Violencia sexual durante el escape

Son muchas las mujeres y niñas que son agredidas durante el desplazamiento. Esta es la historia de Ruksana, una partera que ayuda a las mujeres ronhinya que huyen y se enfrentan a terribles peligros.

El desplazamiento mundial ha aumentado en los últimos años, y al mismo tiempo también crece el número de mujeres y niñas en movimiento, ya sean desplazadas internas, migrantes, solicitantes de asilo o refugiadas. Sus viajes también se han diversificado y alargado frente a cada nuevo obstáculo que encuentran para conseguir seguridad. No necesitan nuestro juicio; necesitan una variedad de servicios de apoyo que puedan encontrar a lo largo de su camino.

Ruksana es una partera que ha estado trabajando en Kutupalong, Bangladesh, por casi seis años. En agosto de 2017, la clínica en la que trabaja comenzó a notar un gran aumento en el número de pacientes que habían sufrido violencia sexual entre los refugiados rohingya que llegaron durante la última afluencia desde Myanmar.             

Amnistía Internacional alertó que durante su viaje, las personas refugiadas y migrantes corren un elevado riesgo de sufrir abusos tales como la violencia y la trata de personas. Las mujeres, las niñas y las personas LGBTI se enfrentan a amenazas específicas como el acoso sexual, la violación y otras formas de violencia de género, que subrayan la urgente necesidad de establecer rutas seguras y legales.                                                   

La violencia sexual puede ser azarosa u organizada. Puede ser una razón para huir, pero también se puede presentar en cualquier etapa del desplazamiento.

*Con información de Médicos sin Fronteras