¿Quiénes son los candidatos en las presidenciales rusas?

Se espera que el presidente Vladimir Putin obtenga un triunfo arrollador en las elecciones de marzo de 2018.

AFP

El miércoles 6 de diciembre, el presidente Vladimir Putin hizo público algo que en Rusia se daba por sentado desde hace meses.  A pesar de las evasivas con las que encaró el asunto durante los últimos meses, el actual mandatario anunció su candidatura presidencial para las elecciones del 18 de marzo de 2018. Por estos días, además de la candidatura inminente de Putin, el otro secreto a voces que recorre la antigua Unión Soviética es que, no importa lo que pase, el actual mandatario va a dirigir el país durante los próximos seis años.

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Para los opositores de Putin, está claro que en Rusia el Parlamento y la justicia están subordinadas a la figura del presidente y, por lo tanto, el sistema democrático ruso no es más que una ilusión. Cuando en 2012 el magnate ruso Mijaíl Prokhorov impulsó una campaña independiente con la promesa de ponerle fin a la “democracia dirigida” de la era Putin.  La propuesta de Prokhorov no caló entre el electorado ruso que le dio la victoria al actual presidente con más de 43 millones de votos y que, al parecer, repetirá la misma historia el año que viene.

A pesar de eso, y de que desde ya existe el consenso según el cual ningún candidato le arrebatará el triunfo a Putin, las elecciones de 2018 estarán llenas de viejos cocidos para el mandatario.

Directo desde las elecciones del 2012, viene Gennady Zyuganov, el candidato del partido Comunista.  El estar relacionado con el pasado soviético de la nación no le augura un buen desempeño en las urnas.

El actual mandatario también se volverá a encontrar con el candidato independiente Alexei Navlny quien, a pesar de haber sido detenido arbitrariamente en múltiples ocasiones, parece tener intacta su intención de llegar a la presidencia.

Los arrestos de Alexei Navlny, ejemplifican para muchos el poco margen de acción que tienen los opositores en el corazón de la antigua Unión Soviética. Navlny también fue candidato en 2012 y desde entonces se ha vuelto célebre mundialmente por denunciar a través de internet los casos de corrupción en los que estaría involucrado Putin y su círculo cercano.

A pesar de sus esfuerzos por desenmascarar las propiedades y negocios secretos del primer mandatario y su círculo cercano, todo parece indicar que Navlny ni siquiera estará cerca de pisarle los talones a Putin.

“No tiene sentido comentar los ataques propagandísticos que vienen de una figura de oposición y un convicto”, dijo el primer ministro Dmitry Medvedev, cuando en 2017, Navlny expuso sus propiedades de lujo en un video que hoy tiene más de 25 millones de visitas.

Si las constantes “visitas” a la cárcel Navlny se volvieron una excusa para desprestigiar sus aspiraciones políticas, a Ksenia Sobchak la persigue su pasado personal. Hija de Anatoly Sobchack, quien fue jefe de Putin cuando era alcalde de San Petersburgo, en los 90, la joven de 35 años empezó a cobrar relevancia cuando empezó a criticar a las autoridades después de haber trabajado como presentadora de televisión.

 

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Los lazos de su familia con Vladimir Putin, junto al entusiasmo que han demostrado algunos funcionarios del gobierno frente a la candidatura de Sobchak hacen que muchos duden sobre la legitimidad de su postulación. “Las autoridades decidieron sofocarme con afecto. Es una estrategia muy inteligente. Están haciendo todo lo posible para que parezca que estamos juntos”, ha dicho Sobchak quien por el momento trata de conseguir las 300.000 firmas necesarias para postular su candidatura que, como la del resto de aspirantes a la