Elecciones legislativas claves

¿Qué está en juego hoy en Cataluña?

El poder se lo disputan dos bloques: constitucionalistas e independentistas. La disputa está tan reñida que no hay pronósticos fiables.

Los catalanes, según las encuestas, acudirán en masa a las urnas. / AFP

Como es costumbre, en los primeros días de diciembre la publicidad permeó las calles de Barcelona. Pero esta vez, más que las promociones navideñas, predominaron las caras de los políticos y las banderas de sus partidos.

Después de la declaración unilateral de independencia de Cataluña, tras los resultados de un referéndum que el gobierno español calificó de ilegal, el presidente Mariano Rajoy decidió “retomar el orden” con la aplicación del artículo 155 de la Constitución: destituyó al presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, disolvió el parlamento de la comunidad autónoma y convocó elecciones para este 21 de diciembre.

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Desde entonces, la campaña política ha sido tensa e intensa. Integrantes del anterior gobierno de Cataluña siguen en prisión, mientras se desarrollan sus casos por presuntos delitos de rebelión y sedición; Puigdemont continúa en Bruselas, según él, para evitar la cárcel y continuar con la defensa de los resultados del referéndum, y su ausencia es aprovechada por el gobierno para ganar más adeptos.

¿Qué está en juego hoy? Expertos y ciudadanos consideran que estas elecciones tienen tinte de plebiscito. El poder se lo disputan dos bloques: constitucionalistas e independentistas. Por un lado, los partidos independentistas esperan volver a tener la mayoría de curules, gobernar y nombrar de nuevo al presidente, mientras que los unionistas buscan más espacio en el parlamento y bajar la tensión de la crisis.

La disputa sigue muy reñida. Las encuestas coinciden en que habrá un empate entre los dos bloques y que el liderazgo lo pelearán Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) y Ciudadanos. El primer partido, abiertamente independentista, y el segundo, en contra del movimiento. El tercero más votado sería Junts pel Cataluña (JxCat), el partido de Puigdemont, quien aún está a la cabeza del independentismo desde Bélgica.

De acuerdo con las encuestas y el análisis del periódico El País, ERC rondará los 33 escaños; le seguirá Ciudadanos con 31 o 32, JxCat con 27, Partido Socialista Catalán (PSC) con 20, CeC-Podem con 9, Candidatura d’ Unitat Popular (CUP) con 8 y Partido Popular (PP) con 6. En el sondeo de El Periódico, realizado por Gesop, los números son parecidos: ERC también gana con 34-35 escaños y le seguirán Ciudadanos con 27-28, JxCat con 26-27, PSC con 23-24, CeC-Podem con 10-11, y PP y CUP 6-7.

Aunque la gente empieza a abrumarse con la discusión y comenta en las calles que ha preferido evadirla, el porcentaje de votación será alto. María Trinidad Betrones, experta en opinión pública y comunicación política, asegura que en Cataluña, y en general en España, hay una conciencia exagerada de este derecho y estima que un 80 % salga a las urnas. No está tan alejada: las encuestas revelan que, por lo menos, esa será la cifra que sufragará.

Los escenarios

Aunque nadie se atreve a pronosticar resultados, la mayoría coincide en que el parlamento estará fragmentado. De todas formas, los expertos creen, por la intención de voto, que sólo hay dos escenarios probables. El primero, el empate de los bloques, y el segundo, mayoría independentista.

Expertos, medios y políticos coinciden en que probablemente ningún partido político logre la mayoría absoluta (68 diputados). Eso los obligará a realizar alianzas para garantizar la gobernabilidad. Aun con esto, explica Bretones, se podrían formar dos bloques: quienes apoyan el independentismo (ERP, JxCat, CUP) y quienes no (Ciudadanos, PSC y PP). Sin embargo, hay muchas tensiones dentro de cada uno. Por ejemplo, lo más probable es que la CUP, partido antisistémico, busque una independencia inmediata, mientras que JxCat y Esquerra piensen en otras formas de alcanzar la independencia. Bretones resalta que algunos adeptos de JxCat, que antes estaban en las filas de Convèrgencia y Pdcat, no se sienten tan cómodos con las posiciones radicales de la CUP.

