Un periodista opositor fue condenado a 27 años de cárcel en Turquía

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Un tribunal turco condenó este miércoles al periodista opositor en el exilio Can Dündar, gran detractor del presidente Recep Tayyip Erdogan, por haber hecho público un sistema de entrega de armas de Ankara a grupos islamistas en Siria.

El periodista Can Dündar, que vive exiliado en Alemania, fue declarado culpable de ayudar a un grupo terrorista y de espionaje por haber publicado en 2015 una investigación, sustentada con imágenes, sobre las entregas de armas por parte de los servicios secretos turcos. Su artículo fue difundido en el diario de oposición Cumhuriyet, del que era jefe de redacción.

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Junto con Erdem Gül, el representante del periódico en Ankara, Dündar fue detenido en noviembre de 2015 y estuvo recluido durante casi 100 días en la prisión de Silivri en Turquía hasta que el Tribunal Constitucional del país dictaminó que la detención preventiva de los periodistas violaba sus derechos humanos, de acuerdo con información de La Federación Europea de Periodistas (EFJ).

En mayo de 2016, Can Dündar fue condenado en primera instancia a cinco años y 10 meses de cárcel por divulgar secretos de Estado en este asunto, que encolerizó a Erdogan, cuyo país apoya a los grupos de oposición sirios frente al régimen del presidente Bashar al Asad.

Pero este veredicto fue anulado en 2018 por un tribunal que ordenó un nuevo juicio contra el periodista, que incluyera también la acusación de espionaje, que puede merecer una pena más severa, como fue el caso.

En su veredicto de este miércoles, el tribunal explicó que la condena se divide en 18 años y seis meses por “divulgación de informaciones confidenciales y espionaje” y ocho años y nueve meses por “ayuda a una organización terrorista”, concretamente la red del predicador Fethulá Gülen que está exiliado en Estados Unidos. Gülen fue acusado por Ankara de haber organizado el golpe de Estado fallido contra Erdogan en julio de 2016.

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Dündar se refugió en Alemania en 2016 tras su primera condena. En una visita a Berlín en 2018, Erdogan pidió que fuera extraditado y lo acusó de ser un “agente” que divulgó “secretos de Estado”. Cumhuriyet, el diario más antiguo de Turquía, no pertenece a ningún grupo empresarial sino a una fundación independiente, lo que le ha convertido en un blanco fácil de las autoridades.

En noviembre de 2019, un tribunal turco confirmó las condenas de penas de cárcel que iban hasta 8 años de prisión, pronunciadas un año antes contra 12 excolaboradores y dirigentes del diario por “ayudar a grupos terroristas”, concretamente al grupo del predicador Gulen y el Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Turquía es a menudo criticada por ONGs por sus ataques a la libertad de prensa. En la clasificación de Reporteros Sin Fronteras (RSF), el país ocupa el lugar 154, sobre un total de 180. La Federación Europea de Periodistas (EFJ) y la Federación Internacional de Periodistas se unieron a grupos internacionales de derechos humanos y libertad de prensa para condenar el veredicto por motivos políticos.

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“¿Qué podemos pensar de un sistema judicial que condena a un periodista a una pena tan dura por simplemente hacer su trabajo? Esta condena muestra la naturaleza fundamentalmente tendenciosa e inicua de estos jueces al servicio del poder político. No reconocemos la legitimidad de esta decisión y pedimos una vez más la liberación de todos los periodistas encarcelados en Turquía”, dijo el secretario general de la EFJ, Ricardo Gutiérrez.

La EFJ advirtió que este no es un caso aislado. ”El 7 de diciembre, el periodista turco Aysegul Dogan fue condenado a más de seis años de prisión por cargos similares y, hasta el 10 de diciembre, 70 periodistas están encarcelados en Turquía por hacer su trabajo”, se lee en la página oficial de la Federación.

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