Trump gana su primera pelea contra la prensa

Tres periodistas de CNN renunciaron luego de publicar un artículo que, de nuevo, vinculaba a Trump con Rusia. El presidente de Estados Unidos aprovechó la oportunidad para arremeter contra la prensa.

El presidente Donald Trump arremete de nuevo contra la prensa.Archivo

El artículo fue retirado al día siguiente de su publicación. Luego renunciaron quienes, eventualmente, pusieron sus manos en el texto: Thomas Frank, el autor, su editor y el editor de la Unidad Investigativa de CNN. Según Brian Stelter, periodista del mismo medio y especialista en medios de comunicación, ni la renuncia, ni el retiro del artículo significa que la información publicada fuera falsa. Sin embargo, el haber consultado una sola fuente, y anónima, le dio pie al presidente de Estados Unidos para acusarlos de ser un medio falso.

La nota afirmaba que el Congreso estadounidense investigaba los vínculos de miembros del equipo de Donald Trump con un fondo de inversiones ruso. Daba en el clavo del tema que, justamente, tiene al presidente en aprietos.

"CNN es un medio falso que contempla grandes cambios en su dirección, ahora que han sido pillados por sus tramposos artículos sobre Rusia", tuiteó el presidente el martes de mañana. Y siguió insistiendo, extrapolando el escándalo de CNN a su conveniencia: "pillaron por sorpresa al falso medio CNN". Pero ¿qué pasa con NBC, CBS y ABC? (otras tres cadenas nacionales) ¿Qué pasa con los fracasados New York Times y The Washington Post? ¡Son todos falsos medios!", aseguró. Al presidente no le gusta ninguno de los medios de comunicación que han sido críticos con su gobierno.

“Los dictadores empiezan reprimiendo a la prensa”, dijo el senador republicano y excandidato presidencial John McCain, cuando, en febrero de este año, Trump empezaba a darle rienda suelta a su enemistad contra la prensa, diciendo que, “los medios son el enemigo del pueblo”.

Trump no lo escuchó. Siguió usando su cuenta de Twitter para arremeter contra los medios locales. Aseguró que los ciudadanos del común no les creen que justa causa, pues publican mentiras. Y agregó: “muchos de los medios en Washington, junto con los de Nueva York y Los Ángeles en especial, no hablan para la gente, lo hacen para intereses especiales. La gente ya no les cree. Quizás yo tenga algo que ver en ello. No lo sé. Pero ya no les creen”, dijo.

Especialmente, desde que Michael Flynn, su ex consejero de seguridad nacional tuvo que apartarse de su cargo al verse implicado en una serie de investigaciones por su relación clandestina con Moscú, Trump encontró en la prensa el enemigo ideal. Ha considerado como odioso el tratamiento informativo que ha recibido su campaña y los ha culpado directamente del escándalo ruso en el que terminó envuelto.

Ahora, aprovechó la renuncia de los periodistas de CNN para justificar sus ataques contra los medios. Paradójicamente, a pesar de tildarlos de mentirosos e irresponsables, los tres periodistas involucrados en el caso tienen una amplia trayectoria. Uno de ellos resultó ganador en el 2006 del máximo reconocimiento para un periodista, el Premio Pulitzer, cuando se desempañaba como reportero del New York Times, otro de los medios que se encuentra en la lista negra del presidente Trump.