Brasil y Argentina: los países latinos en los que más solicitan asilo

Refugiados sirios en Suramérica

Desde que estalló el conflicto en 2011, más de 5,5 millones de desplazados han salido de Siria. El 87 % encontró refugio en países vecinos, mientras que el resto huyó a otras 123 naciones. Estas son las regiones de América del Sur que los han acogido.

Aunque la mayoría de refugiados sirios llegaron a Europa, en Latinoamérica hay cientos de solicitudes de asilo. AFP

Con la reconquista de la última ciudad que se encontraba en manos del Estado Islámico, el pasado 9 de noviembre, no cesará la huida de los refugiados sirios. “No va a haber grandes flujos migratorios, como los que hubo en Europa, pero la gente seguirá llegando”, comenta Francesca Fontanini, portavoz de Acnur Suramérica, a El Espectador.

El pasado 12 de octubre, 66 refugiados sirios partieron de Damasco y Alepo y aterrizaron Chile. Según datos de Acnur, este país recibió 31 solicitudes de asilo de personas sirias entre 2013 y 2016. La comunidad siria en Chile llega a 80.000 habitantes, de acuerdo con Efe.

Otro país con gran procedencia siria es Brasil, que acogió al 87 % de los sirios que salieron con rumbo a Latinoamérica. Armin Nachawaty, de 24 años, es uno de los 8.500 refugiados que recibieron un visado humanitario. Para él, la opción de irse a Brasil fue más por descarte que por selección, según comentó a la BBC, y añadió que obtener visa para Europa, Estados Unidos o Canadá era “imposible”.

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En septiembre de 2013, el gigante suramericano intentó simplificar la política de inmigración emitiendo visas humanitarias por embajadas y consulados brasileños en Oriente Medio. A cada persona capaz de identificarse como ciudadano sirio le fue concedido el estatus de refugiado. Desde entonces, el país ha reconocido a 3.772 refugiados sirios, según datos de junio de 2017 del gobierno de Brasil.

Se estima que alrededor de tres millones de brasileños tienen antecedentes en Siria. “La relación Brasil-Siria existe desde los años 30”, argumenta Fontanini, y hace hincapié en que para los refugiados “resulta más económico viajar a Brasil en avión que contratar a contrabandistas”.

Sin embargo, no todos optan por esta vía. En 2015, una familia iraquí confió su destino en manos de traficantes humanos y llegó por equivocación a Colombia. El trato de US$30.0000 incluía un viaje en barco al puerto de Miami, Estados Unidos. Cuarenta días más tarde, la familia desembarcó en Buenaventura (Valle del Cauca). Los engañaron. Al final terminaron viviendo en una mezquita del barrio Galerías, en Bogotá.

En las calles de la capital colombiana también se encuentra el pequeño negocio de Almotaz, quien vende comida árabe elaborada con recetas dictadas por teléfono por su madre desde Damasco, como explicó a Acnur. El refugiado sirio llegó a Ecuador por avión y luego cruzó la frontera para llegar a su nueva patria: Colombia. Seis meses después le otorgaron el estatuto de refugiado. Almotaz es uno de los 33 inmigrantes sirios que presentaron solicitud de asilo en Colombia en los últimos cinco años.

En el mismo tiempo, a Argentina ingresaron unos 1.700 sirios y se aprobaron unas 400 peticiones de asilo de ciudadanos sirios, según datos del Ministerio de Interior de ese país.

En 2014, la administración de Cristina Fernández de Kirchner creó el Plan Siria, con el que pretendía acoger a 3.000 afectados de ese país y facilitarles el ingreso a Argentina.

En 2016, con el cambio de gobierno, el presidente Mauricio Macri volvió a anunciar ese programa tras una visita a Bruselas. Sin embargo, el programa enfrenta problemas presupuestarios y burocráticos que lo semiparalizaron, de acuerdo con una nota de marzo de 2017 del diario Infobae.

Cuestiones económicas, inseguridad, problemas de comunicación y la falta de trabajo fueron también los argumentos de una familia siria refugiada en Córdoba que decidió el pasado mayo 2017 regresar a Alepo. Los Touma no lograron adaptarse al nuevo país de origen. Los Kassir son otra familia siria, acogida en Mendoza, que decidió regresar a Siria el pasado mes de octubre, después de haber pasado un año en Argentina.

En el país vecino, Uruguay, ocurrieron historias parecidas. En 2014, el entonces presidente José Mujica recibió a cinco familias sirias y proclamó: “No podemos parar una guerra, pero sí mitigar sus efectos”. Tres años más tarde, dos de estas familias acamparon en abril en la Plaza de Independencia frente a la Presidencia, en Montevideo, y reclamaron poder irse del país y volver a Siria. Según ellos, el Gobierno no cumplió con las promesas, el dinero no les alcanzó y vivían mejor en Alepo.

Después de las protestas, se comunicó que la familia recibió un apoyo de unos US$3.600 al mes, cobertura de salud, vivienda y clases de español, en el primer año. En el segundo, la subvención bajó a US$2.400, y en el tercero a US$1.380, bajando unos 170 cada mes con el objetivo que se independizaran poco a poco.

Ecuador es el único país en el mundo que aplica la ciudadanía universal. Bajo este concepto se entiende que no se considera a ningún ser humano como ilegal, independientemente de donde venga y cual sea la condición migratoria. Esta ley constitucional pretende abrir las fronteras del país.

Por esta razón, Ecuador es el país en Latinoamérica que muestra la mayor tasa de personas que solicitan asilo. El año pasado recibió unas 100.000 solicitudes, según cifras del Banco Mundial.

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De acuerdo con Acnur, unas 16 solicitudes de asilo por ciudadanos sirios fueron presentadas en los últimos siete años en Ecuador. Aunque la cifra de refugiados sirios es relativamente baja, la de colombianos está en las nubes. Desde el año 2000, unos 100.000 colombianos presentaron su demanda de asilo en el país vecino, de las que la mitad fue aceptada y la otra rechazada.

En septiembre de 2015, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, anunció que iba a aceptar 20.000 refugiados sirios. Sin embargo, señala Acnur, el país sólo ha recibido 20 solicitudes de asilo de nacionalidad siria desde ese año.

Por el contrario, en lugar de recibir refugiados, la población venezolana se ha convertido en refugiada. Durante 2016 se presentaron unas 34.000 solicitudes de asilo de venezolanos que huyen del país, la mayoría de ellas en Estados Unidos (18.000), España (4.000), Brasil (3.375) y Perú (3.602). En Colombia, la cifra es comparativamente baja y sólo alcanza las 300 solicitudes oficiales en 2016.