500.000 desplazados en Nigeria sufren en medio de la guerra

Una de cada 12 personas habría muertos en los últimos seis meses por la emergencia sanitaria. Los ataques de Boko Haram han desplazado a más de 2,7 millones de personas.

Personal de Médicos Sin Fronteras atiende a los desplazados en Banki. / Naoufel Dridi- Médicos Sin Fronteras

Boko Haram ha asesinado desde 2009, según diversas fuentes, a más de 20.000. En 2014, cuando la guerra se recrudeció, asesinó a más de 6.600. Boko Haram es un grupo yihadista, ligado al Estado Islámico, que ha azotado a Nigeria desde hace siete años. Por sus acciones, 2,7 millones se han desplazado de manera interna y también hacia Níger, Camerún y Chad. No tienen qué comer y no tienen un techo, y en ocasiones no tienen cómo tomar un baño. Según Médicos Sin Fronteras (MSF), una organización médica que tiene unidades en la zona, más de 500.000 desplazados están en condiciones sanitarias de emergencia, y las enfermedades y la desnutrición están el futuro próximo. (Lea aquí sobre la crisis desde la perspectiva de la ONU).

Hugues Robert, coordinador de emergencias de MSF, dijo a su llegada de una misión en la zona: “En Banki —al noreste del país—, como en numerosas localidades, las personas casi no tienen acceso a la ayuda humanitaria. Aislados, bloqueados y congregados en una ciudad parcialmente destruida, dependen totalmente de la ayuda exterior, de la que cruelmente carecen. Si no somos capaces de proporcionarles ayuda alimentaria y médica de emergencia en el menor tiempo posible, la desnutrición y las enfermedades seguirán causando estragos”. La amenaza por la malaria es latente.

Los equipos de MSF encontraron que sólo en el área alrededor de Banki, hay 15.000 desplazados que necesitan atención urgente. Según estimados, una de cada seis personas en ese grupo habría muerto en los últimos seis meses por falta de acceso a atención básica. Los ciudadanos tienen terror de quedarse en sus pueblos: Boko Haram secuestra y asesina sin discriminación. Estudiantes han sido secuestradas de manera masiva, los pobladores son amenazados y el gobierno todavía no encuentra una manera de minar las bases del grupo yihadista.

15% de los niños menores de cinco años evaluados por MSF sufren de desnutrición aguda. Robert aseguró: “Estamos descubriendo gradualmente la magnitud de esta crisis y nos preocupan particularmente los habitantes de las zonas remotas a los que no hemos sido capaces de acceder”. Hay regiones minadas por las fuerzas yihadistas y el acceso es difícil en época de lluvias. Sólo es posible garantizar el acceso de los servicios médicos si existe seguridad militar. MSF cuenta en una nota de prensa: “Obligados a abandonar sus hogares a causa de los ataques y combates, hoy se enfrentan a una economía local que se ha derrumbado, a rutas comerciales que han sido cortadas, y a cultivos y ganado que han sido destruidos. Gran parte de la población se ha visto afectada por meses de escasez de alimentos y su situación sanitaria es ahora catastrófica”.

La amenaza de Boko Haram es latente y, al menos en número de víctimas, aún más peligrosa que la del Estado Islámico. Aunque hasta ahora se han mantenido en su territorio —y no han “exportado” su idea, como en el caso del Estado Islámico—, Boko Haram mató al menos 600 personas más que su contraparte en el resto del mundo en 2014. Entre los dos grupos, fueron los responsables por el 51% de los incidentes terroristas en el mundo (las cifras más recientes). Boko Haram domina territorio sobre todo en la región del Borno.

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