El martes, elecciones de medio término en Estados Unidos

Risas y terror, las armas electorales en Estados Unidos

Mientras los republicanos han concentrado su estrategia en infundir miedo, los demócratas le han apuntado al humor. El martes se conocerá cuál campaña fue más efectiva.

La migración, el comunismo y el terrorismo son los temas usados normalmente para infundir miedo. / AFP

Cada proceso electoral en Estados Unidos es un auténtico campo de batalla, y la publicidad se convirtió desde su aparición en el arma más común para infligir daño. Tanto el Partido Republicano como el Demócrata han liderado campañas para desprestigiar a sus rivales, sin importar el uso de mentiras para lograr sus objetivos. Sin embargo, los anuncios que rodean los comicios del midterm, las elecciones de medio término, del 6 de noviembre han sorprendido a expertos por su capacidad de acaparar temas para generar división.

“Los demócratas blancos van a linchar a los negros de nuevo”, se escucha en un anuncio de radio en apoyo al candidato republicano French Hill, que pelea por mantener su cargo el próximo martes. La propaganda fue pagada por “estadounidenses negros para la Agenda del presidente”, un comité político dedicado a promover las iniciativas de Trump. Según Travis N. Ridout, codirector de la compañía de análisis Esleyan Media Project, “los republicanos están tratando de obtener la base electoral asustándola con los demócratas o con la llegada de inmigrantes”. 

La migración ha sido un tema fundamental en estos comicios. Incluso, el presidente Trump recomendó a los miembros de su partido hacer de este un aspecto central de la campaña, el pasado 17 de octubre. Aunque los anuncios con foco en la política migratoria se proyectan desde hace meses. Lea también: Trump asegura que protección fronteriza será tema primordial en elecciones

En mayo, el candidato a la gobernación de Georgia Michael Williams prometió “meter a los migrantes indocumentados en un bus y enviarlos a casa”. En un comercial se ve al político recorriendo en el polémico automóvil varias ciudades de su Estado haciendo campaña para sacar a los migrantes de Georgia. “Los migrantes son peligrosos: arruinan la economía local, les cuestan trabajos a los estadounidenses, incrementan los costos de salud y disminuyen los estándares de educación”, dice en su propaganda.

“El odio puede ser un motivador para votar. Los republicanos quieren asegurar a sus votantes de base y por eso han utilizado los llamados al miedo, especialmente con respecto a la migración en esta campaña”, señala Travis Nelson Ridout, profesor de gobierno y políticas públicas en la Universidad Estatal de Washington.

En otro anuncio, publicado por el presidente Trump, se ve al delincuente mexicano Luis Bracamontes mientras dice “voy a matar más policías pronto”, acompañado de un subtítulo que dice “Los demócratas lo dejaron entrar a nuestro país... lo dejaron quedarse”. El comercial fue altamente criticado por la oposición, en especial por el presidente del Comité Nacional Demócrata, Tom Pérez, quien indicó que es un “signo de desesperación del presidente”. “Esto es traficar con el miedo. Esta ha sido la estrategia de Trump durante mucho tiempo”, advirtió el funcionario. Ante esta situación, el profesor de ciencia política Michael Franz señaló en la Radio Pública Nacional de Estados Unidos que las personas están viendo más anuncios negativos que antes.

Los demócratas, entre tanto, le han apuntado a una táctica distinta: centrar sus campañas en el humor y la burla de los republicanos. El demócrata Dean Philips, de Minnesota, por ejemplo, contrató al famoso guionista Richard Linklater para realizar un corto en el que el misterioso Pie Grande se encuentra en la búsqueda del republicano Erik Paulsen, pues duda de su existencia. Paulsen, dicen, ha sido invisible ante los intereses de su comunidad.

“El humor puede ser una buena estrategia. Uno puede ser más puntual en sus críticas y no parecer negativo. Por otro lado, estoy menos convencido de la efectividad de la burla”, apunta Ridout.

Los anuncios televisivos continúan enfocados en las elecciones de Congreso. Según Ridout, “es más probable persuadir en una carrera por el Senado o en la Cámara de Representantes que en una carrera presidencial, porque hay una posibilidad de aprender algo de los anuncios en una carrera en el Congreso”.

Los comicios del midterm, en los que se renovará una parte del Senado, gobernaciones y alcaldías a nivel nacional, se perfilan como la campaña más cara de la historia en esta categoría. Para finales de julio, los candidatos y los grupos externos gastaron más de US$1.600 millones, la mayoría en campañas publicitarias. Sin embargo, el gasto monetario no es nada comparado con el costo político y social. Le puede interesar: No permitiré que Estados Unidos se convierta en la segunda Venezuela

“El país se dividió antes de las elecciones de 2016, ha estado dividido y seguirá dividido después de estas elecciones. Gobernar seguirá siendo difícil, independientemente de qué partido controle la Cámara y el Senado”, advirtió Ridout.

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Camilo Gómez Forero

El Mundo

Risas y terror, las armas electorales en Estados Unidos

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