Trump dice que reforma tributaria será su regalo de navidad para EE.UU.

La reforma fiscal impulsada por Trump empieza su tramite en el Congreso de EE.UU. ¿Correrá la misma suerte que su fallida reforma a al sistema de salud?

AFP

Los legisladores republicanos en el Congreso estadounidense presentaron este jueves su proyecto de reforma fiscal, que incluye recortes inéditos en los impuestos, uno de los objetivos fundamentales del presidente Donald Trump quien se había propuesto" un alivio masivo de impuestos para los estadounidenses".

"Es tu dinero. Te lo ganaste. Mereces guardarlo", recalcó en una conferencia de prensa Kevin Brady, presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara y autor de la propuesta.

Por su parte, desde el Salón Oval, Trump anunció que, a través de la reforma quería "darle a los estadounidenses un recorte de impuestos gigante", algo que para lo que estableció diciembre como fecha límite: "Pienso que podemos hacerlo antes de la Navidad", añadió.

Después de meses de negociación, el texto fue presentado con bombos y platillos por la mayoría republicana que, al tener mayorías en el Congreso, tiene en sus manos la capacidad de hacer avanzar el proyecto.

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La meta de los legisladores es hacer que la Cámara de Representantes (diputados) aprueba el texto antes del feriado del Día de Acción de Gracias, en dos semanas, para que el Senado realice la votación decisiva antes del fin de año.

Las 429 páginas del proyecto ya comenzaron a ser desmenuzadas por expertos y lobistas para tener una idea de cómo cambiará el sistema fiscal, en lo que se es visto como la mayor reforma tributaria desde la del presidente republicano Ronald Reagan en 1986.

Los datos fundamentales del proyecto ya son conocidos: recorte del impuesto a las empresas de 35% a 20% y reducción de los impuestos personales, que pasarán de siete a cuatro categorías fundamentales.

La tasa máxima actual, que se aplica a las parejas con ingresos superiores a 1 millón de dólares, será mantenida para evitar comentarios sobre una reforma que beneficia apenas a los más ricos

Otras deducciones, como intereses por préstamos inmobiliarios y aportes jubilatorios) serán mantenidos aunque varios de ellos tendrán un tope.

"Una familia típica de cuatro personas verá que sus impuestos se reducirán en promedio unos 1.182 dólares", dijo en el Capitolio el presidente de la Cámara de Representantes, Paul Ryan.

"Hemos simplificado de tal manera las cosas que todos podrán hacer su declaración de impuestos en un formulario del tamaño de una tarjeta postal", añadió.

- Atenciones centradas en el déficit -

En cualquier escenario, esta reforma costará caro a los cofres públicos.

De acuerdo con un estudio publicado por el centro especializado Tax Policy Center, apenas en la primera década ese recorte de impuestos representará una caída de recaudación de 2,4 billones de dólares.

Para los expertos del Tax Policy Center, difícilmente esa caída de la recaudación será compensada por un aumento del crecimiento, como prometió Trump.

La reforma incluye la controvertida supresión de deducciones de impuestos locales y estatales, y reduce a la mitad (del millón actual a 500.000 dólares) una popular deducción de intereses hipotecarios a la que se acogen millones de propietarios de viviendas.

Por ello, la oposición del partido Demócrata no parece muy impresionada con el deseo de los Republicanos de hacer todo rápidamente.

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Los Republicanos "han escrito esa ley y ahora quieren precipitar las cosas en el Congreso antes que el texto sea bien comprendido", dijo la líder de la minoría Demócrata en la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi.

Los demócratas denuncian que la baja de los impuestos beneficiará más al 1% en el tope de la pirámide que a la clase media.

Por otro lado, la propuesta también podría encontrar resistencia entre los republicanos que, aunque están de acuerdo en la bajada de impuestos, temen que la reforma, tal y como está planteada, termine en un aumento del déficit presupuestario de 1,5 billones de dólares en la próxima década, algo a lo que muchos se oponen al ver inconveniente cualquier incremento en el endeudamiento federal.

Por ello, comienza ahora el tortuoso debate en el Congreso para sacar adelante esta ambiciosa reforma fiscal, que de producirse sería la primera en EE.UU. desde la llevada a cabo desde la década de los 80.

El jefe de la mayoría Republicana en la Cámara de Representantes, Kevin McCarthy, no dejó dudas sobre la trascendencia de la votación, y dijo que la reforma fiscal será el voto más importante de su carrera parlamentaria.

Trump, que se apresta a iniciar una gira de 12 días por países asiáticos, se reunió este jueves con Senadores y tenía agendado un nuevo encuentro con legisladores, todos del partido Republicano, para ajustar la agenda de votaciones.