Las implicaciones estratégicas de un ejercicio militar

¿Qué hay detrás de las maniobras militares conjuntas en la Amazonia?

El corazón de la Amazonia fue escenario de operaciones militares de Brasil, Colombia, Perú y Estados Unidos. Otros 22 países participaron como observadores. Días antes se llevó a cabo una gran feria de armas.

Ejercicios militares del ejército de Brasil en la Amazonia. / AP

Por invitación del gobierno brasileño, en cabeza de Michel Temer, militares de Colombia, Perú, Estados Unidos y Brasil protagonizaron un hecho inédito en la Amazonia: la Operación América Unida, que se realizó del 6 al 13 de noviembre en Tabatinga, zona de frontera de los tres países suramericanos que participaron. Invitación a la que 22 países más respondieron enviando observadores militares y que puede tener implicaciones estratégicas impredecibles.

La operación fue parte del AmazonLog 17: “Un ejercicio de logística multinacional interagencias, inédito en América del Sur, conducido por el Comando Logístico del Ejército Brasileño (Colog) e inspirado en el Ejercicio Logístico “Capable Logistician - 2015”, como lo describió en un video el mando logístico del Ejército brasileño.

Los militares de Brasil se inspiraron en una iniciativa parecida, realizada por la OTAN en Hungría en 2015, donde el país suramericano participó como país observador. Se hicieron simulaciones militares comandadas desde una base multinacional temporal, localizada en Tabatinga, todo monitoreado por el estratégico Comando Sur de estados Unidos.

El AmazonLog 17 fue dividido en tres partes: Ejercicio de Logística Multinacional Interagencias, Exposición de Materiales y Seminario Internacional de Ayuda Humanitaria, realizados en Manaos entre los días 26 y 28 de septiembre. Y, finalmente, el Ejercicio de Logística Multinacional Interagencias, que duró ocho días en Tabatinga.

Según lo describía la página web oficial del AmazonLog 17: “En toda la región serán desarrolladas acciones conjuntas, multinacionales e interagencias por tropas y agencias brasileñas, colombianas, norteamericanas y peruanas, acompañados por militares de naciones amigas y empresas expositoras”, es decir, empresas vendedoras de armas.

Estos ejercicios militares multinacionales se realizaron por primera vez en el corazón de la Amazonia, precedidos por una gran feria de armas, claves en las áreas de seguridad y defensa, cuyo principal patrocinador fue Israel.

A pesar de que los medios oficiales afirmaron que el propósito de esta base multinacional temporal en la Amazonia, con su importancia ambiental y geoestratégica, tenga puramente fines humanitarios y de cooperación, es difícil creerlo; sobre todo si se considera la dificultad y limitación de los países amazónicos para combatir el crimen organizado, el narcotráfico y los enfrentamientos de estos grupos por la disputa de la ruta amazónica de la coca. Algunos analistas creen que podrían estar dirigidos al monitoreo del complejo contexto doméstico de Venezuela, país con las mayores reservas de petróleo del mundo. Los ejercicios militares, en el marco de la Operación América Unida, se desarrollaron a menos de 600 kilómetros de territorio venezolanos.

En este contexto, se teme que se repita la experiencia de Hungría, y que esta operación sea una vía para una posible instalación de una base multinacional en la Amazonia para controlar la zona con mayor riqueza en biodiversidad del mundo. Aquellos ejercicios “temporales” realizados en Hungría en 2015 terminaron en la apertura de una base militar multinacional fija.

Brasil participó con 1.533 soldados, Colombia con 150, Perú con 120 y Estados Unidos con 30, un número relativamente menor, pero que despierta muchas dudas en un sector brasileño que critica el acercamiento cada vez mayor entre el país y EE.UU.

Glauber Braga, líder del partido político PSOL del Brasil, le preguntó al Ministerio de Defensa: ¿Cuáles fueron las razones que justificaron la invitación de militares fuera de Suramérica, y particularmente de Estados Unidos, para participar en un ejercicio militar en Amazonia brasileña? ¿De qué forma Estados Unidos participa en un ejercicio militar en la Amazonia? Y, finalmente, ¿qué justificaría la invitación a Estados Unidos para participar de la instalación de una base militar en la Amazonia, aunque sea temporal?

La geopolítica Ana Cecilia Ceceña cree que el AmazonLog17 “consiste en colocar pertrechos de guerra que faciliten incursiones territoriales discretas, operaciones de respuesta rápida, ambas contemplando la intervención de fuerzas especiales ya sea estadounidenses, de cuerpos locales o privados o también para permitir operativos masivos mucho más visibles o escandalosos, producto de supuestos peligros humanitarios”.

Esta operación en el área amazónica se encuadra perfectamente en los esfuerzos del gobierno brasileño para estrechar sus relaciones militares con Washington. Actualmente el gobierno de Brasil retoma con Estados Unidos un diálogo sobre la posible utilización de la Base de Alcântara para concluir la negociación que había empezado al final del gobierno de Fernando Henrique Cardoso en 2002, en desarrollo del “proyecto de concesión de la base a las fuerzas militares estadounidenses”.

En estas condiciones, la triada Alcântara, Manaos, Tabatinga podría debilitar más el proyecto antes liderado por Brasil: el Consejo de Defensa Suramericano. El general brasileño Guilherme Theophilo, justificó la participación de EE.UU. diciendo que ellos tenían mucha experiencia en emergencias humanitarias e incendios forestales.