A Abelardo no le interesa la política

Desde finales de los año 60, Abelardo se va a dormir todas las noches y se despide de los televidentes de Plaza Sésamo.

Un hombre disfrazado de Abelardo protesta contra un eventual recorte a PBS en EE. UU.  / AFP
Un hombre disfrazado de Abelardo protesta contra un eventual recorte a PBS en EE. UU. / AFP

Es un ave vieja, pero siempre ha lucido igual de joven con sus grandes plumas amarillas. En inglés su nombre es Big Bird, pero nunca había mostrado sus intenciones políticas, hasta ahora, cuando parece que está de lado del presidente Barack Obama para las elecciones del próximo 6 de noviembre.

En realidad, se trata de una jugada de la campaña demócrata, quizá llamativa para los votantes pero desagradable para la productora del programa, Sesame Workshop. El origen de la aparente politización de Abelardo estuvo en el debate presidencial del pasado 3 de octubre, cuando el candidato republicano, Mitt Romney, anunció que para recortar el gasto fiscal cesaría el subsidio que le otorga el Estado a la cadena televisiva PBS, que se mantiene gracias a una mezcla de recursos públicos y privados, lo cual, aclaró Romney con humor, no era una pelea personal con Abelardo, hacia quien siente gran simpatía, sino una medida necesaria en tiempos de crisis.

Los demócratas prestaron atención especial a ese detalle, con una acusación que después sugerirían públicamente. Parten de que el inicio de la crisis estuvo en los abusos de ciertos nombres en Wall Street, que se encargaron de desgarrar al sistema financiero. Si por cuenta de ellos el país vive la crisis que vive, por qué no llamarlos por nombre propio y asumir que las medidas de contingencia deberían afectarlos directamente. En otras palabras, ¿por qué tendría que pagar el pobre Abelardo por los desastres de Wall Street?

Esa era la idea central de un video que comenzó a circular por las redes sociales y que tenía el sello de Barack Obama. En él se nombraba a los criminales de Wall Street y se ridiculizaba a Romney: “Él sabe que usted no debe preocuparse por Wall Street; usted debe preocuparse por Plaza Sésamo“. El efecto viral del video, reforzado por las ironías de Obama en sus discursos, puso al inocente Abelardo en medio de la contienda política, al punto que la productora del programa tuvo que enviar un comunicado a la campaña de Barack Obama: “Sesame Workshop es una organización no partidista y sin ánimo de lucro y no apoyamos a candidatos ni participamos en ninguna campaña política”.

Por supuesto, inmerso en la campaña electoral, Mitt Romney no desaprovechó la ocasión para capitalizar la polémica, declarando que bastantes problemas tiene su país como para que el presidente pierda tiempo hablando de Abelardo. De cualquier manera, para el equipo electoral de Obama la supresión de recursos para PBS no es un asunto baladí. La jefa de prensa de la campaña, Jen Psaki, aseguró que están revisando la comunicación enviada por Sesame Workshop, sin embargo, “diré que eso no cambia el hecho de que hay un solo candidato en esta campaña que va a seguir peleando por Abelardo y Elmo”.

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