Según López Obrador, matanza en Veracruz es responsabilidad de los anteriores gobiernos

Lágrimas e indignación hubo en Minatitlán, un poblado del este de México que llevó a cabo los funerales de 13 personas, entre ellas un bebé, atacadas a tiros durante una fiesta de cumpleaños en el estado de Veracruz. El presidente del país, Andrés Manuel López Obrador, aseguró que su administración trabaja para solucionar el problema que dejaron administraciones anteriores.

Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. AFP

México está sumido, desde hace algunos años, sumido en la violencia. Lo demuestran las cifras: el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, aseguró que de enero a marzo de este año se registraron 8.493 homicidios dolosos en todo México, un aumento de 9,60% respecto a los 7.750 asesinatos registrados en el mismo periodo de 2018.

En este marco el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, atribuyó la responsabilidad de la matanza de trece personas en Minatitlán, en el oriental estado de Veracruz, al "contubernio" entre la delincuencia y los anteriores gobiernos federales y estatales.

"Dejaron el estado del país en una situación lamentable de crisis, corrupción y contubernio entre delincuencia y autoridades. Esta es la herencia que se recibió en el país y, de manera particular, en Veracruz", dijo el mandatario en rueda de prensa.

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López Obrador, además, calificó de "hecho lamentable" la masacre en Minatitlán, municipio que visitará el próximo viernes, y se comprometió a erradicar la violencia en Veracruz.

"Vamos a garantizar la paz en Veracruz porque ya no hay contubernio y ya no se tolera la impunidad ni en la Presidencia ni en el Gobierno del estado", aseveró desde la ciudad de Veracruz, donde celebró su reunión diaria con el equipo de seguridad.

El mandatario reprochó a la "prensa fifí" por haberlo acusado de mantenerse en silencio tras la matanza en Minatitlán y defendió que "estaba atendiendo el problema desde el primer minuto".

"Nuestros adversarios, que callaban como momias cuando se estaba saqueando el país y se convirtió a nuestro país en un cementerio, ahora gritan como momias", reprochó el presidente. Aseguró que "van a cambiar las cosas por el bien de México" y criticó a la oposición: "Ellos quisieran que fracasemos pero se van a quedar con las ganas".

Por otra parte, defendió la gestión del gobernador veracruzano, Cuitláhuac García, con quien comparte partido, frente a los anteriores gobernantes, que dejaron una "inercia" que provoca la violencia actual en la región. "En Veracruz ya hay un gobernador comprometido con el pueblo y honesto, nada que ver con los que había antes, que daban miedo, eran personajes de terror", aseveró el mandatario.

Además, también arremetió contra los gobiernos federales de Vicente Fox (2000-2006), Felipe Calderón (2006-20012) y Enrique Peña Nieto (2012-2018) que, según López Obrador, dispararon los índices de corrupción y de violencia.

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"Se desató la violencia pero la estamos estabilizando, que no continúe la tendencia de incremento en violencia. Nos va a llevar algún tiempo pero va a empezar a bajar", prometió el presidente y también líder del izquierdista Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

El presidente estimó que en seis meses empezarán a verse resultados en la lucha contra la violencia en todo el país, gracias a la mejora del bienestar de la ciudadanía y a la creación de la Guardia Nacional.

"El mexicano no es malo por naturaleza", sostuvo el presidente, quien dijo que "lo fundamental es que haya trabajo, se atienda a los jóvenes y haya bienestar".

Según el AMLO, su programa de becas evitará que la juventud caiga en redes del crimen organizado mientras que la Guardia Nacional, que integrará policías y soldados, dotará al presidente de más efectivos para combatir la delincuencia.

Al ser cuestionado sobre si se plantea aumentar su seguridad, López Obrador reiteró que "el que lucha por la justicia no tiene nada que temer".

"Tengo miedo como todo ser humano pero no soy un cobarde, la transformación va y no vamos a dar ni un paso atrás, ni tan siquiera para dar un impulso", aseveró el líder izquierdista.