Quién es quién en la crisis de Venezuela

Los perdedores de la grave situación que atraviesa el país son los venezolanos, quienes durante años han visto cómo Gobierno y oposición radicalizan su enfrentamiento. Estas son las figuras claves en una pelea a dos bandas que hoy derivó en una violencia que se desborda.

Hoy nueva jornada de marchas en Venezuela: a favor y en contra del Gobierno de Nicolás MaduroAFP

Las relaciones entre el gobierno de Hugo Chávez (1999-2013) y la oposición nunca fueron buenas. Sin embargo, después del fallido golpe de 2002 contra el comandante de la Revolución Bolivariana —en el que la oposición venezolana (la de entonces) tuvo un papel protagónico— las posturas de ambos bandos se radicalizaron. Desde entonces el país asiste a un enfrentamiento permanente, con algunos momentos de calma y muchos de alta tensión, particularmente desde que Nicolás Maduro llegó al poder. Chávez dejó muchos vacíos en su círculo de gobierno y su sucesor hoy se ve a gatas para enfrentar una oposición que aunque dividida por pugnas internas, liderazgos débiles e intereses variados, ha ganado más apoyos entre la población por cuenta de la crisis económica y social.

La radicalización de ambos bandos se refleja en los fallidos intentos de diálogo, en las reacciones frente a su contradictor político y en la manera cómo abordan la crisis. Mientras que el chavismo se muestra incapaz de resolver las necesidades más urgentes de los venezolanos, persigue a la oposición y se aferra al poder, utilizando todos los órganos del Estado, la alianza opositora (sin un liderazgo visible) recurre a las calles para presionar sus demandas: la publicación de un cronograma electoral, respeto a las funciones de la Asamblea Nacional, la apertura de un canal humanitario y la liberación de los presos políticos. Pero el Gobierno no ha contemplado ninguno de estos puntos. Y ha dicho que no lo va a hacer.

Las protestas, que cumplieron un mes, dejan un saldo trágico: 30 muertos, 437 personas heridas y más de 1.289 detenidas. Las acusaciones se cruzan entre los dos enemigos políticos. La Mesa de Unidad Democrática (MUD), que reúne a todos los partidos de oposición, señala a los colectivos (grupos civiles armados por el chavismo), mientras los oficialistas gritan que fueron los opositores los que desataron el caos, al contratar a bandas paramilitares para sembrar el terrorismo. El mundo mira con angustia el desenlace y desde el extranjero crecen las voces que piden una solución.

¿Cuál? Ese es el problema: la mayoría de analistas coinciden en que el Gobierno debería convocar elecciones y que el diálogo debería reabrirse. Ambos escenarios improbables en la actual Venezuela.

Estas son las figuras claves en cada frente político venezolano, figuras que resultarán definitivas en la solución del conflicto.

GOBIERNO

Nicolás Maduro

El 8 de diciembre de 2012, ante el cáncer terminal que lo iba apagando, Hugo Chávez lo nombró su sucesor. Meses después, el 19 de abril de 2013, se juramenta como presidente después de una apretada victoria electoral. En su gestión, el país se hunde en una de las peores crisis económicas de su historia: inflación, escasez de alimentos y violencia. Luego de usar los poderes del Estado a su antojo para ahogar a la oposición, Maduro cometió el peor: rompió el hilo constitucional al avalar (¿ordenar?) al Tribunal Supremo  anular al Parlamento. Ahí comenzó esta crisis.

