¿Qué viene después del desastre en México, Puerto Rico y EE.UU.?

Las catástrofes naturales que han golpeado a Centro y Norteamérica durante el mes de septiembre podrían agravarse por el caos político y económico.

Una familia recoge sus pertenencias tras el paso del huracán María en San Juan de Puerto Rico. / AFP

“Cuando terminó de caer todo (...) se escuchaban gritos, alaridos, gente llorando”, le dijo Lucía a la AFP después de permanecer atrapada durante 30 horas bajo los escombros. En Ciudad de México, mientras la esperanza de encontrar más sobrevivientes se desvanece, una legión de ingenieros y arquitectos ha revisado 9.000 inmuebles para llevarles a 700 de sus dueños la noticia de que deberán realizar reparaciones antes de regresar y a otros 300 que no lo podrán hacer nunca.

El problema es que los daños no solo ocurrieron en la capital y que el del 19 de septiembre no es el único temblor que tiene al país desolado. México se recupera de dos temblores mientras las críticas contra el gobierno no paran de crecer. Lo mismo pasa en Puerto Rico que, prácticamente destruido por el huracán María, parece a punto de profundizar la crisis económica que atravesaba antes del huracán, un riesgo del que EE.UU., el otro gran afectado por la temporada de huracanes no está del todo exento. ¿Qué obstáculos deben esquivar México, Puerto Rico y EE.UU., para no agravar los desastres que les dejó la naturaleza.

México: los fantasmas del PRI

Una semana después del segundo terremoto que golpeó a México este mes, 103 de las 8.700 escuelas que funcionan en la capital volvieron a tener clases. Tras el sismo con epicentro en Chiapas, el pasado 7 de septiembre, y el más reciente, que sacudió el centro del país, diez mil escuelas presentan daños y 400 deberán ser reconstruidas, según lo dio a conocer la Secretaría de Educación Pública de ese país.

La reconstrucción en México comienza en medio del miedo a repetir la recesión económica que vino después del sismo de 1985. En ese entonces, el país ya atravesaba un momento difícil por cuenta de la inflación y los bajos precios del petróleo.

Como hace 32 años, la tierra se sacudió en un México gobernado por el PRI. El partido de Enrique Peña Nieto parece no haber aprendido del golpe político que para ellos significó el mal manejo que le dieron al sismo de hace décadas. En Oaxaca, el gobernador Miguel Ángel Osorio dijo que los afectados por el desastre no estaban recibiendo ayuda porque “no la iban a recoger”, desconociendo que muchos lo hacen por temor a los saqueos y a la ausencia de la fuerza pública. Entre tanto, la dirección nacional del partido anunció con bombos y platillos que dedicarían el 25 % de su financiación pública para ayudar a las víctimas, algo que rectificaron rápidamente con una propuesta en el Congreso para pedir que todos los partidos renuncien al 100 % de su financiación, un planteamiento que ha sido llamado oportunista y demagógico por partidos que carecen del músculo económico del PRI.

Puerto Rico: sin gobierno

“Es peor de lo que aparece en la televisión en los noticiarios”, escribió en sus redes sociales el alcalde de Nueva York después de sobrevolar los daños que dejó el paso de María en Puerto Rico. Junto a él, al menos otros 600 funcionarios del gobierno estadounidense han pasado por la isla respaldando el balance que hizo el gobernador local, Ricardo Rosselló, para quien la isla es una “zona de desastre”. Por orden del presidente Donald Trump, que anunció que se sumaría a la lista de visitantes a la isla, Puerto Rico recibirá fondos federales para volver a ponerse de pie.

A pesar de las ayudas estadounidenses, el reto para la isla no para de crecer conforme pasan los días. Si bien el gobernador Rosselló les advirtió a los puertorriqueños que debían prepararse para pasar 72 horas sin un gobierno funcional, como la energía eléctrica, que solo se ha restablecido en algunos hoteles y el Centro Médico de Río de Piedras, todavía no regresa.

Rosselló reconoció que no podrá recaudar impuestos este mes, lo que podría agravar aún más la difícil situación económica que atraviesa la isla que, apenas en mayo de este año, se declaró incapaz sus deudas que se estiman por encima de los US$70.000 millones. Por si eso fuera poco, según la Oficina Nacional de Meteorología, en los próximos días Puerto Rico se enfrentará a tormentas eléctricas y clima nublado por cuenta de una onda tropical, lo que podría aumentar empeorar las cifras que dejó María con 58 acueductos dañados, 14 puentes, 5 carreteras, 23 provincias incomunicadas y en alerta roja y más de un centenar de víctimas fatales.

EE.UU., a reactivar la economía

Según un estudio de la Universidad Internacional de Florida, el huracán Irma causó daños por US$19.4000 millones en el estado del sol radiante. Entre más alta la categoría del huracán, más grande es la proporción de los daños que las aseguradoras están dispuestas a cubrir. Así, si se trata de un huracán de categoría 5, la máxima posible en la escala Saffir-Simpson, la empresa aseguradora puede llegar a cubrir alrededor del 85 % de los daños.

Irma llegó a las costas estadounidenses perdiendo fuerzas, lo que probablemente salvó cientos de vidas, pero también hizo que la cifra que las aseguradoras van a desembolsar esté alrededor de los US$6.300, lo que haría que cerca de dos tercios de las personas que perdieron sus casas por el huracán tengan que sacar de sus bolsillos el dinero para reconstruirlas.

Otra preocupación, que comparten tanto las autoridades de Florida como las de Texas, golpeada por el huracán Harvey, es la reactivación económica. Los propietarios de pequeñas empresas que perdieron sus hogares también se enfrentan a las reparaciones que sufrieron sus negocios, una herida muy difícil de sanar dados los obstáculos que existen para pedir auxilios económicos. “Muchas veces, cuando las pequeñas empresas buscan un préstamo o alguna ayuda para hacer remodelaciones, la gente utiliza sus propias casas como respaldo para esos créditos, lo que hace que [actualmente] exista un gran problema en el acceso a los créditos”, dijo para Los Ángeles Times el economista Lloyd Dixon.