¿Qué tan en serio pueden ir las amenazas de Pyongyang a la expresidente surcoreana?

Corea del Norte ha intentado asesinar a varios mandatarios de su vecino del sur. El reciente ataque con agentes químicos que le quitó la vida al medio hermano del Kim Jong-un podría ser una muestra de lo lejos que puede llegar el régimen para perseguir a sus enemigos.

AFP

La expresidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, fue destituida de su cargo y afronta cargos criminales por delitos que van desde el soborno hasta el abuso de poder pasando por la coerción y la filtración de secretos de estado. Ahora, además que tener que vérselas con la justicia de su país, el régimen norcoreano la ha amenazado de muerte por estar detrás de un prsunto plan para acabar con la vida del líder ese país, Kim Jong-un.

"Declaramos al país y al exterior que impondremos la pena de muerte a la traidora Park Geun-Hye", dio a conocer en un comunicado el régimen comunista a lo que los servicios de inteligencia de Corea del Sur respondieron que, una vez más, las acusaciones de su vecino del norte no tendrían fundamento alguno.

Según Pyongyang, tanto la CIA como la inteligencia sur coreana habrían actuado en conjunto para sobornar a un hombre que llevaría a cabo el ataque.

Park Geun-hye no es la primera mandataria sur coreana en ser aparecer bajo la mira del régimen de Corea del Norte. En 1968, un equipo de 31 militares élite se infiltraron en Corea del Sur con el fin de realizar un ataque en el palacio presidencial y terminar con la vida de Park Chun-hee quien entonces estaba a la cabeza del gobierno de Seúl.

Los militares enviados por Pyongyang consiguieron uniformes del ejército surcoreano y, el día del ataque, dejaron una estela de 90 personas muertas antes de ser dispersados los soldados que custodiaban al presidente Chun-hee. La mayoría del equipo de infiltración murió a manos de los cuerpos de seguridad de Seul. El resto cometió suicidio y uno fue capturado.

Quince años después, en Birmania, el entonces presidente surcoreano Chuin Doo-hwan quedó atrapado en medio de un trancón cuando se dirigía a una ceremonia oficial en el mausoleo que le rinde tributo a los mártires de la independencia Birmania. Siete oficiales sur coreanos que sí alcanzaron a llegar a tiempo al evento murieron en una explosión que se atribuyó a un grupo de agentes norcoreanos, dos de los cuales fueron capturados.

Durante mucho tiempo los atentados contra mandatarios surcoreanos dejaron de ocurrir, sin embargo, ataques como el que sufrió Kim Jong-Nam, medio hermano del líder norcoreano asesinado con un agente neuroquímico en Kuala Lumpur y que fue atribuido a Pyongyang por la inteligencia sur coreana hacen creer que la expresidente Park Geun-hye razones para no dormir tranquila.

 

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