre ambos pueblos y los derechos humanos", pero no mencionó la campaña antidrogas.

El funcionario no precisó con qué otros líderes se entrevistará Trump durante la cumbre de la ASEAN ni tampoco durante la del Foro de Cooperación Económica de Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará del 12 al 14 de noviembre en Vietnam y a la que se espera que también asista el presidente ruso, Vladímir Putin. 

*Con información de EFE Y AFP