A sus 90 años, veterana lesbiana de la Fuerza Aérea de EE.UU. consigue “honorables descargos”

Durante 60 años, Helen Grace James esperó a que la Fuerza Aérea se disculpara por lo que considera una expulsión injustificada.

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James estuvo durante tres años enlistada en la Fuerza Aérea. Pero fue hasta 1955 cuando en una noche de invierno fue perseguida, sin que se diera cuenta, hasta cerca al puerto de Hempstead, en New York, donde se encontraría con una amiga, le cuenta la ex militar a NBC News.

Esa misma noche, incluso, visitó un bar gay, y por esto fue presa de un intenso escrutinio por parte de la Oficina de Investigaciones Especiales (OSI), la cual se encargaba en la época de investigar a aquellos miembros sospechosos de ser homosexuales.

El bar se llamaba Bagatellles y “de alguna manera el agente de la OSI fue capaz de entrar y hostigarme allí. Me siguió al baño. Fue aterrador. Fue intenso”. Lea también: Túnez, el país musulmán con su primer festival de cine LGBTI

Al mismo medio norteamericano, James dijo que la OSI la amenazó con alejarla de su familia si no firmaba un documento. Así lo hizo, sin leerlo, efectivamente terminando su carrera militar en ese momento. Ella fue dada de alta como "indeseable" sin indemnización por despido, seguro u otros beneficios.

No habló con su familia al respecto, quienes vivían en  Pensilvania, en la granja lechera donde había crecido. "No podría enfrentarlos", recoge la NBC. No pudo acceder a los beneficios de las Fuerzas Armadas para entrar a estudiar una carrera profesional. Se mudó a California, donde reside hoy. Allí trabajó y se pagó sus estudios.

La veterana es una víctima del conocido “terror lila” o “terror lavanda" (Lavender scare) que coincidió con el llamado anticomunismo de los 50 en los Estados Unidos.

Durante la fiebre del macartismo, la homosexualidad se asoció con el comunismo: se asociaba a todo un plan para socavar la familia estadounidense y los valores americanos, un acto inmoral que dejaba a quienes participaban en él susceptibles de chantaje. Lea también: Polémica en Malasia por programa para que transexuales vuelvan a la "vida normal"

En la década de 1960, James fue capaz de mejorar su estado de "indeseable" a "alta general en condiciones honorables". Ella dijo que trató de seguir adelante con su vida desde allí, pero todavía se encontró con obstáculos debido a su estado.

"Traté de obtener la cobertura de las Fuerzas Armadas para el seguro, y me dijeron 'no, no puedes ser miembro porque no tienes una descarga honorable'", recordó al mismo medio. "Tampoco podría ser enterrada en un cementerio nacional".

Con 90 años, el pasado 3 de enero decidió demandar a la Fuerza Aérea para que su estado fuera mejorado a "honorable". James aseguró a la NBC que una "descarga honorable" tendría un valor tangible y simbólico para ella.

El Gender Equity & LGBT Rights Program la ha representado por 3 años para que no solo le sean devueltos los beneficios por ser ex militar, sino además para que se hagan un descargo honorable por la injusta investigación que le hicieron cuando era joven.

Este miércoles, recibió un paquete de la U.S. Air Force. Llamó a cerca de 20 amigos antes de abrirlo.

Una vez abierto, cuenta a la NBC, recibió la noticia: los descargos habían sido cambiados a “honorables”. Estuvo embargada de una sensación de shock y alegría, no lo podía creer.

Esperó sesenta años para esto, alcanzó a creer que era una broma: “Me pregunté si estaba en un sueño o era un deseo cumplido”.