267 inmigrantes subsaharianos llegan en un día a España

La última gran oleada de inmigrantes fue en 2010, cuando en un fin de semana desembarcaron 300 inmigrantes en las costas de Andalucía, Murcia, Ceuta y Baleares.

Ni los voluntarios de Cruz Roja ni los equipos de rescate tuvieron este lunes descanso en la costa de Cádiz. Desde la madrugada hasta la media tarde, cuatro embarcaciones de Salvamento Marítimo y una patrullera de la Guardia Civil interceptaron 29 lanchas hinchables con 267 inmigrantes a bordo, incluidos tres menores (dos de ellos bebés de pocos meses) y una mujer embarazada, que fue ingresada en un hospital de la zona.
Para encontrar un episodio equiparable hay que remontarse a octubre de 2010, cuando en un fin de semana desembarcaron 300 inmigrantes en las costas de Andalucía, Murcia, Ceuta y Baleares.

Todos los subsaharianos llegaron este lunes aparentemente sanos, aunque con leves síntomas de hipotermia, que remitieron tras recibir los cuidados de las ONG, que los surtieron de mantas y alimentos calientes nada más poner pie a tierra. Y en embarcaciones de plástico, conocidas en el argot de los rescatadores como toy, por su similitud con las lanchas de plástico de juguete que utilizan los niños en las playas.

Dos pateras más fueron devueltas a Marruecos. Una fue rescatada por una embarcación civil de bandera española que navegaba por las proximidades de Tánger y que se encargó de trasladar a los inmigrantes hasta el puerto de Tánger-Med. La otra balsa fue interceptada por una patrullera de la Gendarmería marroquí, que llevó a sus ocupantes a esa misma ciudad. Se desconoce el número de personas que viajaban en esas dos barcas hinchables.

La mayor presión policial ejercida por los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en la valla de Melilla, el incremento del control aduanero en el paso fronterizo de El Tarajal, en Ceuta, como consecuencia de la Operación Paso del Estrecho, y las inmejorables condiciones meteorológicas (en la zona soplaba una leve brisa de Poniente con temperaturas mínimas de 18 grados) incrementaron el flujo migratorio por mar. Eso provocó que en sólo 24 horas se pasara de los 46 inmigrantes interceptados en los primeros 10 días de agosto a los 313 que sumaban los registros oficiales a última hora de ayer.

Con los subsaharianos interceptados este domingo, son ya 644 los inmigrantes rescatados en aguas del Estrecho en lo que va de año. Julio se cerró con 348. De los 267 rescatados ayer en el Estrecho de Gibraltar, 225 son hombres, 39 mujeres y tres niños. Fuentes policiales se muestran extrañadas por la llegada masiva de pateras durante las últimas horas y planean una investigación conjunta con la Gendarmería marroquí para comprobar si en esta oleada de embarcaciones concurrió alguna circunstancia más que la simple mejoría de las condiciones meteorológicas.

La Guardia Civil investiga la posibilidad de que un barco nodriza lanzara al mar las 29 embarcaciones repletas de inmigrantes subsaharianos. No sería la primera vez que un buque fletado por alguna organización dedicada al tráfico de inmigrantes en la zona del Estrecho zarpa de un puerto de África con rumbo a la costa española y, a mitad de travesía, lanza al mar a los inmigrantes a bordo de frágiles balsas toy con las que estos deben intentar llegar a tierra.

El refuerzo de los controles en los pasos fronterizos de Ceuta y Melilla propicia estas nuevas rutas de inmigración por mar. El pasado sábado tres pateras arribaron a las playas de Torrevieja y Pilar de la Horadada, en Alicante, con 19 personas a bordo, seis de ellas menores, que fueron trasladadas a un centro de Alicante. Según relataron a sus rescatadores, procedían de Marruecos y Argelia.

El mismo día, otra barca similar tocó tierra en la playa de Banco del Tabal, junto al cabo de Palos, en Murcia, con otros siete inmigrantes (dos de ellos menores). El fin de semana también fueron interceptadas lanchas en las costas de Granada. Y en Ceuta fueron localizados otros cuatro subsaharianos que completaron la travesía a bordo de una moto acuática.