Por otro lado, si bien el Partido Socialista ha apoyado al PP y Ciudadanos en su posición de que el referéndum fue ilegal y que lo mejor es que Cataluña sea parte de España, no hay que olvidar que sigue siendo de izquierda y que comulga en múltiples asuntos sociales con los partidos del independentismo.

En ese sentido, para la profesora de la Universitat de Barcelona, el papel de los CeC-Podem (Comunes) es clave, aunque, según las encuestas, obtengan pocos escaños en el parlamento. “Para ellos, la primera opción no es un independentismo, sino un cambio social. En sus bases tienen personas de los dos lados. Sin embargo, a sus integrantes los une la necesidad de un referéndum para saber cuántos somos y qué pensamos. Esta opción no es blanco ni negro. Están entendiendo el problema de otra manera”. De nuevo, los otros partidos tendrían que ganarse su respaldo.

Si se transan las alianzas, pero la división sigue tan pareja y se hace imposible elegir al presidente de la Generalitat en el plazo de dos meses, según el estatuto de autonomía de Cataluña, el parlament debe disolverse y de nuevo convocar a elecciones, que podrían ser en abril o mayo.

Triunfo independentista

El segundo escenario es que gane el bloque independentista, a pesar de que algunos de sus candidatos hoy estén en prisión o fuera del país. Toni Rodon, analista político, considera que, seguramente, los partidos se unirán y formarán gobierno. La presidencia, advierte, dependerá de quién obtenga la mayor cantidad de votos. Si eso ocurre, esta alianza “le pedirá al gobierno retirar el artículo 155, intentará sacar a los políticos que están en prisión y blindará las instituciones catalanas, sobre todo con la suspensión financiera”.

Esta opción está cargada de incertidumbre, pues nadie sabe cómo reaccionará el gobierno español. Para Bretones, a Rajoy sólo le quedan dos opciones: dialogar y dar algún tipo de compensación a la comunidad autónoma o seguir en el poder por medio de la fuerza, es decir, perpetuando el artículo 155. “Podrían argumentar que el independentismo significa la ruptura de la constitución, que aceptarlo es caer en la ilegalidad y, una vez más, poner en marcha la medida”. En este punto coincide con Rodon, quien asegura que “varios representantes del Partido Popular han anunciado públicamente que es una opción viable y dependerá de la agenda del gobierno español”. Según el politólogo, Cataluña entraría de nuevo en otro escenario de incertidumbre y preocupación, pues “el mensaje de Rajoy quedaría claro: si las condiciones no le gustan ni le sirven, aplicará siempre el 155 y no otorgará autonomía”.

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Muchos se preguntan: ¿si gana el independentismo se buscará inmediatamente la independencia? Los expertos creen que la opción de la independencia unilateral está descartada. Rodon afirma que los políticos tienen claro que una decisión de esta envergadura tiene costos muy altos. Además, no tienen el apoyo de la Unión Europea, ni siquiera de toda la ciudadanía catalana: “Las encuestas dicen que sólo hay un 48 % de apoyo y así es imposible independendizarse”.

Para Bretones, es momento de esperar, por lo menos, seis meses para que bajen las posiciones radicales: “Esta no es la mejor manera de organizarnos. Estamos construyendo un enfrentamiento institucionalizado. Se puede gobernar así, pero no es una solución de fondo y lo que pasará es que la crisis surgirá de nuevo en tres o cinco años”. Finalmente, hay otro escenario, pero ellos no lo ponen sobre la mesa: la victoria del bloque constitucionalista. Si bien Ciudadanos será uno de los partidos con mayores votos, sus posibles aliados, el PP y PSC, nunca han tenido respaldo en Cataluña y juntos no alcanzarían la mayoría. Sin embargo, lo nombramos porque si hay una constante en la crisis catalana es que todo puede pasar.