Violentas protestas en Brasil contra el gobierno

Temer envía tropas para contener los disturbios

El gobierno brasileño envió tropas a Brasilia para contener los disturbios que comenzaron después de que se conociera una grabación del presidente del país que lo vincula con sobornos y corrupción.

Una nutrida manifestación en Brasilia contra Michel Temer terminó en violencia y vandalismo.AFP

El escándalo de corrupción que dejó al borde del abismo al presidente Michel Temer llevó a miles de personas a lasa calles. Temer, de 76 años, y quien sucedió en el poder a Dilma Rousseff (destituída en agosto del año pasado por un delito de responsabilidad, NO de corrupción)  declaró el jueves pasado que su gobierno estaba viviendo "su mejor y su peor momento".

"La caída de la inflación, los números de retorno al crecimiento y los datos de generación de empleo crearon esperanzas de días mejores", dijo el mandatario, en referencia a proyecciones que señalan que Brasil se apresta a superar la peor recesión de su historia (con una contracción de 7,2% de su PIB entre 2015 y 2016). 

El peor las acusaciones que lo ponían con un pie fuera del poder. Si Temer soñaba con entregar un país saneado y en orden a quien resulte elegido en octubre de 2018, su sueño se hizo trizas de la noche del miércoles a la mañana del jueves. La causa: una grabación en la que se oía a uno de los dueños del gigante de la alimentación JBS, Joesley Batista, contarle algunas granujadas para alejar de sí las investigaciones de la Operación Lava Jato sobre los sobornos en Petrobras.

La Bolsa sufrió un derrumbe de 8,8%, el real se devaluó casi un 8% frente al dólar y desde entonces la prudencia predomina en las operaciones.

La calle se calienta

Pero lo más complejo es que los brasileños están en la calle, en una serie de protestas que se salieron de control. A tal punto que el gobierno ordenó enviar tropas federales a Brasilia para proteger los edificios públicos de los desmanes provocados por grupos de manifestantes.

"En este momento ya hay tropas federales aquí, en el palacio de Itamaraty [sede de la cancillería], y ya están llegando tropas para asegurar la protección de los edificios ministeriales", anunció el ministro de Defensa, Raul Jungmann, en una breve declaración de prensa.

"El Presidente de la República resalta que es inaceptable el vandalismo, que es inaceptable el descontrol, y que no permitirá que esos actos perturben un proceso que se desarrolla de forma democrática y con respeto de las instituciones", agregó Jungmann.

Grupos de manifestantes atacaron a pedradas varios ministerios a lo largo de la Explanada que conduce al Congreso y consiguieron invadir una sala del Ministerio de Agricultura, donde prendieron fuego.

Unas 35.000 personas, según la Secretaría de Seguridad del Distrito Federal, respondieron al llamado sindical para exigir la salida de Temer, acosado por las denuncias de corrupción, y el fin de sus programas de austeridad.