Tillerson a punto de salir del Departamento de Estado

El secretario de Estado ya tiene reemplazo, según reveló The New York Times. Ya no es del círculo de Donald Trump.

Rex Tillerson y Donald Trump. AFP

Donald Trump es un hombre impredecible. Así como cambia de opinión frente a temas importantes, cambia de cariños con una frecuencia increíble. Cuando entró a la Casa Blanca su mejor amigo era el secretario de Estado, Rex Tillerson, a quien nombró al frente del Departamento de Estado. Pero pronto Tillerson cayó en desgracia. 

En apenas unos meses se demostró que la química entre los dos se acabó luego de los múltiples enfrentamientos entre los dos. Por eso su salida suena con insistencia. De hecho ya algunos en Washington hablan del "Rexit" (un juego de palabras con Brexit, la salida del Reino Unido de la UE). 

De acuerdo con el periódico  The New York Times su destitución ya es un hecho, al igual que su reemplazo: el actual director de la CIA, Mike Pompeo. Trump tomó la decisión hace unos días debido a los constantes "desmentidos" que Tillerson ha tenido que hacer frente al tema de Corea del Norte. El secretario de Estado ha tenido que maquillar las declaraciones guerreristas de Trump diciendo que "todas las opciones diplomáticas están abiertas". Y eso no le gusta a Trump. 

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Pero la Casa Blanca aún no lo confirma. Ayer durante la rueda de prensa diari informaron que "Tillerson "continúa al frente del Departamento de Estado". En una escueta nota oficial, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, afirmó también que "no hay anuncios" que formular sobre cambios en el gabinete.

De acuerdo con Sanders, todo el gabinete de ministros de Trump "está concentrado en completar este increíblemente exitoso primer año" de gobierno.
Poco antes, al recibir en el Salón Oval al príncipe Salman Bin Hamad Bin Isa Al Jalifa, de Baréin, Trump fue interrogado por los rumores del despido inminente de Tillerson, pero se limitó a responder que el jefe de la diplomacia "está aquí" en la Casa Blanca.

Más allá del desmentido de la presidencia, el enfriamiento de las relaciones entre Trump y Tillerson, un millonario ex director del gigante petrolero ExxonMobil, ya se tornó un asunto evidente que el gobierno no logra esconder.

Además de diferencias públicas sobre las relaciones entre Estados Unidos e Irán, el núcleo más grave de divergencias está en el tratamiento de la crisis con Corea del Norte.

En mensajes en la red Twitter, Trump llegó a decir que Tillerson estaba "perdiendo tiempo" buscando un canal diplomático con Corea del Norte. En ese contexto, circularon testimonios sobre una reacción de Tillerson en una reunión privada, en la que habría llegado a definir al presidente como un "imbécil".

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El martes, instantes después que Corea del Norte realizó una prueba con un misil balístico intercontinental que cayó en el Mar de Japón, Trump comentó que él y su equipo de asesores militares definirían una respuesta: "Nos ocuparemos de eso", dijo.

Sin embargo, en la misma jornada, Tillerson apuntó que "las opciones diplomáticas" para resolver la crisis con Corea del Norte siguen "sobre la mesa por el momento".

*Con información de EFE y AFP