La importancia de los archivos para construir la verdad del conflicto armado

hace 5 mins

Relatos sobre los diarios escritos por jóvenes que fueron raptadas por Boko Haram

Durante el cautiverio, cinco mujeres, en textos secretos, plasmaron sus experiencias con los militantes del grupo terrorista islámico.

Más de 200 estudiantes fueron secuestradas en 2014, en Chibok, nordeste de Nigeria.AFP

En 2014 el grupo terrorista islámico Boko Haram secuestró a más de 200 alumnas del colegio femenino de Chibok, región del nordeste de Nigeria. La mayoría, cristianas. Entre ellas se encontraba Naomi Adamu, quien era una de las mayores (24 años). Liberada en mayo, le contó a la periodista Adaobi Nwaubani cómo logró mantener en secreto un diario que escribió durante el cautiverio. (Lea también: Rajoy destituye al presidente de Cataluña y convoca elecciones para el 21 de diciembre)

Adamu, al igual que sus compañeras de secuestro, recibió libros para desarrollar ejercicios en los que aprendía sobre El Corán, libro sagrado del islam. Ella utilizó uno de esos para escribir sus experiencias en el encierro, al igual que lo hizo su amiga Sarah Samuel, que en la actualidad tiene 20 años, y otras tres jóvenes. Según revela la BBC, los registros están escritos en un aceptable nivel de inglés y un deficiente hausa (lengua nativa), no poseen fecha y, al parecer, hablan de los primeros meses de cautiverio.

Acerca del día del secuestro, el 14 de abril de 2014, Adamu escribió, en declaraciones que recoge BBC, que éste no fue planeado y terminó siendo la solución que encontraron los militantes de Boko Haram tras no encontrar un “bloque de motor” que se puede utilizar para fabricar armas.

“Empezaron a pelear entre ellos. Así que un chico pequeño dijo que debían quemarnos a todas pero ellos dijeron: ‘No, hay que llevárnoslas a Zambia’. Otra persona dijo: ‘No, eso no. Guiémoslas hasta las casas de sus padres’. Como estaban discutiendo, luego otro de ellos dijo: ‘No, no puedo venir con un carro vacío y volver con un carro vacío... Si se las llevamos a (Abubakar) Shekau (el líder de Boko Haram), él sabrá qué hacer’”, relató la mujer que estuvo tres años en confinamiento.

Rhoda Peter, Saratu Ayuba y Margaret Yama, quienes también fueron liberadas en mayo pasado, escribieron en los diarios. Sarah Samuel, por su parte, decidió casarse con uno de los militantes. (Tras cinco meses perdidas en altamar con sus perros, dos mujeres fueron rescatadas)

La narración de Adamu continúa con la explicación de cómo “una chica” temerosa frustró el escape de las jóvenes el día en que fueron raptadas. Varias se lanzaron de los camiones en las que estaban siendo trasportadas, sin que el conductor se diera cuenta, “entonces, una chica que estaba dentro del auto dijo: ‘Conductor, algunas chicas están saltando para escapar’. Así que el chofer abrió la puerta del carro y las buscó con una antorcha, pero no encontró a nadie. Le dijo al resto que se quedaran donde estaban, que si saltaban otra vez, les dispararían”.

Aunque la mayoría de las estudiantes eran cristianas, había musulmanas, manifiesta Adamu, que en alguna ocasión los secuestradores las separaron por sus creencias religiosas y amenazaron con quemar a las que no se convirtieran al islam: “Luego se nos acercaron y dijeron: ‘Para quienes sean musulmanas, ha llegado la hora de rezar’. Después de haber rezado, dijeron: ‘Quienes sean musulmanas que se pongan a un lado y quienes sean cristianas al otro’. “Después vimos un bidón en el auto así que pensamos que era gasolina. Nos dijeron: ‘¿Quién y cuántas de ustedes se convertirán en musulmanas?’ Muchas de nosotras, por miedo, nos pusimos de pie y entramos.

Así que (continuaron): 'El resto, ¿quieren morir, es por eso que no quieren ser musulmanas? Las vamos a quemar...’ Y nos dieron el bidón. Pero no contenía gasolina, sino agua”. (Indignante caso de racismo: Intentaron encerrar vivo a un negro dentro de un ataúd)

Los militantes a las órdenes de Abubakar Shekau en algún momento se molestaron por las versiones de la prensa que aseguraban que se estaban violando y maltratando a las alumnas de Chibok. La organización terrorista decidió grabar unos videos.

“Vinieron y... (grabaron) a diez chicas debajo del árbol de tamarindo. Las llamaron una por una, les preguntaron su nombre y el de sus padres y luego ellos (nos grabaron) y dijeron: ‘¿Les hemos hecho daño de alguna manera?’ Dijimos: ‘No’. Nos dijeron que le digamos a nuestros padres y al gobierno lo que nos estaban haciendo, ya que ellos estaban diciendo que nos estaban violando. Así que llamaron a una de nosotras y le preguntaron: ‘Desde que te secuestramos y te trajimos a este lugar, ¿hemos dormido contigo o te hemos violado?’ Ella contestó: ‘No’. Él le preguntó otra vez... ‘Me gustaría que le mostraras a tus padres y al gobierno lo que te hemos ofrecido y lo bien que te estamos cuidando’”, expuso Adamu.

La joven también reveló que constantemente los integrantes del grupo islámico les hacían propuestas matrimoniales y les pedían que utilizarán el hiyab (velo que cubre el cuerpo) para no caer en las tentaciones sexuales. Finalmente, sobre la razón de escribir un diario de su cautiverio, expresó: “Lo escribí para recordar. Para que lo vieran mis hermanos, mis hermanas y mis padres”.