Un futbolista, una modelo y un ex combatiente quieren ser presidentes de Liberia

El país se prepara para reemplazar a Ellen Johnson-Sirleaf en la presidencia. La premio nobel de Paz está en el poder desde 2006.

AFP

Este martes, los liberianos votarán para reemplazar a su presidente, la premio nobel de Paz Ellen Johnson-Sirleaf. Se espera que más de dos millones de personas salgan a las urnas para elegir a la persona que sucederá a la primera mujer que ocupa ese cargo en la historia del país y a quien los liberianos deben un largo periodo lejos de los fantasmas de la guerra civil.

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“Él mató a mi mamá, él mató a mi papá, pero voy a votar por él”, ese fue el slogan con el que Charles Taylor, ex insurgente liberiano, ganó las elecciones presidenciales de su país en 1997. Se suponía que los comicios que llevaron a Taylor al poder marcaban el comienzo de un nuevo periodo de paz para Liberia, que atravesaba una sangrienta guerra civil desde 1989. Ese año, y después de asesinar al dictador Samuel Doe, dos grupos insurgentes, uno de ellos liderado por Taylor, empezaron una larga disputa por el poder que terminó con la firma de un acuerdo de paz y las elecciones generales de 1997.

A pesar de recibir más del 75% de la votación, Taylor no fue capaz de mantener la guerra fuera de Liberia. Dos años después de su triunfo electoral, en 1999, la historia se repitió con pocas variantes: los liberianos volvieron a ver vieron cómo dos grupos insurgentes se disputaban entre ellos y el gobierno el dominio del país. Los liberianos también repitieron la solución y, para poner fin a la guerra, en 2003 firmaron otro acuerdo de paz que fue seguido por un nuevo proceso electoral del que Johnson-Sirleaf salió vencedora.

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Con la llegada de Johnson-Sirleaf y el fin del conflicto, las exportaciones del país empezaron a repuntar. En 2005, la venta de diamantes, hierro, oro, cacao y café permitieron cancelar la deuda externa y el Producto Interno Bruto pasó de una cifra en rojo de -31.3% a un crecimiento del 8%. Todo iba bien hasta que llegó la epidemia de ébola.

Liberia es el país con más víctimas de la enfermedad, con 10.322 personas contagiadas de las cuales 4.608 murieron.

Con el ébola también regresaron las cifras negativas del Producto Interno Bruto, algo que los expertos no atribuyen únicamente al virus.

 “Nuestras carreteras son deplorables”, dijo un directivo de la Comisión Electoral al diario Liberian Observer. A la víspera de los comicios, por las carreteras sin pavimentar de Liberia seguían tascadas con los camiones encargados de transportar las papeletas que se usarán la jornada.

-¿Quiénes son los candidatos?-

Tras ser reelegida en 2011, Johnson-Sirleaf no puede volverse a presentar su candidatura. Entre los veinte candidatos presidenciales solo hay una mujer, un resultado de los intentos fallidos de la presidente por sacar adelante leyes que obligara una proporción equitativa de hombres y mujeres en los cargos públicos del país.

George Weah:

Es el líder de la oposición y en 2011 estuvo a punto de arrebatarle la banda presdencial a Johnson-Sirleaf. También fue el mejor futbolista del mundo, o al menos así lo creían quienes en 1995 lo convirtieron en el primer jugador de fútbol africano en recibir el balón de oro.

Después de pasar por varios equipos en su continente, dio sus primeros pasos en el fútbol europeo en el Mónaco. Después pasó por el París Saint-Germain, el Chelsea y el AC Milán antes de retirarse en 2003, en la liga de emiratos árabes.

La última vez que perdió en las elecciones, en 2011, desconoció los resultados y solo le echo reversa a sus acusaciones de fraude cuando lo ánimos parecían prometer otra guerra civil. Su principal aliada en esta contienda electoral ha sido Jewel Taylor, la esposa del ex presidente Charles Taylor y quien insiste en que su esposo no era un dictador.

Joseph Boakai:

Ocupó la vicepresidencia de Liberia desde 2006 y, para sus seguidores, está por encima de los conflictos, es un hombre de la paz y un amante de la tradición. Sus detractores tienen mucho más presentes las promesas que no cumplió en el gobierno del que hizo parte.

Entre ellas estaba llevar agua potable y electricidad a toda Moravia, además de mejorar la infraestructura vial del país y reducir el desempleo. Eso no le ha impedido lanzar críticas contra su propio partido: “Esta gente no es seria. Después de 170 años tenemos peores vías, un sistema educativo desordenado y la excusa no puede seguir siendo 14 años de guerra”.

Boakai, que tiene una larga historia de cargos en el sector público y privado y, aunque es uno de los favoritos, su cercanía al partido de gobierno podría jugarle como un arma de doble filo.

MacDella Cooper:

La única mujer que compite por la presidencia de Liberia nació en Monrovia, la capital, y pasó su infancia en el país hasta que su padrastro fue asesinado.

Tenía 16 años cuando llegó a Estados Unidos, después de un brece paso por Costa de Marfil, país vecino de Liberia donde muchos desplazados buscaron refugio en tiempos de guerra y desde el cual tramitó su visa para trasladarse a Nueva Jersey,

Gracias a una beca pudo estudiar comunicaciones electrónicas y, una vez finalizados sus estudios, se fue a Manhattan, donde comenzó su carreara como modelo. Allí también creó la fundación que lleva su nombre y que tiene como objetivo luchar contra la pobreza. En 2005, con el fin de la guerra, decidió regresar a su país.

Pince Johnson:

Aunque sus oportunidades de ganar son muy modestas, el que Johnson sea candidato presidencial tal vez sea una muestra de lo lejos que ha llegado la paz y la reconciliación en Liberia. En los 90, mientras estaba al mando de una de las facciones enfrentadas en la guerra civil, Johnson mató, no sin antes torturar y desmembrar, al dictador Samuel Doe. 

Después de pasar exiliado en Nigeria durante varios años, regresó a Liberia en 2004. Desde entonces, representó a Nimba, la región en la que nació, en el Senado. No es la primera vez que intenta ser presidente por la vía democrática, en 2011 postuló su candidatura y fue derrotado por Johnson-Sirleaf.