Uganda: El cantante que le disputa la sexta reelección a Yoweri Museveni

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En el período electoral más violento en la historia de Uganda, Bobi Wine busca sacar de la presidencia a Yoweri Museveni, en el poder desde 1986. La campaña electoral estuvo marcada por violencia policial, arrestos arbitrarios y detenciones y ataques a periodistas. Este 14 de enero los ugandeses salen a las urnas.

Uganda vive los últimos días de una campaña electoral caótica y violenta. En las calles de Kampala, su capital, los carteles enumeran los días que separan al país de lo que sería una anunciada reelección del presidente Yoweri Museveni, en el poder desde 1986, que con una discreta sonrisa y portando sus habituales sombreros de ala ancha, revela su determinación para prolongar su presidencia, cueste lo que cueste.

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Desde que arrancaron las campañas el 9 de noviembre, decenas de personas murieron por la violencia relacionada con las elecciones. “La mayoría de ellas abatidas a tiros por la policía y otras fuerzas de seguridad, incluidas personas no identificadas que portaban armas y vestían de civil”, advirtió la organización Amnistía Internacional (AI) en un comunicado emitido el 14 de diciembre de 2020.

Sólo pasaron 10 días desde que comenzaron los mitines y Museveni anunció que 54 personas murieron en las protestas que siguieron al arresto del principal candidato presidencial de la oposición y músico popular, Robert Kyagulanyi, de 38 años, conocido como Bobi Wine. Kyagulanyi fue arrestado por presuntamente violar las regulaciones de COVID-19.

El gobierno justificó esa masacre del 19 de noviembre: “La policía tiene derecho a dispararte y matarte si alcanzas un cierto nivel de violencia. ¿Puedo repetir? La policía tiene un derecho o cualquier agencia de seguridad si llegas a cierto nivel, tiene un derecho”, dijo el ministro de Seguridad, el general Elly Tumwine, de acuerdo con AI.

“En Uganda las regulaciones de COVID-19 se han convertido en armas y se han aplicado de manera desproporcionada a la oposición como pretexto para la represión política y para restringir sus actividades, y sus derechos a la libertad de expresión, asociación y reunión pacífica”, dijo Deprose Muchena, director regional de Amnistía Internacional para África Oriental y Meridional.

La misma advertencia la lanzó Human Rights Watch que señaló en un informe del 20 de noviembre que para hacer cumplir las medidas impuestas por el gobierno, “las fuerzas de seguridad dispararon contra civiles y golpearon y arrestaron arbitrariamente a cientos de ellos. La policía arrestó a vendedores, periodistas y jóvenes de la comunidad LGBT”.

En este contexto, y en lo que sería el período electoral más violento en la historia del país, más de 17,6 millones de ugandeses deben acudir a las urnas el 14 de enero para elegir al presidente y a los representantes del gobierno local.

Violencia policial

Aunque muchos candidatos presidenciales de la oposición fueron objeto de algún tipo de violencia policial en la campaña electoral, lo peor parece estar dirigido contra Bobi Wine y sus partidarios. “Les han disparado, les han aplicado gases lacrimógenos, les han golpeado y detenido arbitrariamente. Además, se les ha negado repetidamente el acceso a carreteras asfaltadas, terrenos públicos y hoteles en muchas partes del país”, se lee en el informe emitido por AI.

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El 1 de diciembre la policía disparó contra el vehículo de Bobi Wine, lo que lo llevó a suspender brevemente su campaña. Desde entonces, cambió sus trajes y su boina roja por un chaleco antibalas y un pesado casco.

“Las autoridades de Uganda deben revertir el uso persistente de fuerza excesiva por parte de las fuerzas de seguridad, arrestos arbitrarios y detenciones y ataques a periodistas. También deben garantizar que los presuntos perpetradores comparezcan ante la ley y que las víctimas tengan acceso a la justicia y recursos efectivos”, dijo Deprose Muchena.

Con todo y el llamado de organizaciones internacionales para garantinzar la seguridad de los ciudadanos, Kyagulanyi dijo en su cuenta de Twitter que su seguridad y la de su equipo está en riesgo.

“A su llegada a Uganda, nuestro líder del equipo, Herman Ainebyoona, fue al distrito de Lira para entregar los materiales del día de las elecciones. Agentes de seguridad allanaron su hotel y lo arrestaron violentamente. Se une a miles de camaradas detenidos en el período previo a las elecciones”, escribió Kyagulanyi.

Con 38 años, canciones pegadizas y discursos transgresores, Wine ha prometido a sus millones de seguidores una “Uganda nueva y libre donde cualquiera pueda estar en desacuerdo con quienes ostenten el poder”, sin embargo, su discurso carece de una agenda clara. Mientras que Wine es popular, sobre todo entre la población joven y urbana, una buena parte de la población rural identifica al presidente Museveni como el único líder capaz de mantener la estabilidad en un país con un pasado convulso.

Una presidencia cuestionable

Museveni ha prometido durante la campaña, marcada por la amenaza del coronavirus que, según cifras oficiales, suma cerca de 38.000 casos y 302 muertes, la creación de puestos de empleo, así como una mayor industrialización e integración del este de África.

Sin embargo, acusaciones de corrupción, coacción de derechos, así como una galopante desigualdad social y prácticas nepotistas, han erosionado su imagen, especialmente entre los ugandeses menores de 30 años (el 80 % de la población). El Parlamento ugandés, dominado por el gobernante Movimiento de Resistencia Nacional (NRM), ha modificado dos veces la Constitución para permitir que Museveni se postule, primero eliminando el límite de dos mandatos en 2005 y luego aboliendo el requisito de no superar los 75 años en 2017.

Esto sin dejar de lado el pasado de Uganda: Desde 1966 hasta 1986 el país sufrió cinco golpes de Estado y mantuvo regímenes que asesinaron a decenas de miles de personas.

La guerra con Facebook

Que se crearan cuentas falsas y duplicadas para intentar manipular la opinión pública antes de las elecciones generales del jueves, fue razón suficiente para que Facebook eliminara una red de cuentas en Uganda, incluidas varias que pertenecen a funcionarios del gobierno. Kezia Anim-Addo, jefe de comunicaciones de Facebook para África subsahariana, dijo que esta red estaba vinculada al Ministerio de Tecnología de la Información y a las comunicaciones del gobierno.

“Hemos descubierto que esta red estaba vinculada con el grupo de interacción de los ciudadanos con el gobierno, del ministerio de Información de Uganda”, se lee en un comunicado publicado por la plataforma.

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Don Wanyama, consejero de comunicaciones del presidente, y cuya cuenta de Facebook fue cerrada, acusó a la plataforma de querer influir en la presidencial. “Qué vergüenza que las fuerzas extranjeras piensen que pueden instalar un régimen fantoche en Uganda desactivando las cuentas en línea de los partidarios del Movimiento de Resistencia Nacional (NRM). No van a conseguir deshacerse del presidente Museveni”, dijo Wanyama.

Horas después de la decisión de Facebook, Uganda ordenó a sus operadores de internet suspender el acceso a las redes sociales y servicios de mensajería hasta nueva orden; dos días antes de la elección presidencial. Irene Sewankambo, directora de la comisión ugandesa de telecomunicaciones, ordenó suspender “inmediatamente cualquier acceso”, especialmente a Facebook, Twitter, Whatsapp, Signal y Viber, de acuerdo con información de la agencia AFP.

Con información de Afp y Efe*

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