Vladimir Padrino

El hombre más poderoso de Venezuela desde 2016. Desde antes se ubicó como uno de los preferidos del chavismo pues su intervención fue clave para regresar a Hugo Chávez al poder en 2002. Después de ser nombrado ministro de Defensa, Nicolás Maduro lo convirtió en el administrador de la Misión Abastecimiento Soberano y Seguro, es decir distribución y producción de alimentos, el sector más importante en la Venezuela de hoy, presa de la escasez y el desabastecimiento. Maduro ordenó a todo su gabinete que se subordinara a él. Aunque le juró lealtad a Maduro, ha sido una de las voces sensatas del chavismo. No teme diferir. En 2015 fue el primero en salir a reconocer el triunfo de la oposición en las urnas, hecho que le valió el calificativo de “rata” por parte de Diosdado Cabello. Dicen que su intervención providencial hizo que la fiscal Ortega se pronunciara sobre el polémico fallo del TSJ de asumir las funciones de la Asamblea Nacional. Hoy es el que mantiene a Maduro en el poder (tiene el mando de tropa) y es uno de los pocos militares que no tiene vínculos con el narcotráfico. Dicen que tuvo cáncer de próstata, pero que ya lo habría superado. Ver más en: (Militares, los que sostienen a Maduro en el poder)

Diosdado Cabello

Fue presidente de Venezuela por 6 horas durante el golpe que sacó a Hugo Chávez temporalmente del poder (abril, 2002). Ha pasado por todos los cargos dentro del chavismo. Aumentó su fortuna desde la llegada de Chávez al poder. Es la cara visible del sector militar del Partido Socialista Unificado de Venezuela (PSUV) y uno de los enemigos declarados de la oposición: se niega a hacerles cualquier concesión, más desde que son mayoría en la Asamblea Nacional. Fue uno duro crítico de los que reconocieron el triunfo opositor en las elecciones de 2015. Hoy pide mano dura contra los manifestantes.

Tareck El Aissami

El 4 de enero, el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, lo nombró vicepresidente. Una sorpresa para todos, pues con 42 años se convertía en uno de los hombres con un ascenso más vertiginoso en la jerarquía chavista. Con su llegada se emitieron los fallos que sepultaron el revocatorio contra Maduro.Este año el Departamento del Tesoro de Estados Unidos lo designó como “narcotraficante” y le impuso sanciones financieras. Acusa a los dirigentes opositores de desatar la actual violencia en las calles. No es partidario del diálogo.

Luisa Ortega

Si hay una mujer con credenciales en la Revolución del Siglo XXI es Luisa Marvelia Ortega Díaz. Abogada venezolana, de 59 años, al frente de la Fiscalía General de Venezuela desde 2007 y estaría en el cargo hasta 2021. Fue ella la única que se atrevió a alzar la voz  para cuestionar las dos sentencias del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) que anularon las funciones del Parlamento, de mayoría opositora. Dicen que por ella comienza a fracturarse el chavismo. Pidió a los organismos de seguridad del Estado garantizar el derecho a la manifestación pacífica y les pidió a los uniformados revisar la forma en que llevan a cabo las detenciones. Ver más en: (La fiscal, clave en la crisis venezolana)

Maikel José Moreno Pérez

El presidente del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela está acusado de asesinato y otros delitos. Es ficha del chavismo y el arquitecto de todos los fallos que han ahogado a la alianza opositora. Fue él quien firmó la sentencia 156, en la que el TSJ decidió ser a la vez los poderes Legislativo y Judicial, y que desataron las actuales marchas en contra del Gobierno. Uno de los temores de la oposición cuando fue designado presidente de la Corte era que Moreno diera un golpe certero para disolverlos. Entonces, la tesis sonaba a imaginería; sin embargo, Moreno se convirtió en el arquitecto fino del desarme del Parlamento: desde la Sala Constitucional, y luego como presidente, refutó y anuló todos los proyectos que la oposición aprobó por mayoría. También fue el encargado de confirmar la sentencia a 14 años de prisión para Leopoldo López, uno de los líderes opositores, por su participación en las protestas contra el Gobierno en 2014. Hoy su fallo desató la marea humana en las calles. Nunca ha emitido un fallo en contra del chavismo. Ver más en: (Maikel Moreno, un magistrado con pasado ilegal)

