Temer rechaza acusaciones y dice que seguirá gobernando Brasil

AFP

El presidente brasileño Michel Temer pidió el sábado suspender las investigaciones de corrupción en su contra, alegando que se basan en pruebas "manipuladas", y proclamó que seguirá al frente del gobierno, pese a los crecientes reclamos a que renuncie.

Las acusaciones se basan en "una grabación clandestina manipulada y adulterada con objetivos claramente subterráneos", afirmó el mandatario conservador, en su segundo discurso a la nación en tres días. "Seguiré al frente del gobierno", agregó.

Esta fue la segunda intervención de Temer desde que el miércoles salió a relucir el contenido de una grabación en la cual el mandatario conservador daba su presunto aval al pago de sobornos a un exdiputado encarcelado, para comprar su silencio.

En ese discurso del jueves, rechazó también tajantemente la posibilidad de renunciar, apostando por la solidez de su base aliada, que le sirvió hasta ahora para compensar unos niveles récord de impopularidad y evitar un juicio de destitución (impeachment) en el Congreso.

Una apuesta cada vez más arriesgada, después de nuevas revelaciones que el viernes llevaron a la Fiscalía a pedir su inculpación por la corte suprema, por tentativa de "obstrucción a la justicia" en el caso de la investigación Lava Jato sobre sobornos en Petrobras.

El Partido Socialista Brasileño (PSB), que forma parte de la base oficialista, discutía el sábado en Brasilia su permanencia en el gobierno, donde cuenta con un ministerio (Minas y Energía).

"Estamos dejando claro que el sentimiento que el gobierno intenta transmitir de normalidad (...) es puro espectáculo, porque no existe", declaró a periodistas un diputado de PSB, Julio Delgado.

"Vamos a pedir la renuncia inmediata del presidente", agregó, recordando que el PSB ya se había pronunciado contra la reforma de las jubilaciones impulsada por Temer y su ministro de Hacienda, Henrique Meirelles.

El expresidente de izquierda Luiz Inácio Lula da Silva (2003-2010) exigió la renuncia inmediata de Temer y la convocatoria a elecciones directas.

"Queremos que Temer salga ya, pero no queremos que un presidente sea electo indirectamente", dijo el líder del Partido de los Trabajadores (PT) en San Bernardo do Campo, Sao Paulo.

Esa solución exigiría una reforma constitucional, porque la carta magna brasileña prevé que en caso de vacancia del poder en la segunda mitad de un mandato, el Congreso elija al reemplazante en un plazo de 30 días, para completarlo.

Temer llegó al poder hace un año tras el impeachment contra la presidenta de izquierda Dilma Rousseff, de quien era el vice, con la intención de completar el periodo 2014-2018.

Partidos de izquierda, sindicatos y organizaciones sociales convocaron el domingo a protestas en todo el país con la consigna "¡Fora Temer!".

Acusaciones

Las acusaciones contra Temer se basan en delaciones premiadas de ejecutivos del gigante mundial de la alimentación JBS, entre ellos sus dueños Joesley y Wesley Batista. 

Las confesiones no son consideradas pruebas a menos que un tribunal así lo determine.

En los documentos divulgados el viernes, Temeraparece mencionado junto a Lula y Rousseff en una lista de presuntos beneficiarios de sobornos pagados por ejecutivos de JBS.

Ricardo Saud, director de relaciones institucionales de J&F (el consorcio que controla JBS), asegura que la empresa benefició a Temer en la campaña que hizo junto a Rousseff en 2014 con pagos ilegales por un monto de 15 millones de reales (6,37 millones de dólares al cambio promedio de ese año) a cambio de una "actuación favorable" a los intereses de la empresa.

O Globo, que forma parte del poderoso Grupo Globo, afirmó el viernes en un editorial que el jefe de Estado "perdió las condiciones morales, éticas, políticas y administrativas para seguir gobernando".

La exministra y senadora ecologista Marina Silva, que en las presidenciales de 2014 obtuvo casi 20% de los votos, también consideró que Temer "no está en condiciones de gobernar".

Y el expresidente del STF Joaquim Barbosa llamó a los brasileños a "movilizarse, ir a las calles y reivindicar con fuerza: la renuncia inmediata de Michel Temer".