¿A quién le interesaba matar a Kim Jong-nam?

El hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-il que murió asesinado en Malasia falleció por la parálisis provocada por el VX, un potente agente nervioso, al que muy pocos tienen acceso. Todos son sospechosos...

Funcionarios de Malasia buscan en el aeropuerto rastros de VX, la sustancia química con la que mataron a Kim Jong-nam.AFP

Dos mujeres —una indonesia y una vietnamita—, un ciudadano  norcoreano, un diplomático de la embajada de Corea del Norte de Kuala Lumpur y siete supuestos espías —cuatro de los cuales huyeron a Pyongyang— son apenas algunos de los que  encabezan la larga lista de sospechosos del asesinato de Kim Jong-nam,  hermanastro del líder norcoreano Kim Jong-il.

El pasado 13 de febrero, a pocos días del aniversario del nacimiento de su padre, Kim Jong-il, Jong-nam moría por una “grave parálisis” cuando estaba en  la terminal de vuelos económicos del aeropuerto internacional de Kuala Lumpur.

Jong-nam era fruto de una relación extramatrimonial entre el “Querido Líder” y la actriz Song Hye-rim. Según le contó años más tarde a periodistas japoneses, su padre no quería que se conociera su relación con la actriz por lo que fue “condenado” a vivir sin contacto con el exterior.

Sin embargo, Jong-nam se las arregló para salir y darse una vida llena de lujos y viajes. Aunque alguna vez criticó a  Pyongyang y su sistema de sucesión, luego decidió marginarse de la política. En 2001 —justo cuando su nombre era el que más sonaba para suceder a su padre como líder del régimen nororeano— fue sorprendido mientras intentaba entrar en Japón con un pasaporte dominicano falso, a nombre de “Pang Xiong” (“Panda regordete”, en mandarín), para visitar el parque de Disneylandia en Tokio.

Ese día cayó en desgracia y comenzaron a suceder incidentes “sospechosos” a su alrededor. De acuerdo con la prensa surcoreana, Jong-nam sufrió varios atentados, al igual que su familia, que se vio forzada a exiliarse en Macao (China). En Pekín, según los servicios secretos surcoreanos, reside aún su primera mujer y uno de sus hijos. Él vivía con su segunda esposa y otro hijo, Kim Han-sol.

En 2012 los servicios secretos norcoreanos intentaron matarlo, razón que lo llevó a enviarle una carta a su hermano, Kim jong-un, para pedir que no se repitieran otros atentados. “No quiero implicarme en conspiraciones políticas”, revelaron legisladores surcoreanos que decía en la misiva. 

Las hipótesis

En las imágenes de videovigilancia filtradas por la prensa se ve a dos mujeres que se acercan por la espalda a Kim Jong-nam y una de ellas que le lanza algo en la cara. Los resultados de la autopsia sugieren que murió por la parálisis provocada por VX, un potente agente nervioso clasificado como un arma de destrucción masiva por Naciones Unidas.

La exposición a una pequeña dosis (0,01 gramos como la que mató a Jong-nam) por inhalación o simple contacto con la piel puede causar dolor ocular, dificultad respiratoria, visión borrosa,  náuseas, vómitos y la muerte.

Dos mujeres fueron detenidas, acusadas de haber sido las encargadas de regar el líquido sobre “la oveja negra” de la dinastía Kim. Las dos detenidas dicen que las engañaron. La indonesia Siti Aisha afirmó que la contrataron para rociar “aceite de bebé” por $90 dólares. Dice que era parte de una broma televisiva. 

Los investigaciones, sin embargo, encuentran la versión “absurda”, sobretodo al encontrar otra grabación del baño en donde las dos mujeres detenidas se lavan las manos. Científicos han explicado que si el agente químico se lava con abundante agua inmediatamente no hay efectos. Es decir, estaban entrenadas.

Tener acceso a esta sustancia es muy difícil, según investigadores. Sospechan que entró a Malasia en la mina de un esfero, pues se requiere mínima cantidad para matar. Analistas químicos esperan más pruebas para determinar si el producto era estadounidense o ruso, pues los dos países tienen su propia fórmula del agente nervioso. 

Los encargados del caso insisten en la culpabilidad de las mujeres, así como de supuestos espías de Corea del Norte. Revelaron que ensayaron la táctica en centros comerciales días antes de atacar a Jong-nam. 

¿Un acto terrorista? Para las autoridades de Corea del Sur, sí. “Fue una clara violación de la convención sobre armas químicas”, dicen y apuntan el dedo acusador contra Corea del Norte. De hecho, dos de los sospechosos a los que no ha podido tener acceso la autoridad m alasia (son ciudadanos norcoreanos) aparecen en otro video despidiendo a los cuatro supuestos espías del régimen de Kim Jong-un, quienes huyeron a Corea del Norte.

Por su parte, Pyongyang acusó a Malasia de ser responsable del asesinato y de colaborar con Corea del Sur. ¿Pero a quién le interesaba matar al hermano caído en desgracia de la familia Kim?

Hasta ahora su cuerpo sigue en la morgue de Malasia, a la espera de que un familiar reclame el cadáver para cotejar el ADN. 

De acuerdo con los servicios secretos de Corea del Sur, desde que  Kim Jong-un llegó al poder hace cinco años ha ejecutado a 140 altos cargos del Gobierno, del Ejército y del Partido de los Trabajadores porque desconfiaba de su lealtad. Uno de ellos, su tío, Jang Song-thaek, su mentor. También a Hyon Yong-chol, “número dos” del Ejército, ejecutado en 2015 o el viceprimer ministro Choe Yong-gon. El Instituto para la Seguridad y Estrategia Nacional de Surcorea eleva la cifra de ejecutados a 340. 

Investigadores creen que el carácter paranoico de Kim lo hizo ver en su hermanastro a un enemigo que estaría siendo preparado por China como alternativa política para Corea del Norte. Cuando el régimen norcoreano dejó de darle dinero a Jong-nam, China comenzó a financiarlo y según analistas Jong-Nam se había convertido en una “inversión”.

Pekín que nunca a apoyado las sanciones contra Norcorea, hace dos días ordenó la suspensión durante diez meses de importaciones de carbón de Corea del Norte, un golpe bajo a la economía del régimen Kim, que depende en buena medida de esta fuente de ingresos.