OPOSICIÓN

Leopoldo López

Alcalde del municipio de Chacao (Caracas) de 2000 a 2008, fue uno de los más activos en las movilizaciones que terminaron en el Golpe de Estado contra Chávez en 2002. La prensa venezolana lo ubica como un opositor del ala radical. Fue acusado de obtener una donación irregular de PDVSA por lo que fue inhabilitado para ejercer cargos públicos por un periodo de tres años. Perdió frente a Capriles para ser el candidato presidencial en 2012. Hoy está recluido en la prisión de Ramo Verde, luego de ser condenado a casi 14 años de prisión por los cargos de asociación e instigación para el delito, intimidación, incendio a edificio público, lesiones graves, homicidio y terrorismo durante las marchas contra Maduro en 2014. Desde la prisión ha insistido en la salida del heredero de Chávez del poder y se ha pronunciado en contra del diálogo. Su popularidad ha crecido desde que está preso y es una figura presidencial.

Henrique Capriles

Elegido en dos oportunidades por la Mesa de Unidad Democrática (MUD) para derrotar al chavismo. En 2012 sacó 6,5 millones de votos ante el indestronable Hugo Chávez, quien obtuvo más de 8 millones. A Nicolás Maduro casi le empata en las elecciones de 2012 ( 50,66% frente a 49,07%). Uno de los pocos que puede decir que le ganó al chavismo en un campo en el que era imbatible: las urnas. En 2008 se impuso ante Diosdado Cabello en las elecciones por la Gobernación de Miranda (que comprende parte de Caracas, la capital). Es la cara más conciliadora de la oposición, que tomó distancia del ala radical, encabezada por Leopoldo López y María Corina Machado. Fue uno de los partidarios del diálogo con el Gobierno, pero hoy ya no acepta esa opción. Promotor activo de las actuales marchas no ahorra insultos contra Maduro. La Contraloría General de Venezuela lo inhabilitó por 15 años por hechos de corrupción. Una sanción administrativa que, según analistas, tiene solo una intención: quitarlo del camino ante la inminencia de unas elecciones.

Lilian Tintori

Se convirtió en una de las figuras más reconocidas de la oposición luego de que su esposo, el líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, fuera condenado a prisión. Desde entonces comenzó una campaña por la liberación de los presos políticos en Venezuela que ha  mucha visibilidad. Hija de un perseguido de la dictadura argentina de Jorge Videla, Tintori logró que unos 2.000 venezolanos se movilizaran el viernes hacia las cárceles en donde, según sus denuncias, hay más de cien contradictores del régimen de Nicolás Maduro. Esta mujer logró llevar la crisis venezolana a escenarios internacionales, en donde es escuchada.

Julio Borges

Sucesor de Henry Ramos Allup en la presidencia de la Asamblea Nacional. Uno de los fundadores del partido Primero Justicia en 1992, que se creó inicialmente como una organización civil, que buscaba la democratización de la justicia, la defensa de los derechos sociales y los derechos humanos.  Ha sido uno de los protagonistas de la actividad política venezolana de los últimos años, aunque hasta ahora surge como un líder de la Mesa de Unidad Democrática, que vale decir ha cambiado de liderazgo con frecuencia. Ha sido elegido diputado en tres oportunidades. Dice que el futuro venezolano pasa por los votos y la expresión de millones de venezolanos. Ha liderado las actuales marchas y por eso Maduro lo acusó de golpista. Lo amenazó con llevarlo a prisión, siguiendo el mismo libreto que le aplicó a Leopoldo López.

Freddy Guevara

El más joven de los actores del conflicto venezolano. Tiene apenas 31 años, milita en el partido de Leopoldo López, y es vicepresidente de la Asamblea Nacional (fue el candidato opositor más votado en 2015). Su actividad política comienza con el cierre de Radio Caracas Televisión, a través de un movimiento estudiantil que asumió la lucha por la libertad y la justicia como bandera. Fue concejal y coordinador de la última campaña presidencial. Dice que el gobierno actual está en fase terminal e invitó a los venezolanos a seguir presionando en las calles para ponerle fin a esta “dictadura”. Analistas lo consideran una posible figura presidencial, ante las medidas que tomado Maduro con las fichas fuertes (Capriles, inhabilitado y López preso por más de 13 años).

 

últimas noticias