En 2013 se abrirá la caja de Pandora

Tras los resultados electorales, lo que sigue para el país es exigir transparencia. Durante 14 años se firmaron convenios, se hicieron alianzas y se establecieron programas cuyos detalles hoy en día resultan desconocidos para los venezolanos.

El presidente Hugo Chávez votó en el barrio 23 de Enero, acompañado por cientos de seguidores y varios invitados internacionales.  / EFE
El presidente Hugo Chávez votó en el barrio 23 de Enero, acompañado por cientos de seguidores y varios invitados internacionales. / EFE

El 2013 será en Venezuela un año de expiación y toma de conciencia, o lo que he definido como año de penitencia. Será un tiempo también de confianza, de euforia, de entusiasmo. ¿Cómo conciliar tan antagónicas percepciones? No es simple explicarlo. Pero trataré de hacerlo en pocas palabras. El próximo será un año de expiación porque nadie podrá ser ajeno a la responsabilidad de haber permitido que el huracán de la revolución del teniente coronel Hugo Chávez Frías llegara tan lejos. Tanto que destruyó las estructuras del Estado, se metió en el bolsillo todos los poderes, él ejecutaba a discreción, él legislaba, él dictaba justicia y sentenciaba a sus adversarios a 20 o 30 años de prisión. El teniente coronel dividió tanto, que una Venezuela desconocía a la otra.

En 2013 Venezuela despertará, pero, ¿qué encontraremos? No usemos metáforas. Dije que las estructuras del Estado fueron alteradas y que todo el aparato gubernamental fue convertido en el instrumento de dominación política. Nunca había tenido el Estado venezolano mayores ingresos que en estos 14 años de precios petroleros que oscilaron alrededor de los US$100 el barril. Nunca la administración había sido más opaca, más secreta, hasta el extremo de eliminar la rendición de cuentas.

En el tiempo de los mayores ingresos, el país contrajo las mayores deudas, externas e internas. Estas cifras no se conocen a ciencia cierta. Un cálculo del economista Orlando Ochoa sitúa la externa en US$215.000 millones. No obstante, existen unos fondos multimillonarios con China que han sido administrados personalmente por el teniente coronel. Se conocerán fatalmente en 2013. Con furia electoral, Chávez emprendió en el último año un plan de vivienda que convirtió en el centro de su campaña. Les pidió a sus aliados “estratégicos”: China, Rusia, Bielorrusia e Irán que construyeran, y lo intentaron de manera desordenada, con la meta exclusiva del 7 de octubre, pero no había ni cemento ni cabillas en el país del hierro. Nadie sabe lo que esto cuesta. Es un secreto de Estado. En las relaciones con estos cuatro países todo es secreto. Innumerables convenios han sido suscritos, pero sin autorización del poder Legislativo.

Lo que puede dar una idea del panorama venezolano es la situación de Petróleos de Venezuela. En 1998, Pdvsa producía 3’200.000 barriles diarios y empleaba a 30.000 trabajadores. En 2012, la producción es apenas de 2’700.000 barriles y emplea a 95.000 trabajadores. En 1989 la deuda de Pdvsa era de US$4.000 millones. En 2012 se ofrece una cifra que oscila alrededor de los US$40.000 millones. Pero es preciso anotar que Chávez utiliza también sus recursos de manera discrecional. Una auditoría podría arrojar grandes sorpresas.

Según Morgan Stanley, Venezuela debe cancelar entre agosto y noviembre de 2013 la suma de US$4.300 millones por el servicio de la deuda externa. Además de estas deudas, el teniente coronel dispuso de más de un millón de millones por el ingreso petrolero. Y ha terminado vendiendo las reservas de oro.

Un capítulo extravagante lo constituyen los regalos o donaciones del presidente. Millones para limpiar el río Hudson en Nueva York, millones para Danny Glover —un cineasta de Hollywood—, millones para un alcalde rojo de Londres, millones sin registro para Cuba, Bolivia y Nicaragua. Chávez canceló los US$3.000 millones de la deuda de Argentina con el FMI.

Ahora se investiga en Honduras la donación de US$100 millones a la “presidencia de la República” en tiempos de Zelaya. Los regalos de Chávez ascienden a US$7.000 millones anuales. En 2013, en una palabra, se abrirá la caja de Pandora.

 

 

* Director de ‘El Nacional’ y excanciller venezolano.