Un banco del Estado quemado y varios heridos dejaron disturbios en Venezuela

En Pueblo Llano (estado Mérida), efectivos de la Guardia Nacional dispararon bombas lacrimógenas y perdigones de balas de goma contra manifestantes.

El Espectador / Archivo

Intensos choques entre cuerpos de seguridad y manifestantes. Así como saqueos se registraron tras protestas contra el gobierno del presidente, Nicolás Maduro en las poblaciones de Caja Seca y Pueblo Llano. Una sede del  banco estatal Bicentenario ubicada en la población de Caja Seca (estado Zulia),  resultó quemada durante los enfrentamientos.

"Violentaron telecajeros, equipos de computación, impresoras, muebles, entre otros objetos de valor, para luego incendiar la parte interna de las instalaciones del local", señaló el Ministerio Público en un boletín.

El oficialista gobernador del Zulia, Francisco Arias Cárdenas, denunció que otros comercios fueron saqueados.  "Acompañamos solidarios (...) al pueblo, que pierde su entidad bancaria, y a los comerciantes arruinados por los vándalos", indicó en Twitter.

Por otra parte, en Pueblo Llano (estado Mérida), efectivos de la Guardia Nacional dispararon bombas lacrimógenas y perdigones de balas de goma contra manifestantes que bloqueaban las vías de entrada a la localidad y que respondieron con piedras. Se han producido varios choques en esa localidad en los últimos días.

(Lea aquí: Disturbios en Venezuela dejan 30 detenidos)

"Se reportan varias personas lesionadas y algunos niños ahogados con los gases, así como también la participación de los llamados colectivos", publicó este domingo el Diario de Los Andes, periódico local, refiriéndose a grupos sociales que apoyan al chavismo y que la oposición califica como "bandas armadas".

Autoridades denunciaron hechos de violencia por parte de manifestantes opositores en la zona, como la quema de la vivienda de un agricultor en un caserío cercano.

"Por ser chavista, los fascistas le quemaron su casa", expresó en Twitter el oficialista gobernador de Mérida, Alexis Ramírez.

Venezuela vive desde hace seis semanas una oleada de protestas opositoras, con violentos disturbios que han dejado 38 muertos y centenares de heridos y detenidos. Gobierno y oposición se responsabilizan mutuamente por los sucesos.